No, no es cierto que las frutas sin semillas “hagan daño” como afirma esta imagen – Maldita.es

“Si no tiene semillas, no te la comas”, alerta una imagen desinformadora sobre las frutas y verduras sin semillas. Según…

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Breve perspectiva agrícola de Puerto Rico durante la época colonial española

La historia agrícola de Puerto Rico es una llena de eventos importantes. No obstante, muchos de ellos son desconocidos. Por tal razón, el presente artículo pretende ofrecer información que ilustre de manera sucinta ciertos acontecimientos de gran relieve particularmente en la época de la presencia española en Puerto Rico, período que se prolongó por espacio de 405 años.

1. Inicios de la agricultura en Puerto Rico en el siglo XVI

La agricultura y su enseñanza según Bagué (1962) comenzaron desde el inicio de la colonización española en la isla. El Rey Fernando el Católico ordenó que se organizase una Granja Real.  En la misma, se experimentaron con cultivos de frutales, gramíneas, hortalizas, y otras plantas apropiadas, transportadas de España e Islas Canarias. Este hecho es sumamente importante ya que según Bagué (1962) esta Granja Real se constituyó en la primera estación experimental agrícola del Nuevo Mundo. Otro acontecimiento notable fue la preparación de la crónica denominada la Memoria de Melgarejo en el año 1582. Este documento detalla aspectos generales de la isla y los quehaceres a los que las personas se dedicaban en esa época. Dicha crónica destaca los árboles existentes y los productos agrícolas que habían logrado un exitoso proceso de adaptación a las condiciones medioambientales del trópico. Según Bagué (1962) el informe enumera los siguientes productos agrícolas tales como: higueras, parras, naranjos, cidrales, toronjales, limoneros entre otros los cuales se aclimataron adecuadamente en la isla. Asimismo, el citado documento destaca el comportamiento de las semillas de hortalizas trasladadas desde la península ibérica entre las cuales destacan: los rábanos, coles, lechugas, perejil, zanahorias y nabos entre otras. Las plantas medicinales también fueron consignadas en la memoria. Se mencionan el higuillo, la yerba de Santa María y el bálsamo. Por otro lado, se expone que el Canónigo de Cabo Verde, Don Diego Lorenzo introdujo en el año 1549 las gallinas provenientes de Guinea, la palma de coco y la construcción y uso de molinos hidráulicos para procesar la caña de azúcar.

2. La Agricultura y el surgimiento del contrabando en Puerto Rico en el Siglo XVII

Durante el siglo XVII, don Diego de Torres Vargas, Canónigo de la Iglesia Catedral presentó un importante escrito titulado “Descripción de la Isla y Ciudad de Puerto Rico” en el año 1647. Bagué (1962) señala que don Diego de Torres Vargas ofrece una interesante descripción de los productos agrícolas, donde especifica los principales frutos de la isla los cuales se constituían en el jengibre, los cueros (pieles) y el azúcar. Además se señala que en ese tiempo existían (7) siete ingenios azucareros en funcionamiento y que las tierras eran tan fértiles que no necesitaban riego. Por otro lado, se expone que el jengibre se produce en grandes cantidades lográndose producciones de hasta catorce mil quintales (636.363 kilos). Otros productos de importancia lo eran el tabaco y las maderas del país para la construcción de embarcaciones. No obstante, Bagué (1962) explica que la vida en Puerto Rico era complicada, dura y costosa. El contrabando con los ingleses y holandeses surgió durante esa época.

3. La Diversificación de la Agricultura del Siglo XVIII en Puerto Rico

La llegada de la dinastía borbónica a España suscitó cambios tanto en el territorio peninsular como en los dominios coloniales españoles en el Nuevo Mundo. En Puerto Rico se experimenta con más notoriedad esas reformas a partir de 1757 hasta la década de 1790 en la que se hace muchas reparticiones de tierra. Este proceso promueve una transformación de una economía enfocada en el contrabando a una dirigida a la producción agrícola que luchara en contra del comercio ilegal. Cosme (2009) explica que la reforma agraria fue una de las herramientas utilizadas para neutralizar el contrabando ya que la misma fomentaba la diversificación de la canasta de productos agropecuarios del territorio insular puertorriqueño. Durante este período los cultivos de mayor envergadura económica lo fueron el tabaco y el café.  Según Cosme (2009) el Rey Carlos III a través de la Real Cédula de confirmación de títulos de propiedad para los tenedores de tierras favoreció la ratificación de la pertenencia de esas tierras a los titulares de estas. Gracias a esta medida, la agricultura experimentó un estímulo que propició su desarrollo. Curtis y Scarano (2011) coinciden con Cosme (2009) en que la aparición de este nuevo orden económico motivada por las reformas comerciales borbónicas abrieron nuevas oportunidades a la producción de cultivos en la isla.

