Buscando el lado positivo, SARS-CoV-2 y su impacto en el medio ambiente

Autoras: Blanca Silván Ros y Claudia Fernández Grande

El coronavirus o SARS-CoV-2 provoca una enfermedad llamada COVID-19 que fue declarada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con más de 2,4 millones de positivos repartidos por todo el mundo y con más de 171.000 muertes. Esto ha llevado a la mayoría de países a detener su actividad en la mayor medida posible (1).

Entre las buenas noticias que se pueden dar en esta situación, se encuentra la recuperación de más de 659.739 pacientes, aunque todavía no se haya conseguido frenar la propagación del virus (2). Otro dato positivo es la publicación de imágenes captadas por los satélites de la Agencia Espacial Europea, mostrando cómo el confinamiento debido al coronavirus ha reducido la contaminación. Es decir, existe una reducción de la actividad industrial y del transporte y vehículos por las calles, que ha tenido un impacto positivo en el medio ambiente (3).

¿Por qué es tan buena noticia la reducción de contaminantes?

Nos centraremos en dos contaminantes: el dióxido de carbono (CO2) y el dióxido de nitrógeno (NO2).

El carbono en su forma más básica, es un elemento químico. Cuando se habla de emisiones de carbono, se refiere específicamente al CO2. De forma natural, este gas se libera a la atmósfera de diversas maneras. Su mayor fuente es el intercambio de CO2 entre los océanos y la atmósfera. Otras formas de emisión natural es la respiración de animales y plantas o cuando estos se descomponen, la respiración de los organismos del suelo para producir energía. La naturaleza mantiene la mayoría de estas emisiones en equilibrio, las plantas absorben CO2 por la fotosíntesis y los océanos absorben la mayoría de CO2 que liberan (4).

Sin embargo, los humanos, extrayendo, refinando, transportando y quemando combustibles fósiles como el carbón, gas natural y petróleo, liberamos mucho más carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Con esta suma extra de CO2 se provoca que la naturaleza no pueda mantener el equilibrio (5).

El dióxido de nitrógeno, es una sustancia contaminante de vida breve que permanece en la atmósfera menos de un día antes de depositarse o reaccionar con otros gases, lo cual significa que se mantiene cerca del lugar de emisión. La mayoría de sus emisiones son producto del uso de motores diésel y otras actividades humanas como el tráfico, generación de energía y calefacción (6). El NO2 es un importante indicador de calidad del aire, altas concentraciones de este, pueden afectar al sistema respiratorio y agravar patologías (7).

Para resumir, el CO2 y el NO2 son gases de efecto invernadero que absorben la radiación y evitan que el calor escape de nuestra atmósfera. Este exceso de calor crea patrones climáticos alterados, promedios de temperatura global más altos y otros cambios en el clima. Es decir, el conocido cambio climático o calentamiento global (8).

Italia

Según explica la propia Agencia Espacial Europea (ESA), la contaminación en el aire de Italia se ha reducido sobre todo en su zona más afectada por el coronavirus, en su norte. Ha bajado de manera drástica después del inicio de la cuarentena (1). Se puede observar en la Figura 1.

Figura 1 italia def
Figura 1. Agencia Espacial Europea (ESA), correspondiente al satélite Copernicus Sentinel-5P. Estas imágenes muestran las emisiones de dióxido de nitrógeno en Italia desde enero de 2020 hasta marzo de dicho año.
China

El confinamiento en China ha llevado a los niveles más bajos de contaminación atmosférica de NO2 reduciéndose un 36% comparado con el mismo periodo el año pasado, esto se puede observar en la Figura 2. Además, se ha observado una reducción de las emisiones de CO2 entre un 15 y 40 por ciento en los sectores industriales. Las emisiones totales de CO2 en China se han reducido al 25% siendo el 6% de las emisiones totales del planeta.  (9).

