Un antiviral fabricado en España es 100 veces más potente que el tratamiento actual | madrimasd

Un prestigioso estudio internacional prueba que un fármaco contra el cáncer bloquea la multiplicación del coronavirus en células humanas y en ratones con covid

Origen: Un antiviral fabricado en España es 100 veces más potente que el tratamiento actual | madrimasd

El veneno de las cobras escupidoras evolucionó hacia una función defensiva | madrimasd

 

Un equipo con investigadores del CSIC publica la primera evidencia de que el comportamiento defensivo de las cobras escupidoras ‘Naja’ influyó en la composición de su veneno.

Origen: El veneno de las cobras escupidoras evolucionó hacia una función defensiva | madrimasd

El aumento de la masa forestal se percibe como un factor negativo en las zonas rurales pese a los beneficios que aporta | madrimasd

La aparición de nuevas masas boscosas y el aumento de la cobertura vegetal son beneficiosos para mitigar el cambio climático ya que los bosques ayudan a retener CO2 y restaurar los ecosistemas

Origen: El aumento de la masa forestal se percibe como un factor negativo en las zonas rurales pese a los beneficios que aporta | madrimasd

La vacuna del CSIC más adelantada para la covid-19 muestra una eficacia del 100% en ratones | madrimasd

El proyecto de Mariano Esteban y Juan García Arriaza, del CNB-CSIC, que utiliza una variante del virus que sirvió para erradicar la viruela, se publica en ‘Journal of Virology’

Origen: La vacuna del CSIC más adelantada para la covid-19 muestra una eficacia del 100% en ratones | madrimasd

No, un estudio no ha probado que el uso de mascarillas a largo plazo genera microbios que se infiltran en los pulmones y ‘contribuyen al cáncer de pulmón en estadio avanzado’ – Maldita.es

El estudio citado no incluye la palabra ‘mascarilla’

El estudio en cuestión fue publicado en noviembre de 2020 en la revista Cancer Discovery pero no habla de mascarillas. Según el artículo científico, el enriquecimiento de los pulmones con microbios comensales orales se asoció con una enfermedad de etapa avanzada, peor pronóstico y progresión del tumor en pacientes con cáncer de pulmón. Es decir, que la presencia de algunos microbios en los pulmones se correlaciona con una peor progresión del cáncer de pulmón. Pero este estudio no tiene relación con las mascarillas. De hecho, esa palabra ni aparece en el artículo. El estudio se hizo entre marzo de 2013 y octubre de 2018 en personas con cáncer de pulmón.

Origen: No, un estudio no ha probado que el uso de mascarillas a largo plazo genera microbios que se infiltran en los pulmones y ‘contribuyen al cáncer de pulmón en estadio avanzado’ – Maldita.es

El sobrepeso y la obesidad implican una peor salud cardíaca, incluso si se hace ejercicio | madrimasd

No se puede estar gordo, pero sano. Un estudio constata que la actividad física no anula los efectos negativos del exceso de peso corporal sobre la salud del corazón.

Origen: El sobrepeso y la obesidad implican una peor salud cardíaca, incluso si se hace ejercicio | madrimasd

Un estudio muestra las ciudades europeas con mayor mortalidad relacionada con la contaminación del aire | madrimasd

Los resultados globales indican que si todas las ciudades analizadas fuesen capaces de cumplir con los niveles de PM2,5 y NO2 recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se podrían evitar 51.000 y 900 muertes prematuras cada año, respectivamente. Si todas las ciudades fueran capaces de igualar los registros de calidad del aire de la ciudad menos contaminada del listado, la mortalidad evitable sería notablemente mayor: 125.000 muertes prematuras evitables cada año gracias a la reducción de las concentraciones de PM2,5 y 79.000, por la reducción en NO2.

Origen: Un estudio muestra las ciudades europeas con mayor mortalidad relacionada con la contaminación del aire | madrimasd

Demostrada la capacidad terapéutica de las vacunas de tuberculosis frente al asma en ratones | madrimasd

Investigadores de la Universidad de Zaragoza han logrado revertir los efectos del asma en modelos animales empleando vacunas vivas atenuadas utilizadas contra la tuberculosis

Origen: Demostrada la capacidad terapéutica de las vacunas de tuberculosis frente al asma en ratones | madrimasd

Estudian los mecanismos genéticos que controlan la particular reproducción de los gusanos anélidos marinos | madrimasd

En determinadas especies de gusanos anélidos marinos, las hembras sexualmente maduras expresan genes similares a los de los individuos juveniles, mientras que los machos tienen un patrón marcadamente diferente.