4. La Agricultura del Siglo XIX en Puerto Rico

Durante todo el siglo XIX la agricultura tuvo sus variaciones. No obstante, es interesante considerar el año 1893 en el que se cumplen 400 años de la presencia de España en Puerto Rico. Para tener una perspectiva de esa época, la (“Revista de Agricultura, Industria y Comercio ,” 1893) señala que se ha iniciado en la Provincia de Puerto Rico, un movimiento económico significativo el cual resalta el surgimiento de la Asociación de Agricultores. De esta organización se esperaba que atendiera problemas tales como el fomento y la diversificación del sector agrícola que a su vez enfrentara la incertidumbre y las contingencias que se pueden manifestar en el entorno, maximizando la utilización de los recursos de producción presentes en Puerto Rico. En adición, se esperaba que la citada Asociación se convirtiera en un ente que propiciara la incorporación de nuevas técnicas productivas las cuales estimularan el progreso de la agricultura insular. Además se puntualizaba que la industria azucarera se encontraba en un proceso de transformación que requería de una adecuada división de tareas y se esperaba que en breve las centrales sustituyeran a los antiguos ingenios azucareros. Por otro lado, la citada revista señalaba que diversos cultivos comienzaban a extenderse de manera significativa en la isla. Se destacaban las producciones de cacao y café de las cuales se esperaba un futuro promisorio.  Además, se exponían otros rubros en crecimiento tales como el achiote, el jengibre, el guano vegetal y las frutas que tenían la capacidad de constituirse en actividades idóneas para la exportación. Los (5) cinco principales productos de exportación de Puerto Rico para esa época lo eran el azúcar, las mieles, café, tabaco y ganado vacuno. Los principales puertos de exportación eran: San Juan, Ponce, Mayagüez, Arecibo, Aguadilla, Naguabo, Vieques y Fajardo. Es importante notar que la (“Revista de Agricultura, Industria y Comercio,” 1893) llevaba registros mensuales de la actividad agrícola de Puerto Rico. Asimismo registraba las actividades de exportación e importación. De la importación, se destacaba que los productos provenientes de Europa alcanzaban un monto dos veces y medio mayor que el valor de las exportaciones de la isla en ese momento histórico. Los mercados de importación en el orden de envergadura económica lo eran: España, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Cuba, Posesiones Inglesas, Francia, Bélgica, Uruguay, Italia, Posesiones Danesas, Argentina, Colombia, Holanda, Dinamarca, Santo Domingo, Venezuela, México y Posesiones Francesas. Por otra parte, las exportaciones ubicaban a los siguientes países en el orden de importancia económica: España, Estados Unidos, Cuba, Francia, Alemania, Austria, Posesiones Inglesas, Italia, Inglaterra, Posesiones Francesas, Dinamarca, Posesiones Danesas, Venezuela, Suecia y Noruega, Santo Domingo, Holanda, Córcega, Argentina y las Posesiones Holandesas. Según Martínez, García y Pérez (2021) previo al año 1898 tanto el destino de las importaciones como las exportaciones estaban considerablemente diversificados. España era el principal socio comercial de Puerto Rico en esa época. Como se puede observar la agricultura de Puerto Rico cuenta con hechos significativos. Los eventos señalados son importantes destacarse para mantener una memoria histórica de lo que ha sido el caminar agrícola de la isla a través de los siglos y cómo fue su vinculación con España.

  • Referencia Bibliográfica

Bagué, J. (1962). Apuntes sobre la historia de la enseñanza de la agricultura en Puerto Rico. Universidad de Puerto Rico.

Cosme, F. (2009). Reforma agraria en Puerto Rico, 1757–1800: Demolición de Hatos y Tierras Para la Agricultura.

Curtis, K. J., & Scarano, F. (2011). Puerto Rico’s Population Padrones, 1779-1802. Latin American Research Review46(2), 200-213.

Martínez, Á. P., García, J. J., & de Perceval, M. Á. P. (2021). El comercio exterior de Puerto Rico entre dos imperios, 1879-1923. América Latina en la historia económica28(1), 1-35.

Autor desconocido. (1893). Revista de Agricultura, Industria y Comercio. 9(1), 1-173.

Día Mundial de las Abejas… y del resto de polinizadores

En el Día Mundial de las Abejas recordamos que, además de miles de especies de abejas y abejorros, insectos como mariposas, polillas y moscas y otros animales como pájaros y lagartos contribuyen a polinizar las flores.

Origen: Día Mundial de las Abejas… y del resto de polinizadores

La abeja como polinizador

(Kamelev, 2020)

Por Lurian Morales Falcón

Introducción

La producción agrícola del planeta está directamente vinculada con los procesos de polinización. Los polinizadores, como veremos a continuación, hacen posible la reproducción de una gran cantidad de plantas incluyendo a muchas de las que utilizamos para nuestra alimentación. En esta serie de artículos estaremos respondiendo por qué los polinizadores son tan importantes utilizando varios ejemplos de manera independiente. Asimismo, discutiremos algunas relaciones particulares que existen entre plantas y polinizadores. Para concluir, estaremos ofreciendo un resumen de las posibles causas del descenso de los polinizadores y qué pasaría si perdiéramos a este polinizador en particular.

Relación entre plantas y abejas

¿Qué es la polinización y por qué los polinizadores son importantes? La polinización es la transferencia de los granos de polen de una flor masculina a una flor femenina (US Forest Service, s.f). De acuerdo con una publicación hecha por el Servicio de Conservación de Recursos Naturales de Pensilvania: “En los Estados Unidos, un tercio de toda la producción agrícola depende de los polinizadores”( NRCS Pennsylvania, s.f). Algunas cultivos, como las manzanas y las almendras dependen de las abejas, las abejas albañiles (Xylocopa) y los abejorros (Bombus) (Watts, 2019). Pero, ¿cómo lo hace la abeja? De acuerdo con una publicación del Museo de la Agricultura y Alimentación de Canadá (2021):

Cuando una abeja recolecta néctar y polen de la flor de una planta, algo de polen de los estambres, el órgano reproductor masculino de la flor, se adhiere a los pelos de su cuerpo. Cuando visita la siguiente flor, parte de este polen se frota sobre el estigma, o punta del pistilo, el órgano reproductor femenino de la flor. Cuando esto sucede, la fertilización es posible y se puede desarrollar una fruta con semillas. Si deseas ver este proceso en acción, accede al siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=9dpsZOc1b4M.

Ahora bien, ¿cómo encuentran las flores las abejas? En una publicación hecha por la BBC News Mundo (2013) podemos encontrar la respuesta ante esta pregunta:

Las flores emiten señales eléctricas que comunican información al insecto polinizador (BBC News Mundo, 2013). Por otra parte, un video publicado en el sitio web de la Revista de Science Magazine (Callier, 2016) explica que se ha descubierto que las abejas contienen unos cabellos especializados que les ayudan en la detección de las flores y de su campo magnético (Callier, 2016). Además de este importante descubrimiento, también es cierto que las abejas tienen la habilidad de detectar y distinguir los colores (Riddle, 2016).

Por otro lado, ¿por qué las abejas polinizan? Según una publicación por la FDA, el néctar y el polen recolectados de las plantas con flores sirven como fuentes principales de su alimento (FDA, 2018). Las abejas cosechan el néctar y convierten el líquido azucarado en miel, la principal fuente de carbohidratos de los insectos. La miel proporciona a las abejas la energía para volar, mantener las colonias y realizar las actividades diarias en general. Ahora bien, ¿qué pasaría si las abejas desaparecieran? En la siguiente sección estaremos respondiendo a esta pregunta.

¿Qué ocurriría si las abejas desaparecieran?

Albert Einstein una vez dijo que: “Si la abeja desapareciera de la faz de la tierra, el hombre sólo tendría cuatro años de vida”(Rodgers, 2014). En este estudio publicado por el Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (2017): “El valor total de toda la polinización en las Regiones 6 y 7 (territorios de Arizona, California y Hawaii) para 2017 fue de 273 millones de dólares”. Las abejas polinizan un 70% de los alimentos que consumimos. Si las abejas desaparecieran, perderíamos los siguientes cultivos:

  • Alfalfa
  • Almendras
  • Manzanas
  • Trébol
  • Frijoles

*Para ver la lista completa acceda al siguiente enlace https://bees.techno-science.ca/english/bees/pollination/food-depends-on-bees.php

Se ha demostrado que los cultivos bien polinizados tienen mejor sabor y un mayor valor nutritivo, una mejor apariencia y una vida útil más larga (United Nations, 2019). Perder las abejas significaría escasez de los beneficios antes mencionados y perjudicaría la seguridad alimentaria de muchos países, particularmente en Puerto Rico, donde la seguridad alimentaria es aproximadamente menos de un 15% (Universidad de Puerto Rico, 2020).

En conclusión, no podemos vivir sin las abejas. De todos los servicios ecosistémicos que obtenemos de ellas, creo que la polinización es el más importante. La evidencia científica muestra que las abejas y los demás polinizadores están en peligro por la contaminación y el uso excesivo de los agroquímicos (Zero Point Zero & Netflix, 2018-2019). Finalmente, creo que conservando las abejas y a los demás polinizadores, podríamos garantizar la seguridad alimentaria y podremos contribuir al balance de los ecosistemas del planeta.

Referencias Bibliográficas:

BBC News Mundo. (2013, 25 de febrero). Las flores “publicitan” su polen con impulsos eléctricos. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/02/130225_flores_y_abejas_se_comunican_con_impulsos_electricos_ch

Callier, V. (2016, 30 de mayo). Video: How bees sense a flower’s electric field. Science | AAAS. https://www.sciencemag.org/news/2016/05/video-how-bees-sense-flower-s-electric-field

Kamelev, E. (2020, 20 de mayo). pexels-egor-kamelev-799308 (2) [Fotografía]. Pexels. https://www.pexels.com/photo/close-up-photo-of-yellow-and-black-wasp-799308/

Museo de la Agricultura y Alimentación de Canadá. (2021). La importancia de las abejas: polinización. https://bees.techno-science.ca/english/bees/pollination/default.php

National Agricultural Statistics Service, Agricultural Statistics Board, & United States Department of Agriculture. (2017, diciembre). Cost of Pollination (No. 2475–4315). National Agricultural Statistics Service. https://www.nass.usda.gov/Publications/Todays_Reports/reports/cstpol17.pdf

NC State Extension. (2020, 20 de mayo). Pollination [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=9dpsZOc1b4M&feature=youtu.be

NRCS Pennsylvania (s.f). The Importance of Pollinators. NRCS. USDA. Gov. https://www.nrcs.usda.gov/wps/portal/nrcs/detail/pa/plantsanimals/?cid=nrcs142p2_018171

Riddle, S. (2016, 20 de mayo). How Bees See And Why It Matters. Bee Culture. https://www.beeculture.com/bees-see-matters/

Rodgers, P. (2014, 9 de septiembre). Einstein And The Bees. Should You Worry? Forbes. https://www.forbes.com/sites/paulrodgers/2014/09/09/einstein-and-the-bees-should-you-worry/?sh=19c053f98157

Watts, J. (2019, 12 de abril). From flowers to fruit: The Mysteries of apple Pollination. Swanson’s Nursery. https://www.swansonsnursery.com/blog/fruit-tree-pollination#:~:text=Pollination%20Basics&text=Honeybees%2C%20mason%20bees%2C%20and%20bumblebees,carried%20to%20the%20next%20flower.

