CNSA en la Noche de los investigadores: “Cuidamos tu salud vigilando el medioambiente”

Con motivo de la Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras, el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA, Instituto de Salud Carlos III) ha preparado una actividad en la plaza de Ópera que lleva por título “Cuidamos tu salud vigilando el medioambiente” con el objetivo de mostrar sus áreas de trabajo.

Durante esta actividad se enseñarán las diferentes unidades móviles y equipos de medición de contaminantes en tiempo real, se explicará qué se mide en las unidades de radioprotección,  cómo funcionan los equipos de campo para el medir parámetros de calidad de las aguas, el uso de bioensayos para evaluar la toxicidad de aguas y suelos, y en qué consiste la biomonitorización humana.

Se desarrollará este viernes 28 de septiembre de 16:00 a 22:00 h y está dirigida al público en general, por lo que os invitamos a que os acerquéis con vuestros amigos y familiares. No es necesario realizar reserva previa ¡Os esperamos!

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Más información en el siguiente enlace:

https://outreach.isciii.es/Colaboraciones/Paginas/ediciones%20noche%20europea%20investigadores/Noche-Europea-de-los-Investigadores-2018.aspx

“Yo soy yo y mi epigenética”

Gracias al post de mi compañera Sara Atienza, pude asistir ayer a la charla “Yo soy yo y mi epigenética” impartida por José Fernández Piqueras, Doctor en Ciencias Biológicas y Catedrático en Genética de la UAM.

El Doctor Fernández Piqueras hizo una exposición brillante y amena abordando temas tan interesantes como por qué los gemelos idénticos no son exactamente iguales en su apariencia externa a pesar de que su material genético es exactamente el mismo, siendo estas diferencias mayores con la edad. Esto es debido a cambios epigenéticos que activan o desactivan la expresión de los genes y dependen de la dieta, el tabaco, las drogas, el estrés, la falta de actividad física, la edad y la contaminación ambiental.

Estas alteraciones epigenéticas se han relacionado con el Alzheimer, la esquizofrenia, el trastorno bipolar o el autismo y también pueden afectar a la progresión del asma o la resistencia a la insulina en obesidad y diabetes. Además, el control de la expresión génica por modificaciones epigenéticas puede jugar un papel en la formación de tumores y explicar cómo factores ambientales pueden desencadenar el cáncer.

Curiosamente, estos cambios epigenéticos también pueden ocurrir incluso antes de nacer, ya que modificaciones moleculares en el ADN del feto y de la madre antes del parto pueden hacerle más susceptible al desarrollo de diabetes tipo 2 o de enfermedades cardiovasculares. Cabe señalar que la responsabilidad no recae sólo en la madre ya que las alteraciones epigenéticas en el ADN de los padres previas a la concepción también pueden tener efectos en la descendencia. Esto se observó por ejemplo en un estudio con ratones publicado en Nature (Skinner M. K., 2010) en el que el alto consumo de grasas por parte del progenitor macho generó unas modificaciones epigenéticas en el ADN del esperma que se tradujo en la mayor probabilidad de desarrollar obesidad y diabetes en sus descendientes hembras.

Parece que nuestro estilo de vida influye considerablemente en estos cambios epigenéticos y nuestra responsabilidad es bastante grande ya que pueden transmitirse de generación en generación.

 

Skinner Michael K., Metabolic disorders: Fathers’ nutritional legacy (2010). Nature 467, 922–923

Combatiendo en las aulas la brecha de género en Ciencia y Tecnología

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y a través de la iniciativa 11 de febrero, se están llevando a cabo actividades dirigidas a centros educativos con el objetivo de visibilizar el trabajo de las científicas, crear roles femeninos en los ámbitos de la ciencia y la ingeniería y que promuevan prácticas que favorezcan la igualdad de género en el ámbito científico y tecnológico.

Ayer 13 de febrero, tres alumnas del Doctorado en Ciencias de la Universidad Rey Juan Carlos (Rosa de las Heras, Joana Expósito y Helena García) dieron una charla sobre los logros de mujeres científicas y el problema de la desigualdad de género a alumnos de 4º de la ESO del IES José Hierro (Getafe) para visibilizar el papel de la mujer en la Ciencia, reflexionar y sensibilizar en la igualdad de género.

Tras presentarse y explicar brevemente en qué consisten sus ámbitos de estudio, dieron algunas pinceladas acerca las dificultades que ha tenido la mujer a lo largo de la Historia, así como algunos datos acerca de la situación actual y de los factores sociales, culturales y educativos que llevan erróneamente a pensar, en muchos casos, que la Ciencia no es cosa de mujeres. A continuación, hablaron brevemente de algunas de las científicas como Hipatia de Alejandría, Marie Curie, Margarita Salas, Jocelyn Bell Burnell, Caroline Lucretia Herschel, Lise Meitner, Sophie Germain, Rosalind Franklin, Esther Lederberg o Marianne Grunberg-Manago, que se enfrentaron a grandes dificultades por su condición de mujer y de alguna manera no obtuvieron el reconocimiento que merecían por sus importantes aportaciones a la Ciencia.