Los gusanos anélidos de la familia Syllidae se reproducen mediante una amplia gama de estrategias, entre las que destaca la estolonización: cuando un individuo madura sexualmente, produce una o varias unidades reproductivas independientes en su parte posterior, las cuales se desprenden del resto del cuerpo y nadan libremente hasta reproducirse y morir.

Puedes leer el artículo completo aquí: Estudian los mecanismos genéticos que controlan la particular reproducción de los gusanos anélidos marinos | madrimasd

Fragmentación de hábitat: Proceso dual

La transición del nomadismo al sedentarismo producida durante el Neolítico en la especie humana provocó la aparición de la agricultura y la ganadería (Bellwood, 2005; Vigne, 2008) empleadas ambas como fuente de recursos estable, evitando así tener que basarse únicamente en la caza y recolección como medio para conseguir alimento. Este nuevo estilo de vida lo que provocó fue la aparición y transmisión de enfermedades por el aumento de la densidad de población y un empeoramiento nutritivo, al basarse la alimentación en las plantas domesticadas que tenían un menor poder calorífico con respecto a los alimentos recolectados y cazados (Boserup, 1965). Teniendo en cuenta estas modificaciones conductuales podemos afirmar que desde el Neolítico la especie humana comenzó una alteración sistemática tanto de la especie en sí misma como del ambiente que la rodeaba, encargándose de modelar el paisaje dependiendo de las necesidades de cada momento. Estas alteraciones en los hábitats provocaron, provocan y provocarán el fenómeno conocido como fragmentación de hábitat.

Poblado humano tipo del Neolítico. Se pueden observar tanto el ganado como los cereales que están segando que nos muestra claramente la transición nómada-sedentario origen de la aportación humana a este proceso. Imagen obtenida de: https://www.otromundoesposible.net/wp-content/uploads/2020/09/neolitico1-1140×641.jpg

La fragmentación de hábitat es un proceso de origen dual, pudiendo ser tanto antrópico como natural. Surge cuando se produce un cambio en el uso del suelo que provoca la disrupción del hábitat que existía previamente, generando parches aislados y de menor tamaño rodeados por una matriz de composición variable (Wilcove et al., 1986; Haddad et al., 2015). Con relación al origen antrópico, esta matriz puede ser generada por cultivos agrícolas, urbanizaciones, redes viarias, reforestaciones y actividades mineras principalmente. Mientras que con el origen natural son los terremotos, incendios, tsunamis y otros fenómenos geoclimáticos como ciclones los que la generan (Cui et al., 2012; Haddad et al., 2015; Arief & Itaya, 2018).

Paraje insular o parcheado producido por la acción de la fragmentación. Imagen obtenida de: https://www.greenteach.es/wp-content/uploads/2018/02/fragmentaci%C3%B3n-de-h%C3%A1bitats-3.jpg

Al tratarse este proceso de uno de los principales motores de cambio global que afectan a la biodiversidad (Saunders et al., 1991), lleva suscitando un gran interés en los científicos desde que se postulara la teoría biogeográfica de islas de MacArthur & Wilson (1967) considerada como el germen. Actualmente se están produciendo avances en materia de fragmentación, encaminándose a maximizar la escala a la que se estudia este proceso, existiendo algunos trabajos que evalúan el efecto a nivel global (Keinath, 2016; Taubert, 2018). Pese a estos avances y mejoras, se abrió recientemente un debate con relación a cuál es el efecto de la fragmentación sobre la biodiversidad.

Este debate enfrentó dos posturas claramente opuestas. La de aquellos científicos que apoyaban los efectos negativos como son entre otros el aumento del efecto borde, la disminución de la conectividad, los cambios estocásticos impredecibles, la reducción del espacio efectivo para el establecimiento y alimentación de las comunidades, los cambios en la biología y genética de las especies presentes y las modificaciones de sus interacciones (Fischer & Lindenmayer, 2007). Y los que consideraban que tiene efectos positivos sobre la biodiversidad. Estas respuestas positivas son principalmente, el incremento de la conectividad funcional, la generación de diversidad de hábitats, la existencia de efectos borde positivos y la reducción de la competencia (Fahrig, 2017). Este debate finalizó con la aceptación general de que la fragmentación ejerce efectos negativos sobre la biodiversidad. Aunque sí que es cierto que existen excepciones. Ejemplo de ello, es la generación de diversidad de hábitats en cuanto a composición, tamaño y forma por acción de la fragmentación, lo cual está relacionado con un aumento de biodiversidad (Hu et al., 2012). Además, otro caso más específico donde se demuestra que no hay efecto de la fragmentación sobre la biodiversidad, es el producido sobre la entomofauna edáfica (comunidad de insectos que habita en el suelo). La cual está claramente adaptada a las condiciones inmediatamente próximas, que favorecen el no percibir la alteración física a escala de paisaje (Braschler & Baur, 2016).