United Nations. (2019, 20 de mayo). Decline, Disappearance of Bees Would Have Drastic Consequences for Global Ecosystems, Deputy Secretary-General Warns at Event Marking World Day | Meetings Coverage and Press Releases. United Nations.Org. https://www.un.org/press/en/2019/dsgsm1282.doc.htm

Universidad de Puerto Rico. (2020, 8 de mayo). Experta en Economía Agrícola del Recinto Universitario de Mayagüez de la UPR alerta sobre la vulnerabilidad de la seguridad alimentaria en la isla. https://www.upr.edu/experta-en-economia-agricola-del-recinto-universitario-de-mayaguez-de-la-upr-alerta-sobre-la-vulnerabilidad-de-la-seguridad-alimentaria-en-la-isla/

U.S. Food and Drug Administration. (2018, 30 de julio). Helping Agriculture’s Helpful Honey Bees. https://www.fda.gov/animal-veterinary/animal-health-literacy/helping-agricultures-helpful-honey-bees

U.S.Forest Service (s.f). What is Pollination? FS. US. Fed. https://www.fs.fed.us/wildflowers/pollinators/What_is_Pollination/#:~:text=Pollination%20is%20the%20act%20of,offspring%20is%20by%20making%20seeds.

Zero Point Zero & Netflix.(2018-2019) Rotten [TV Series]. Netflix. https://www.netflix.com/us-es/

Fragmentación de hábitat: Proceso dual

La transición del nomadismo al sedentarismo producida durante el Neolítico en la especie humana provocó la aparición de la agricultura y la ganadería (Bellwood, 2005; Vigne, 2008) empleadas ambas como fuente de recursos estable, evitando así tener que basarse únicamente en la caza y recolección como medio para conseguir alimento. Este nuevo estilo de vida lo que provocó fue la aparición y transmisión de enfermedades por el aumento de la densidad de población y un empeoramiento nutritivo, al basarse la alimentación en las plantas domesticadas que tenían un menor poder calorífico con respecto a los alimentos recolectados y cazados (Boserup, 1965). Teniendo en cuenta estas modificaciones conductuales podemos afirmar que desde el Neolítico la especie humana comenzó una alteración sistemática tanto de la especie en sí misma como del ambiente que la rodeaba, encargándose de modelar el paisaje dependiendo de las necesidades de cada momento. Estas alteraciones en los hábitats provocaron, provocan y provocarán el fenómeno conocido como fragmentación de hábitat.

Poblado humano tipo del Neolítico. Se pueden observar tanto el ganado como los cereales que están segando que nos muestra claramente la transición nómada-sedentario origen de la aportación humana a este proceso. Imagen obtenida de: https://www.otromundoesposible.net/wp-content/uploads/2020/09/neolitico1-1140×641.jpg

La fragmentación de hábitat es un proceso de origen dual, pudiendo ser tanto antrópico como natural. Surge cuando se produce un cambio en el uso del suelo que provoca la disrupción del hábitat que existía previamente, generando parches aislados y de menor tamaño rodeados por una matriz de composición variable (Wilcove et al., 1986; Haddad et al., 2015). Con relación al origen antrópico, esta matriz puede ser generada por cultivos agrícolas, urbanizaciones, redes viarias, reforestaciones y actividades mineras principalmente. Mientras que con el origen natural son los terremotos, incendios, tsunamis y otros fenómenos geoclimáticos como ciclones los que la generan (Cui et al., 2012; Haddad et al., 2015; Arief & Itaya, 2018).

Paraje insular o parcheado producido por la acción de la fragmentación. Imagen obtenida de: https://www.greenteach.es/wp-content/uploads/2018/02/fragmentaci%C3%B3n-de-h%C3%A1bitats-3.jpg

Al tratarse este proceso de uno de los principales motores de cambio global que afectan a la biodiversidad (Saunders et al., 1991), lleva suscitando un gran interés en los científicos desde que se postulara la teoría biogeográfica de islas de MacArthur & Wilson (1967) considerada como el germen. Actualmente se están produciendo avances en materia de fragmentación, encaminándose a maximizar la escala a la que se estudia este proceso, existiendo algunos trabajos que evalúan el efecto a nivel global (Keinath, 2016; Taubert, 2018). Pese a estos avances y mejoras, se abrió recientemente un debate con relación a cuál es el efecto de la fragmentación sobre la biodiversidad.