Por último, hablaron de las consecuencias para la sociedad de la desigualdad de género en las ciencias y animaron a la clase a no dejarse llevar por condicionantes sociales, discriminaciones, estereotipos o comentarios sexistas, ya que, a pesar de las diferencias biológicas, tod@s poseemos las mismas capacidades y debemos seguir luchando para tener los mismos derechos.

El poder de la alimentación

El miércoles pasado tuve la suerte de asistir a una charla sobre alimentación y dolor impartida por Laura Isabel Arranz, Doctora en alimentación y nutrición, profesora en la Universitat de Barcelona y directora de Gana Nutrición. La charla estaba orientada a la gestión del dolor en pacientes con enfermedades crónicas como la fibromialgia, pero por la interesante información transmitida de forma divulgativa y aplicable a todo el mundo considero que merece un hueco en este blog.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud no es solo ausencia de enfermedad, sino un estado de completo el bienestar físico, psicológico y social. Son muchos los factores que intervienen en la salud, entre los cuales la alimentación juega un papel fundamental. Una buena nutrición nos hace menos susceptibles a determinadas infecciones o a enfermedades como la diabetes tipo II o enfermedades cardiovasculares (Berciano y Ordovás, 2014) y ayuda a combatir otras muchas. Como decía Hipócrates “que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina”.

La alimentación no sólo es una de las vías de exposición a algunos contaminantes como pesticidas o metales pesados, sino que también puede combatir los efectos asociados en muchos casos a dicha exposición, como el estrés oxidativo relacionado con numerosas enfermedades crónicas. Pero, ¿Qué es el estrés oxidativo? Es el desequilibrio entre la producción de especies reactivas del oxígeno (como los radicales libres) y la defensa antioxidante del organismo (Betteridge, 2000). Existe una gran multitud de enfermedades que se han asociado con el estrés oxidativo y la generación de radicales libres (Elejande Guerra, 2001). Una dieta rica en alimentos vegetales con vitaminas antioxidantes puede reforzar las defensas naturales del organismo para combatir el estrés oxidativo y mejorar el estado de salud.

Uno de los temas que se abordaron en la charla fue la importancia de la microbiota intestinal, que nos ayuda no sólo a asimilar mejor muchos nutrientes, sino a evitar las infecciones por cándida (o candidiasis) en el aparato digestivo e incluso a regular los niveles de serotonina (la conocida como “hormona de la felicidad”). Esta hormona posteriormente se transforma en melatonina, la hormona responsable de regular el ciclo del sueño, entre otras cosas. El consumo de yogures con fermentos lácticos y alimentos con fibra como verduras, frutas, cereales integrales, semillas, legumbres y frutos secos contribuyen al buen estado de la microbiota. Por otro lado, entre los alimentos que la ponen en riesgo se encuentran los embutidos, las carnes a la brasa, o los snacks. El estrés, el consumo de tabaco, algunos fármacos y la falta de sueño son otros factores que afectan negativamente a estos microorganismos tan importantes para nosotros.

Del mismo modo, la falta de actividad física, el estrés / ansiedad y el cansancio nos conducen a una mala conducta alimentaria. En ocasiones, el consumo de dulces se hace (consciente o inconscientemente) buscando energía rápida y sensación de bienestar momentánea, sin embargo, estos alimentos están muy ligados a procesos inflamatorios que pueden además empeorar el dolor en enfermedades crónicas.

                                              Dispositiva tomada de la presentación de la Dra. Arranz

La doctora Arranz hizo un repaso de algunas de las dietas que actualmente están muy de moda como la macrobiótica o la alcalina, señalando sus pros y sus riesgos y dando una serie de recomendaciones para evitar déficits nutricionales. Sostiene que lo ideal es la dieta mediterránea con abundancia de vegetales, cereales integrales, semillas, legumbres, frutos secos, pescado azul 2 o 3 veces por semana (preferiblemente de pequeño tamaño para reducir la exposición a contaminantes como el mercurio) y aceite de oliva virgen extra. Considera necesario reducir el consumo de carne roja a alguna vez al mes por su contenido en grasas saturadas y evitar hidratos de carbono refinados y azúcares, alimentos procesados, alcohol, tabaco y café en exceso (y mejor sustituirlo por el té verde que tiene una gran cantidad de antioxidantes). También recomienda sustituir la leche de vaca, menos digestiva y con un bajo valor nutricional, por bebidas vegetales como la de almendras o la de avena. Además, aconseja reducir el consumo de sal y usar especias, siendo especialmente interesante la cúrcuma por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Y tú, ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo con estas recomendaciones? ¿Has experimentado cambios en tu salud a raíz de modificar tus hábitos alimenticios?