Como conclusión si se atiende al principio de precaución, se tienen en cuenta estas consideraciones y se acepta el efecto negativo de la fragmentación, se debería tratar de conservar el mayor área de hábitat natural que fuera posible. Haciendo hincapié en los hábitats vulnerables y con una distribución restringida que son los que presentan un mayor riesgo de desaparición. Como se verá en una publicación futura, tampoco se debe olvidar el empleo de microrreservas ya que en hábitats concretos como los afloramientos yesíferos pueden ser la mejor herramienta de conservación.

Bibliografía:

Arief, M.C.W. & Itaya, A. (2018). Influence of the 2004 Indian ocean tsunami recovery process on land use and land cover in Banda Aceh, Indonesia. Journal of Forest Planning 22(2): 55-61.

Bellwood P. 2005. First farmers: The origins of agricultural societies. Blackwell Publishing, Oxford. 360 pp.

Braschler, B. & Baur, B. (2016). Diverse effects of a seven-year experimental grassland fragmentation on major invertebrate groups. PLoS One 11(2): e0149567.

Boserup E. 1965. The conditions of agricultural growth: The economics of agrarian change under population pressure. Aldine Publishing, Chicago. 132 pp.

Cui, P.; Lin, Y.; Chen, C. (2012). Destruction of vegetation due to geo-hazards and its environmental impacts in the Wenchuan earthquake areas. Ecological Engineering 44: 61-69.

Fahrig, L. (2017). Ecological responses to habitat fragmentation per se. Annual Review of Ecology, Evolution and Systematics 48: 1-23.

Fischer, J. & Lindenmayer, D.B. (2007). Landscape modification and habitat fragmentation: a synthesis. Global Ecology and Biogeography 16(3): 265-280.

Haddad, N.M.; Brudvig, L.A.; Clobert, J.; Davies, K.F.; Gonzalez, A.; Holt, R.D.; Lovejoy, T.E.; Sexton, J.O.; Austin, M.P.; Collins, C.D.; Cook, W.M.; Damschen, E.I.; Ewers, R.M.; Foster, B.L.; Jenkins, C.N.; King, A.J.; Laurance, W.F.; Levey, D.J.; Margules, C.R.; Melbourne, B.A.; Nicholls, A.O.; Orrock, J.L.; Song, D.X.; Townshend, J.R. (2015). Habitat fragmentation and its lasting impact on Earth’s ecosystems. Science Advances 1 (2): e1500052.

Hu, G.; Wu, J.; Feeley, K.J.; Xu, G.; Yu, M. (2012). The effects of landscape variables on the species-area relationship during late-stage habitat fragmentation. PLoS One 7(8): e43894.

Keinath, D.A.; Doak, D.F.; Hodges, K.E.; Prugh, L.R.; Fagan, W.; Sekercioglu, C.H.; Buchart, S.H.M.; Kauffman, M. (2016). A global analysis of traits predicting species sensitivity to habitat fragmentation. Global Ecology and Biogeography 26(1): 115-127.

MacArthur, R.H. & Wilson, E.O. (1967). The theory of island biogeography. Princeton University Press, Princeton, New Jersey. 224 pp.

Saunders, D.A.; Hobbs, R.J.; Margules, C.R. (1991). Biological consequences of ecosystem fragmentation: A review. Conservation Biology 5(1): 18-32.

Taubert, F.; Fischer, R.; Groeneveld, J.; Lehmann, S.; Müller, M.S.; Rödig, E.; Wiegand, T.; Huth, A. (2018). Global patterns of tropical forest fragmentation. Nature 554 (7693): 519-522.

Vigne J.D. 2008. Zooarchaeological aspects of the Neolithic diet transition in the Near East and Europe, and their putative relationships with the Neolithic demographic transition. In Bocquet-Appel J.P. & Bar-Yosef O. The Neolithic demographic transition and its consequences: 179-205. Springer, New York.

Wilcove, D.S.; McLellan, C.H.; Dondson, A.P. (1986). Habitat fragmentation in the temperate zone. EnSoulé, M.E. (ed.) Conservation Biology, the science of scarcity and diversity: 237-256. School of Natural Resources of University of Michigan, Michigan.