Figura 2 China def
Figura 2. Agencia Espacial Europea (ESA), correspondiente al satélite Copernicus Sentinel-5P. Estas imágenes muestran las emisiones de dióxido de nitrógeno en China desde diciembre de 2019 hasta febrero de 2020.
España

En España, el confinamiento también ha llevado a una reducción de los contaminantes. Los niveles de NO2, ha disminuido una media del 64% en las principales ciudades españolas tras las medidas decretadas para la lucha contra el coronavirus. Donde más han bajado ha sido en Barcelona (83%), en Madrid (73%) y en Valencia (64%) (7).

Figura 3 España def
Figura 3. Agencia Espacial Europea (ESA), correspondiente al satélite Copernicus Sentinel-5P. Estas imágenes muestran las emisiones de dióxido de nitrógeno en España de marzo de 2019 y marzo de 2020.

Esta situación debería abrir los ojos a toda la población, es posible reducir nuestro impacto al medio ambiente. Hay que animarse y tomar medidas como impulsar las energías renovables, reducir el transporte entre los diferentes pasos de producción y obtener materiales que no están hechos de petróleo (4).

Bibliografía
  1. Los efectos positivos del coronavirus en el medio ambiente, por ELNUEVODIA (2020). Revisado 21/04/2020; https://www.elnuevodia.com/ciencia/ciencia/nota/losefectospositivosdelcoronavirusenelmedioambiente-2553415/
  2. El mapa mundial del coronavirus, por RTVE.es (2020). Revisado: 21/04/2020; https://www.rtve.es/noticias/20200401/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml
  3. Perez, A (2020). La Agencia Espacial Europea muestra cómo el coronavirus reduce la contaminación. Revisado: 21/02/2020; https://www.msn.com/es-es/motor/noticias/la-agencia-espacial-europea-muestra-c%C3%B3mo-el-coronavirus-reduce-la-contaminaci%C3%B3n/ar-BB11iBP2
  4. What are Carbon Emissions and why do they matter?, por EarthHero (2017). Revisado: 21/04/2020; https://earthhero.com/carbon-emissions/
  5. Álcantara V, Padiila E. Análisis de las emisiones de CO2 y sus factores explicativos en las diferentes áreas del mundo. Departament d’Economia Aplicada 2005.
  6. Baja la contaminación en Europa luego de las limitaciones impuestas por el coronavirus, por the Associated Press (2020) Revisado: 21/04/2020; https://www.elnuevodia.com/ciencia/ciencia/nota/bajalacontaminacioneneuropaluegodelaslimitacionesimpuestasporelcoronavirus-2553379/
  7. Así ha bajado la contaminación del aire en las principales ciudades de España, por 20minutos (2020) Revisado: 21/04/2020; https://www.20minutos.es/noticia/4202599/0/asi-ha-bajado-la-contaminacion-del-aire-en-las-principales-ciudades-de-espana/
  8. Garduño R. ¿Qué es el efecto invernadero?. Cambio climático: una visión desde México 2004; 27-39.
  9. Dominique M. Analysis of Coronavirus and carbon emissions 2020.

Entrando en el mundo de los cannabinoides, ¿Potencial terapéutico?

Autoras: Blanca Silván Ros y Claudia Fernández Grande

En la primera parte se explicó qué son los cannabinoides, sus funciones, propiedades y su clasificación. En esta parte se hablará de algunos ejemplos de usos que se les está dando y que se les podrá dar en la medicina actual.

Alzheimer

Es una enfermedad neurodegenerativa que causa el deterioro progresivo de las capacidades cognitivas y mentales, siendo una de las principales causas de la demencia senil. Puede causar pérdida de memoria, desorientación, depresión e incluso un gran deterioro físico (Walther, 2006).

El Alzheimer actualmente no cuenta con medicamentos que lleguen a revertir o detener sus efectos, simplemente pueden llegar a producir una ligera mejora. Por lo tanto, la búsqueda de nuevos tratamientos efectivos está abierta (Aso, 2016).

El potencial terapéutico de los cannabinoides contra la sintomatología de esta enfermedad es cada vez mayor gracias a las evidencias que se proporcionan experimentando con modelos animales y celulares (Aso, 2016). Así, se ha demostrado que los cannabinoides sintéticos o naturales (THC, CBD), reducen la toxicidad neuronal del péptido Aβ (responsable de la muerte neuronal y el deterioro que provoca esta enfermedad), gracias a la actividad del receptor CB2 que elimina dicho péptido. Además, los cannabinoides pueden mitigar otros efectos negativos de la enfermedad devolviendo el apetito o reduciendo la agitación y agresividad del paciente (Volicer, 1997, Walther, 2006).

Esquizofrenia

Es una enfermedad mental grave que afecta a funciones cerebrales como el pensamiento, percepción y conducta. Se diferencian tres tipos de síntomas; los psicóticos positivos (alucinaciones), negativos (asociabilidad) y cognitivos (dificultades de atención o memoria). Se ha estudiado que la esquizofrenia puede surgir por factores genéticos o ambientales (dentro de estos, el consumo del cannabis) (Núñez et al, 2013).

No se puede afirmar que un consumo de cannabis produzca la aparición de la esquizofrenia, pero su consumo precoz o en grandes cantidades en personas de cierta vulnerabilidad (genética, socioeconómica, adolescentes), sí puede aumentar el riesgo de contraer la enfermedad e incluso adelantar su aparición (Erdozain et al, 2009 & Núñez et al, 2013).

El sistema endocannabinoide realiza un papel importante en el desarrollo neuronal, por lo que un consumo temprano del cannabis puede causar defectos estructurales. Esto se debe a que el cannabis activa los receptores CB1 que interfieren en los procesos fisiológicos normales que lleva a cabo el sistema endocannabinoide. Este proceso justifica el mayor riesgo en estos individuos a padecer esquizofrenia en la edad adulta (Erdozain et al, 2009).

Otro efecto negativo del cannabis se da una vez siendo diagnosticado con esquizofrenia. Ya que, continuar consumiendo cannabis puede producir un empeoramiento más rápido, aumentar los síntomas positivos anteriormente mencionados y un peor funcionamiento general de los enfermos (Erdozain et al, 2009).

Después de todo lo mencionado ¿Realmente el cannabis puede ser útil para la esquizofrenia? La respuesta es sí.

El tratamiento actual que se aplica a los pacientes con esquizofrenia se basa en medicamentos antipsicóticos. Estos son muy efectivos para reducir los síntomas positivos, pero no en los negativos y cognitivos. Además, provocan efectos adversos importantes. Sin embargo, varios estudios clínicos destacaron el cannabidiol (CBD) por sus propiedades antipsicóticas. Se desvelaron evidencias de que esta sustancia, procedente del cannabis, mejora los síntomas y produce menos efectos adversos que los antipsicóticos utilizados (Zuardi et al, 1995) . Cabe destacar que todavía existen pocos estudios, por lo que se debería seguir investigando ya que tiene un futuro prometedor para el tratamiento contra la esquizofrenia (Leweke et al, 2016).

Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. Estas neuronas, dejan de funcionar, lo que produce la incapacidad del movimiento hasta llegar incluso a la muerte del paciente (Zapata-Zapata et al, 2016).

Resulta ser una enfermedad que no tiene cura ni tratamientos efectivos. Se está optando por estudiar los cannabinoides como tratamiento del ELA ya que pueden retrasar los síntomas y a su vez mejorar la calidad de vida del paciente. Esta mejoría se debe a que estas sustancias frenan la pérdida de apetito, dolor y falta de sueño, los cuales son síntomas secundarios del ELA. Además, como ya se ha mencionado, los cannabinoides han sido probados con éxito como buenos agentes terapéuticos en patologías neurodegenerativas (Alzheimer). Incluso tienen una ventaja frente a otros fármacos ya que no solo se centran en un aspecto patológico, sino que tienen cualidades tanto neuroprotectoras, antioxidantes y antiinflamatorias. Pueden cumplir por lo tanto varias funciones a la vez (Weber, 2010).

Mientras que en algunos casos esta enfermedad tiene un origen familiar (se puede llegar a heredar), la mayoría de casos no se sabe por qué se originan. Se está estudiando que una posible razón sean factores ambientales (Sánchez, 2017), otra opción pueden ser mutaciones. La primera mutación que se descubrió fue en el gen de la proteína SOD1. Esta, produce un aumento de los niveles del receptor CB2 (receptor del sistema endocannabinoide). Gracias a esta información, se experimentó con un cannabinoide sintético selectivo para el receptor CB2, que consiguió retrasar de manera significativa la evolución de la enfermedad . Por lo que sean de origen sintético o animal, los cannabinoides que intervienen con el CB2 pueden ayudar a la frenar la sintomatología y alargar la vida del paciente (Weber, 2010).

Bibliografia

Walther S, Mahlberg R, Eichmann U, Kunz D. Delta-9-tetrahydrocannabinol for nighttime agitation in severe dementia. Psychopharmacology (Berl) 2006; 185:524-8.

Aso E, Ferrer I. CB2 Cannabinoid receptor as potential target against Alzheimer’s disease. Front Neurosci 2016 10:243.

Núñez A, Frómeta C, Hechavarria D. Factores ambientales y genéticos asociados a la esquizofrenia paranoide en el área de salud. Revista Cubana Med Gen Integr 2013 864: 2125-4.

Erdozain A.M.; Muguruza C.; Meana J.J.; Callado L.F. ¿Es realmente el consumo de cannabis un factor de riesgo para la esquizofrenia?. Norte de Salud Mental 2009 34:23.

Leweke F, Mueller J, Lange B, Rohleder C. Therapeutic Potential of Cannabinoids in Psychosis. Biological Psychiatry 2016 79:604.

Zuardi A, Morais S, Guimaraes F, Mechoulam R. Antipsychotic effect of cannabidiol. Journal of Clinical Psychiatry  1995 56:485.

Sánchez, A. Factores de riesgo ambiental y georreferenciación en casos de esclerosis lateral amiotrófica. Tesis de maestría 2017.

Weber M, Goldman B, Truniger S. Tetrahydrocannabinol (THC) for cramps in amyotrophic lateral sclerosis: a randomised, double-blind crossover trial. J Neurol Neurosurg Psychiatry 2010; 81:1135-40.

Zapata-Zapata C, Franco-Dánger E, Solano-Atehortúa J, Ahunca-Velasquez L, Esclerosis lateral amiotrófica. Revista latreia 2016; 194:205-29.

 

Entrando en el mundo de los cannabinoides, ¿qué son? y ¿cómo se clasifican?

Autoras: Blanca Silván Ros y Claudia Fernández Grande 

Los cannabinoides constituyen un conjunto de compuestos presentes en la resina de las hojas y brotes florecidos de la planta Cannabis sativa. Su uso con fines terapéuticos se remonta a mas de 4000 años en China e India (Gaoni & Mechuulam, 1964).

En 1964 se aisló y caracterizó el principal compuesto psicoactivo de la planta delta-9-tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) (Figura 1) lo que abrió la puerta a infinidad de estudios sobre su síntesis y mecanismos de acción. Los cannabinoides son sustancias que suelen tener una estructura caracterizada por 21 átomos de carbono con estructura carbocíclica formados generalmente por tres anillos: ciclohexeno, tetrahidropirano y benceno (Gaoni & Mechuulam, 1964).