 


REFERENCIAS:

Berciano, S., Ordovás, J. M. Nutrición y salud cardiovascular. Rev Esp Cardiol. 2014, vol 67, n. 9 pp. 738-47. Disponible en: http://www.revespcardiol.org/es/nutricion-salud-cardiovascular/articulo-resumen/90341408/

Betteridge, D. J. What is oxidative stress? Metabolism. 2000, Feb;49(2 Suppl 1):3-8. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10693912

Elejalde Guerra, J. L. Estrés oxidativo, enfermedades y tratamientos antioxidantes. An. Med. Interna. 2001, vol.18, n.6 pp.50-59. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-71992001000600010&lng=es&nrm=iso.

I Jornada URJC contra la Endometriosis

¿Endo…qué? La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica y tumoral que afecta a una de cada diez mujeres en edad fértil y consiste en la aparición y crecimiento de tejido del endometrio fuera del útero. Actualmente no existe cura y su diagnóstico puede llevar años debido en parte a que puede ser una patología asintomática (15-30% de los casos) o que puede manifestarse de diferentes formas. Está ligada frecuentemente a dolores muy intensos que altera considerablemente la calidad de vida de las mujeres que la padecen, afectando a sus relaciones de pareja, familiares, laborales y pudiendo comprometer en muchos casos su fertilidad.

Con motivo del día mundial contra esta enfermedad, mañana 14 de marzo a las 16.00h en el Salón de Grados del Edificio Departamental II del Campus de Alcorcón se llevarán a cabo unas jornadas cuyo objetivo es dar visibilidad a la conocida como “enfermedad del silencio”.

Puedes acceder al programa y al formulario de inscripción en:  http://www.urjc.es/endometriosis

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Aclarando algunas cuestiones sobre el incendio de Seseña

Es posible que a raíz del incendio en el vertedero de neumáticos de Seseña originado la madrugada del 13 de mayo hayan surgido dudas tales como: ¿Qué sustancias se liberan a la atmósfera en ese proceso de combustión? ¿Qué riesgos suponen esas sustancias para la salud? ¿Y para el medio ambiente? Desafortunadamente no es el primer incidente de este tipo, pero al menos tenemos la suerte de contar con estudios científicos que nos ayudan a dar luz a las cuestiones planteadas previamente:

En el verano de 2012 se produjo un incendio de 1.3 millones de neumáticos en Iowa (Estados Unidos), durante el cual investigadores de la Universidad de esta misma ciudad llevaron a cabo una serie de mediciones in situ para caracterizar las emisiones de gases y partículas. Encontraron concentraciones significativas de monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2), dióxido de azufre (SO2), hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs o PAHs en inglés) y partículas finas (PM2.5, menores a 2,5 micrómetros) con alto poder de penetración en las vías respiratorias. Otro estudio llevado a cabo por el mismo equipo de investigación cuantificó el impacto del incendio sobre la calidad del aire, propuso un Índice de Calidad para su uso en otros incendios y caracterizó los riesgos asociados a estos contaminantes. Los autores además dieron una serie de recomendaciones para responder a posibles futuros incidentes comparables, sin embargo, pusieron de relieve el grado de variabilidad en los mismos debido, por ejemplo, a las condiciones meteorológicas.

Se sabe que muchas de estas sustancias son tóxicas (como el caso del CO), pueden causar problemas respiratorios (PM2.5), cáncer y/o mutaciones (PM2.5, HAPs). Además, los riesgos para la salud son superiores cuanto mayor sea la proximidad a la fuente de emisión y menor el grado de dispersión, y por tanto más elevada sea la concentración de los contaminantes. Esto depende, a su vez, de la dinámica de la atmósfera ya que en caso de estabilidad atmosférica (anticiclón), la escasez de viento dificulta que los contaminantes se dispersen, lo cual conlleva impactos sobre la salud más graves en poblaciones sensibles como los niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Además, con la ayuda de las precipitaciones, estas sustancias podrían llegar a contaminar cultivos e incluso aguas subterráneas. Otros problemas a tener en cuenta son aquellos derivados de la evolución de estos contaminantes en la atmósfera, ya que algunos de ellos como el CO2 o el SO2 pueden transformarse químicamente en otros compuestos que contribuyen a procesos de mayor escala como el incremento del efecto invernadero o la lluvia ácida.

Como podréis observar, el incendio del vertedero de neumáticos de Seseña implica no sólo pérdidas económicas considerables, sino también riesgos importantes para la salud y el medio ambiente. Es importante señalar que estudios como los anteriormente citados proporcionan información valiosa por su mayor aproximación a la realidad que otros basados en experimentos de laboratorio, así como por su contribución a la mejora de técnicas de monitorización y modelización de la dispersión de estos contaminantes y de la evaluación de riesgos para la salud pública.

Fuente: