La intensa iluminación pública aún no alumbra nuestros sotanos

La contaminación en el mundo es un tema de interés general que cada vez está más presente en los medios de comunicación, y con estos difundiendo los nuevos datos y estudios sobre ello nos ayudan a informar a la población sobre este fenómeno tan interesante y a la vez que perjudicial.

Comencemos definiendo lo que es la contaminación, que según la RAE se define como “acción y efecto de contaminar” pero quizás esta definición no pueda hacernos comprender bien lo que es, así que podríamos decir que la contaminación es la presencia en el ambiente de cualquier agente químico, físico o biológico que provoca unos efectos nocivos en la salud animal y/o vegetal. De esta forma podemos diferenciar varios tipos: la contaminación del aire por partículas en suspensión; la acústica por el ruido de vehículos en las calles; y la contaminación lumínica, que como no se ve parece que no cuenta, pero también afecta a la vida de los seres vivos, y veremos cómo afecta a la salud humana (http://www.vidasostenible.org).

Los humanos llevamos miles de años conviviendo con el día y la noche en un ciclo eterno e inamovible, cosa que en los últimos siglos, especialmente desde la implantación en la vida cotidiana de la iluminación eléctrica gracias a la bombilla, se ha empezado a modificar llegando al punto de hacer día la noche, lo que sin duda ha provocado cambios en nuestros hábitos y estos en nuestra salud. Está claro que la contaminación lumínica se presenta a modo de emisión hacia el cielo de luz (skyglow), deslumbramientos y como intrusión de la luz en áreas privadas (www.iluminet.com).

Aunque la luz artificial no llega a afectarnos directamente dado que estamos expuestos a ella cíclicamente y tiene muy poco poder como para producirnos mutaciones en el ADN o dañar nuestras células, indirectamente afecta a nuestra vida de muchas formas.

Para iluminar las ciudades necesitamos energía que se habrá generado emitiendo al aire agentes contaminantes que nos dañan la salud de diversas maneras. La luz emitida hacia el cielo interacciona con las partículas en suspensión desviándola en todas direcciones haciendo visible el famoso halo que suele cubrir a las grandes ciudades. Esto ilumina el cielo lo que llega a confundir a muchos animales de vida nocturna, alterando sus ciclos naturales, haciendo que por ejemplo, algunos insectos aparezcan en momentos inadecuados logrando interaccionar con nosotros, cuando en una situación normal nunca los veríamos. La intrusión de luz en nuestros hogares provoca que por la noche se vean alterados los ciclos del sueño derivando en problemas de salud; además parece existir una relación aún por demostrar entre el uso de bombilla de vapor de mercurio (luz Blanca) con un incremento de la agresividad (Alduncin et al., 2005).

Por último, trataremos los casos de deslumbramiento que se producen cuando los ojos son iluminados directamente provocando una ceguera que puede ser momentánea o persistir un tiempo según la condición de cada persona; sin embargo lo más preocupante es cuando esto se produce al volante ya que podría darse una situación muy peligrosa (astrogea.org).

La solución para estos problemas sería el uso de energías renovables, reduciendo así la contaminación emitida al aire en su producción. También sería beneficioso la reubicación de los focos luminosos para minimizar la intrusión luminosa, aunque un método muy eficaz para evitar accidentes sería adaptar las luces a la fisiología del ojo humano pues disponemos de células en estos órganos llamados bastones que están especializadas en la visión nocturna y que son más sensibles a la luz azul que los conos. Por tanto, emplear luces con un tono azul en las carreteras haría que necesitáramos menos farolas y no nos deslumbráramos tan fácilmente evitando accidentes que dañan nuestra salud.

 

Referencias bibliográficas:

Alducin Garrido, J. A., Del Pozo Gil, R., Mendiola Egaña, R., et al. LA CONTAMINACION LUMINICA . DYNA, Diciembre 2005, Vol. 80, no. 9, p.11-15.

Desconocido. Efectos de la contaminación lumínica. Vida sostenible (2007). Disponible en: http://www.vidasostenible.org/informes/efectos-de-la-contaminacion-luminica/ (rev: 17/03/2017).

Horts Font, P. ¿Quién nos ha robado la vía láctea? El problema de la contaminación lumínica. Disponible en: http://astrogea.org/celfosc/contaminacio_luminica.htm (rev: 17/03/2017).

Malón Giménes, S. Plan de acción para la adecuación del alumbrado público exterior en Aras de los Olmos (Valencia), bajo criterios Starlight. Mayo (2005).

Silva, A. (2011). Efectos de la contaminacion lumínica. Iluminet. Disponible en: http://www.iluminet.com/efectos-de-la-contaminacion-luminica/ (rev: 17/03/2017).

Autor: Miguel Illescas Amo

Estudiante Biología URJC

Un comentario en “La intensa iluminación pública aún no alumbra nuestros sotanos”

  1. Muy interesantes tus propuestas ¿Realmente la luz azul evitaría que nos deslumbrásemos? También es la longitud de onda con mayor energía ¿cómo podría eso afectar a otros organismos?¿Hay algún estudio sobre esto?

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