Figura 1. Estructura química del delta-9-tetrahidrocannabinol

Sin embargo, actualmente su definición ha cambiado poniendo énfasis en su estructura química y en la farmacológica, englobando otros compuestos con formas similares y que actúen sobre los receptores cannabinoides. Dichos receptores son parte del sistema endocannabinoide del cuerpo, el cual está involucrado en procesos como el apetito, sensación de dolor, memoria e incluso del humor (Grotenhermer, 2006).

Son un grupo de sustancias muy amplio que recibe una gran variedad de clasificaciones, una de ellas puede ser:

Fitocannabinoides

Son las sustancias que se encuentran en la especie Cannabis sativa, es una especie herbácea de la familia Cannabaceae. Es una planta anual, dioica, originaria de las cordilleras del  Himalaya, Asia. Los fitocannabinoides, aparecen y se almacenan principalmente en pequeñas estructuras de la planta denominadas tricomas glandulares. Hay varios tipos de tricomas glandulares. Nos centraremos solamente en los tricomas capitados pedunculados, ya que en ellos encontramos la mayor cantidad de fitocannabinoides. Estos tricomas aparecen durante la floración y en las hojas pequeñas que acompañan a las flores. En tallos y raíces su presencia es mucho más baja (Gaoni & Mechuulam, 1964).

Estas sustancias realizan un papel alelopático, es decir, son compuestos que tienen una repercusión directa en el crecimiento o desarrollo de otros organismos. Su acción se centra en la protección de la semilla inhibiendo la germinación de otras plantas o proporcionando defensa contra insectos, bacterias o virus ( McPartland, 1997). Un estudio demostró que el extracto de los brotes de Cannabis Sativa inhibe la germinación de semillas de lechuga o Lactuca Sativa (Mahmoodzadeh et al, 2015). En otro estudio se observó una disminución en la actividad biológica de Parthenium hysterophorus (previamente tratado con un lixiviado de hojas de cannabis), presentando una menor germinación y peso en seco (Singh & Thapar, 2003). 

Se conocen alrededor de 70 fitocannabinoides con formas tanto ácidas como básicas. La planta solo sintetiza estas sustancias en sus formas ácidas y no psicoactivas (que afectan a la conciencia o la actividad mental). Lo que ocurre es que, aplicando calor, como por ejemplo cuando la planta se fuma, estas formas ácidas pierden CO2 y pasan a ser formas neutras y psicoactivas, como son el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) , CBD cannabidiol (CBD), cannabigerol (CBG) y  Cannabicrómeno (CBC) (Duran & Capella, 2004).

El THC , es uno de los cannabinoides más conocidos. En su forma neutra es el componente psicoactivo primario de la planta, mientras que de forma ácida no tiene dichos efectos. Tiene efectos terapéuticos importantes más allá de algún efecto negativo como la alteración de la memoria (Tabla 1). De hecho, este efecto puede convertirse en positivo en tratamientos para el síndrome postraumático, ya que puede ayudar a borrar los episodios que generan dicho sufrimiento. El rango entre la dosis efectiva y la aparición de posibles efectos secundarios es muy estrecho, por lo que hay que trabajar dosificando en aumentos progresivos y con mucha precaución para poder reducir cualquier efecto no deseado (Maurer et al, 1990).

El CBD  siendo uno de los cannabinoides más importantes de la planta, no tiene efectos psicoactivos como puede tener el THC, sino que los contrarresta.  Por dichas razones el CBD es muy reconocido al igual que beneficioso para tratamientos de enfermedades o síntomas (Tabla 1). Su rango entre la dosis efectiva y la aparición de efectos secundarios es muy alto, por lo que encontramos pocos efectos no deseados en una alta dosis (Duran et al, 2004).

 

THC

CBD

Principales propiedades

Efecto analgésico, antiinflamatorio, relajante muscular, anti-náusea, antitumoral, estimulación del apetito.

Antiinflamatorio, analgésico, neuroprotector, anti-náusea, antitumoral, ansiolítico, antipsicótico.

Posibles usos

Tratamientos para enfermedades como Parkinson y Esclerosis múltiple, dolor crónico, acompañamiento para quimioterapias y como antitumoral asociado a tratamientos oncológicos.

Tratamientos para la epilepsia, enfermedades neurodegenerativas, ansiedad, psicosis, autismo, enfermedades inflamatorias crónicas, acompañamiento a quimioterapia e incluso como tratamiento antitumoral.

Efectos adversos

Cansancio, somnolencia, sequedad de boca, mareos y trastornos en la coordinación.

Mismos que el THC, pero más leves.

Tabla 1. Propiedades principales, usos y efectos negativos del THC y CBD. Referencias de la tabla: (Duran et al, 2004), (Maurer et al, 1990), (Duran & Capella, 2004). 

Tanto los efectos adversos del THC como del CBD son fáciles de eliminar simplemente rebajando la dosis administrada o directamente abandonando el tratamiento (Duran et al, 2004).

Endocannabinoides

Son sustancias producidas por organismos animales e incluso por el humano. Se unen a los receptores cannabinoides y forman el sistema endocannabinoide. Dicho sistema regula multitud de funciones como la percepción del dolor, la temperatura corporal, el sueño, el apetito, la memoria e incluso la función inmune (Grotenhermen, 2006).

Existen dos receptores principales a los que estas sustancias se unen el CB1 y CB2. Al unirse a  ellos se provoca su activación y, por lo tanto, que realicen sus acciones. CB1 media procesos neuronales y efectos psicoactivos, mientras que CB2 se encuentra en el sistema inmunológico siendo responsable de la acción antiinflamatoria (Grotenhermen, 2006) .

Cannabinoides sintéticos 

Como su propio nombre indica, son sustancias similares a los cannabinoides ya mencionados, pero totalmente creados en el laboratorio. Nombrando algunos ejemplos encontramos el dronabinol (THC sintético), comercializado bajo el nombre de marinol, utilizado para la estimulación del apetito y analgésica. La nabidola, comercializada como cesamet,medicamento contra náuseas y vómitos producidos por la quimioterapia. Sativex, contiene tanto THC como CBD, para el dolor neuropático y espástico (Grotenhermen, 2006).

Este tipo de sustancias no están muy investigadas, falta realizar muchos más experimentos para concluir que son lo suficientemente útiles y que no tienen efectos  adversos en las personas.

Finalmente,  habiendo entrado ya en el mundo de los cannabinoides y conociendo cómo funcionan y sus principales propiedades. Se abre una puerta al estudio de estos como tratamientos para distintas enfermedades. 

Bibliografía 

Duran M, Laporte JR, Capellà D. Novedades sobre las potencialidades terapéuticas del cannabis y el sistema cannabinoide. Med Clin (Barc) 2004;122;390-8.

Maurer M, Henn V, Dittrich A, Hofmann A. Delta-9-tetrahydrocannabinol shows  antiespastic and analgesic effects in single case dobleblind trial. Eur Arch Psychiatry Clin Neurosci 1990;240:1-4.

Grotenhermen F. Los cannabinoides y el sistema endocannabinoide. Nova-Institut  2006;1;10-14.

Duran M, Capella D. Uso terapéutico de los cannabinoides. ADICCIONES 2004; 143;152-16.

McPartland, J. El cannabis como repelente y pesticida. Revista de la Asociación Internacional del Cáñamo 1997; 87:92-4.

Mahmoodzadeh H, Ghasemi M, Zanganeh H. Allelopathic effect of medicinal plant Cannabis sativa L. on Lactuca sativa L. seed germination. Acta agriculturae Slovenica 2015; 233:239-105.

Singh N, Thapar, R. Allelopathic influence of Cannabis sativa on growth and metabolism of Parthenium husterophorus. Allelophatic Journal 2003; 61:70-12.

Gaoni Y, Mechuulam R. Isolation Structure and Partial synthesis of Active Constituent of Hashish”. Journal of the American Chemical Society 1964; 86-103. 

Entrando en el mundo de los cannabinoides ¿Tratamiento contra el cáncer?

Autoras: Blanca Silván Ros y Claudia Fernández Grande

Alivio de los síntomas que causa el cáncer

Los cannabinoides pueden ser beneficiosos tratando de reducir los síntomas de esta enfermedad ya que pueden usarse como un complemento terapéutico. Esto ayuda a tratar la pérdida de apetito, el dolor, conseguir regular el sueño, mejorar la calidad de vida ayudando a mejorar el estado de ánimo del paciente (Abrams & Guzman, 2015). A su vez otro beneficio resulta ser su uso paliativo, buscando el efecto psicoactivo del THC para ayudar a los pacientes en estado terminal. Aumentando sensación de bienestar, relajación y desapego de la situación real.

Función de agente antitumoral

Como ya se mencionó en “Entrando en el mundo de los cannabinoides, ¿Qué son? y ¿Cómo se clasifican?”; una de las propiedades que tienen tanto el THC como el CBD es su capacidad antitumoral. Por lo tanto, tratamientos con estas sustancias podrían reducir el crecimiento de tumores (Velasco et al, 2017).

Uno de los cannabinoides más conocidos es el THC, el cual resulta ser el que tiene una acción antitumoral más potente. Esta sustancia actúa sobre el sistema endocannabinoide del cuerpo, es capaz de unirse a los receptores endocannabinoides (CB1 y CB2), activándolos. Las células tumorales también contienen dichos receptores. Su mecanismo para cumplir con su acción antitumoral es justamente la capacidad que tiene el THC de unirse a los receptores de las células tumorales y activarlos. Esta activación lleva a unos procesos en el interior de las células tumorales, que concluyen en su apoptosis (vía de destrucción o muerte celular provocada por el mismo organismo, con el fin de controlar su desarrollo y crecimiento) (Guzmán, 2006).

Aparte de su acción antitumoral en la que provoca la muerte de las células cancerosas, el THC tiene la capacidad de frenar el crecimiento de los tumores. Esto lo consigue inhibiendo la angiogénesis tumoral (Guzmán, 2006). Este proceso es por el cual el tumor recibe el oxígeno y los nutrientes que necesita para crecer gracias a la modificación de los vasos sanguíneos. Por último, también es capaz de impedir el movimiento de las células tumorales por lo que no podrán extenderse a otros tejidos.

En el CBN o cannabidiol también encontramos efectos antitumorales, aunque en menor medida si se compara con el THC (Zúñiga-Ayala & López-Ávila, 2014). Todavía no se conoce el mecanismo que lleva al CBD a cumplir con su acción antitumoral, pero se sabe que tiene que ver con provocar la muerte celular de las células tumorales.

Los cannabinoides, además, actúan de forma selectiva con las células tumorales (Guzmán, 2006). Por tanto, solamente actúan activando la apoptosis en las células malignas, nunca en las células sanas. Esto es una ventaja frente a otros agentes antineoplásicos (sustancias que impiden el desarrollo, crecimiento, o proliferación de células tumorales malignos), ya que estos suelen tener ciertos efectos negativos por no ser específicos atacando a todo tipo de células.

Todos los descubrimientos mencionados se han realizado en modelos animales. Por lo tanto, cabe la posibilidad de que los cannabinoides no sean igual de efectivos para los humanos. Aunque los estudios muestren resultados muy esperanzadores para el tratamiento de los tumores, queda todavía mucho para que fármacos cannabinoides puedan ser recetados en el tratamiento del cáncer. Para conocer definitivamente si estos serán eficaces, son esenciales los ensayos clínicos y realmente comprobar la respuesta en humanos a estos tratamientos.

Alivio de los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia

Los efectos adversos de las quimioterapias a veces llegan a tal extremo que los pacientes oncológicos abandonan el tratamiento. Por lo que algunos buscan en el cannabis la forma de reducirlos. Está demostrado que el THC previene las náuseas, vómitos y pérdida de apetito que produce la quimioterapia (Abrams & Guzman, 2014), además de sus propiedades analgésicas y ansiolíticas (Abrams & Guzman, 2014).

Realmente la pregunta surge en cuanto a mezclar cannabinoides y terapias antitumorales. Por esta razón, se han realizado estudios tanto en células tumorales como en modelos animales con cáncer para responderla. Los resultados sugieren que usar ambas puede llegar a funcionar mejor que cualquiera de las dos por separado (Gustafsson et al, 2009; Torres et al, 2011; Miyato et al, 2009). Por lo tanto, los cannabinoides potencian la acción antitumoral de algunos agentes quimioterapéuticos.

No solo existe la quimioterapia como tratamiento contra el cáncer, otros muchos pacientes reciben radioterapia. Como su mismo nombre indica, consiste en exponer células tumorales a radiación para alterarlas y frenar su división e inducir su muerte. Con varios ensayos preclínicos se demuestra que los cannabinoides también pueden ser utilizados a la vez que se recibe radioterapia ya que hace que los tumores sean más sensibles al tratamiento (Scott et al, 2014).

Cabe destacar que uno de los pocos usos médicos autorizados de medicinas cannabinoides es el tratamiento de las náuseas y vómitos producidos por quimioterapia.

Finalmente, muchos especialistas plantean el uso de cannabinoides para ayudarles a luchar contra el cáncer gracias a tres razones. La primera por las evidencias en modelos animales de que la actividad antitumoral de los cannabinoides es real. Segundo, porque los fármacos cannabinoides han demostrado ser de gran utilidad aliviando efectos secundarios de otros fármacos antineoplásicos. Y finalmente, porque los propios efectos secundarios de los cannabinoides son suaves en comparación con otros agentes quimioterapéuticos.

Bibliográfica

Abrams D, Guzman M. Cannabis in cancer care. Clin Pharmacol Ther. 2015;97(6):575-86.

Velasco G, Sánchez C, Guzmán M. Potencial antitumoral de los cannabinoides. En: Efectos terapéuticos de los cannabinoides. Ed: Instituto Universitario de Investigación en Neuroquímica de la Universidad Complutense de Madrid. 2017 129:38.

Scott K, Dalgleish A, Liu W. The combination of cannabidiol and Delta9-tetrahydrocannabinol enhances the anticancer effects of radiation in an orthotopic murine glioma model. Mol Cancer Ther. 2014;13(12):2955-67.

Wayne H, MacDonald C, Currow D. Cannabinoids and cancer: causation, remediation, and palliation. The lancet oncology 2004 35;42-6.

Gustafsson S, Lindgren T, Jonsson M, Jacobsson S. Cannabinoid receptor-independent cytotoxic effect of cannabinoids in human colorectal carcinoma cells: synergism with 5-fluorouracil. Cancer Chemother Pharmacol 2009; 691:701-63.

Torres S, Lorente M, Rodriguez-Fornes F, Hernandez-Tiedra S, Salazar M, Garcia-Taboada E. A combined preclinical therapy of cannabinoids and temozolomide against glioma. Mol Cancer Ther 2011; 90:103-10.

Miyato H, Kitayama J, Yamashita H, Souma D, Asakage M, Yamada J. Pharmacological synergism between cannabinoids and paclitaxel in gastric cancer cell lines. J Surg Res 2009; 40:7-155.

Guzman M. Cannabinoides ¿Posibles agentes antitumorales?. Cannabinoids 2006; 15:18-1.

Zúñiga-Ayala M, López-Ávila A. Terapia antitumoral con el uso de cannabinoides, un descubrimiento que podría cambiar la evolución del cáncer. Gaceta Mexicana de Oncología 2014; 244:251-13.