Iberolacerta cyreni y la contaminación

La lagartija carpetana, Iberolacerta cyreni, es un endemismo del Sistema Central de la Península Ibérica. Vive en terrenos rocosos entre 1300 y 2500 metros de altitud y está categorizada como En Peligro (EN) por la IUCN (2009). Esta lagartija se encuentra dentro de las 98 especies de reptiles amenazadas debido a la contaminación provocada por el uso de fertilizantes y fitosanitarios, de POP (contaminantes orgánicos persistentes), liberación de metales pesados, metaloides, contaminantes emergentes…

Se ha observado que la contaminación del suelo afecta a los embriones de I. cyreni. El arsénico es bioacumulable en la especie, la aplicación de este elemento sobre el sustrato de incubación de los huevos de estas lagartijas provoca la acumulación de cantidades significativas de este elemento en la cáscara del huevo y del embrión, siendo inferior la cantidad que llega al embrión (Ortiz-Santaliestra & Egea-Serrán, 2013). Otros contaminantes, como son los que provocan la acidificación del suelo (óxidos de azufre SO4, óxidos de nitrógeno NOx y amoniaco NH4), también pueden afectar a su estado embrionario. El bajo pH de los suelos hace que haya menor intercambio de agua a través de la cáscara, el aparato locomotor sea más lento y que los recién nacidos en estos suelos tengan menor tamaño. Aunque no afecta a la supervivencia del embrión, sí puede influir en la supervivencia del juvenil (Marco et al., 2005).

Por otro lado, como animal ectotermo, I. cyreni es muy vulnerable al cambio climático, en concreto del calentamiento global (Jiménez Robles, 2017). Contaminantes como el CO2, metano (CH4), halocarburos (CFC), monóxido de carbono (CO), compuestos orgánicos volátiles y óxidos de nitrógeno (NOx), actúan en la atmósfera aumentando la temperatura media de la Tierra, y aumentando el periodo cálido que coincide con el periodo reproductivo de estos animales. Una de las formas más importantes de comunicación de esta especie es mediante las secreciones femorales, sustancias que sirven como comunicación inter e intraespecífica (marcaje de territorios, atracción de hembras…) (Martín, 2015). El aumento de las temperaturas está provocando que estas secreciones se volatilicen y degraden mucho más rápido de lo normal, como consecuencia, los enfrentamientos entre machos o los escapes, evitando dicho enfrentamiento, aumentan debido a no identificar el territorio de un “propietario”. También, la detectabilidad por parte de las hembras de machos disponibles disminuye, o puede ser confusa al creer que el macho es conspicuo cuando se detecta una marca de olor degradada. Al existir problemas en la comunicación sexual, las hembras no tienen la oportunidad de elegir al mejor macho con quien procrear por lo que los apareamientos se producirían al azar y la selección sexual no existiría (Martín y López, 2013).

La problemática es mayor cuando no solo la temperatura, sino también otros cambios ambientales antropogénicos como la contaminación lumínica o la eutrofización, actúan de la misma forma impidiendo la comunicación de la especie (Martín, 1998; Pérez-Mellado, 2002; Martín y López, 2013).

Todos estos efectos causados directa o indirectamente por contaminantes están provocando una disminución de la supervivencia, peor comunicación, cambios comportamentales y cambios en la selección sexual; lo que disminuye la eficacia biológica y su categorización como especie en peligro.

BIBLIOGRAFIA

IUCN. 2017. http://www.iucnredlist.org/details/full/61514/0#end_uses [Consultado diciembre de 2018].

Jiménez Robles O. 2017. Ecophysiology of lizards in mountain areas thermal and habitat constraints in some communities of liolaemidae and lacertidae. Director: Ignacio José de la Riva de la Viña.  Tesis doctoral inédita, Universidad de Granada.

Marco A, López-Vicente ML, Pérez-Mellado V. 2005. Soil acidification negatively affects embryonic development of flexible-shelled lizard eggs. Herpetological Journal, 15.2: 107-111.

Martín J, López P. 2013b. Effects of global warming on sensory ecology of rock lizards: increased temperatures alter the efficacy of sexual chemical signals. Functional Ecology, 27.6: 1332-1340.

Martín J. 1998. Lagartija serrana – Lacerta monticola. En: Benzal J, Salvador A. (Coord.). Plan de Acción de los Anfibios y Reptiles de la Comunidad de Madrid. CSIC-CAM, Madrid 83-85.

Martín J. 2015. Lagartija carpetana – Iberolacerta cyreni. En: Salvador A, Marco A, eds. Enciclopedia virtual de los vertebrados españoles. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebrados ibéricos.org [Consultado en diciembre de 2018].

Ortiz-Santaliestra ME, Egea-Serrano A. 2013. Análisis del impacto de la contaminación química sobre la herpetofauna: nuevos desafíos y aplicaciones prácticas. Boletín de la Asociación Herpetológica Española 24.1: 2-34.

Pérez-Mellado V. 2002. Lacerta monticola Boulenger, 1905. Lagartija serrana. En: Pleguezuelos JM, Márquez R, Lizana M (Eds.). Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Asociación Herpetológica Española, Madrid 228-230.