Este debate enfrentó dos posturas claramente opuestas. La de aquellos científicos que apoyaban los efectos negativos como son entre otros el aumento del efecto borde, la disminución de la conectividad, los cambios estocásticos impredecibles, la reducción del espacio efectivo para el establecimiento y alimentación de las comunidades, los cambios en la biología y genética de las especies presentes y las modificaciones de sus interacciones (Fischer & Lindenmayer, 2007). Y los que consideraban que tiene efectos positivos sobre la biodiversidad. Estas respuestas positivas son principalmente, el incremento de la conectividad funcional, la generación de diversidad de hábitats, la existencia de efectos borde positivos y la reducción de la competencia (Fahrig, 2017). Este debate finalizó con la aceptación general de que la fragmentación ejerce efectos negativos sobre la biodiversidad. Aunque sí que es cierto que existen excepciones. Ejemplo de ello, es la generación de diversidad de hábitats en cuanto a composición, tamaño y forma por acción de la fragmentación, lo cual está relacionado con un aumento de biodiversidad (Hu et al., 2012). Además, otro caso más específico donde se demuestra que no hay efecto de la fragmentación sobre la biodiversidad, es el producido sobre la entomofauna edáfica (comunidad de insectos que habita en el suelo). La cual está claramente adaptada a las condiciones inmediatamente próximas, que favorecen el no percibir la alteración física a escala de paisaje (Braschler & Baur, 2016).

Como conclusión si se atiende al principio de precaución, se tienen en cuenta estas consideraciones y se acepta el efecto negativo de la fragmentación, se debería tratar de conservar el mayor área de hábitat natural que fuera posible. Haciendo hincapié en los hábitats vulnerables y con una distribución restringida que son los que presentan un mayor riesgo de desaparición. Como se verá en una publicación futura, tampoco se debe olvidar el empleo de microrreservas ya que en hábitats concretos como los afloramientos yesíferos pueden ser la mejor herramienta de conservación.

Bibliografía:

Arief, M.C.W. & Itaya, A. (2018). Influence of the 2004 Indian ocean tsunami recovery process on land use and land cover in Banda Aceh, Indonesia. Journal of Forest Planning 22(2): 55-61.

Bellwood P. 2005. First farmers: The origins of agricultural societies. Blackwell Publishing, Oxford. 360 pp.

Braschler, B. & Baur, B. (2016). Diverse effects of a seven-year experimental grassland fragmentation on major invertebrate groups. PLoS One 11(2): e0149567.

Boserup E. 1965. The conditions of agricultural growth: The economics of agrarian change under population pressure. Aldine Publishing, Chicago. 132 pp.

Cui, P.; Lin, Y.; Chen, C. (2012). Destruction of vegetation due to geo-hazards and its environmental impacts in the Wenchuan earthquake areas. Ecological Engineering 44: 61-69.

Fahrig, L. (2017). Ecological responses to habitat fragmentation per se. Annual Review of Ecology, Evolution and Systematics 48: 1-23.

Fischer, J. & Lindenmayer, D.B. (2007). Landscape modification and habitat fragmentation: a synthesis. Global Ecology and Biogeography 16(3): 265-280.

Haddad, N.M.; Brudvig, L.A.; Clobert, J.; Davies, K.F.; Gonzalez, A.; Holt, R.D.; Lovejoy, T.E.; Sexton, J.O.; Austin, M.P.; Collins, C.D.; Cook, W.M.; Damschen, E.I.; Ewers, R.M.; Foster, B.L.; Jenkins, C.N.; King, A.J.; Laurance, W.F.; Levey, D.J.; Margules, C.R.; Melbourne, B.A.; Nicholls, A.O.; Orrock, J.L.; Song, D.X.; Townshend, J.R. (2015). Habitat fragmentation and its lasting impact on Earth’s ecosystems. Science Advances 1 (2): e1500052.

Hu, G.; Wu, J.; Feeley, K.J.; Xu, G.; Yu, M. (2012). The effects of landscape variables on the species-area relationship during late-stage habitat fragmentation. PLoS One 7(8): e43894.

Keinath, D.A.; Doak, D.F.; Hodges, K.E.; Prugh, L.R.; Fagan, W.; Sekercioglu, C.H.; Buchart, S.H.M.; Kauffman, M. (2016). A global analysis of traits predicting species sensitivity to habitat fragmentation. Global Ecology and Biogeography 26(1): 115-127.

MacArthur, R.H. & Wilson, E.O. (1967). The theory of island biogeography. Princeton University Press, Princeton, New Jersey. 224 pp.

Saunders, D.A.; Hobbs, R.J.; Margules, C.R. (1991). Biological consequences of ecosystem fragmentation: A review. Conservation Biology 5(1): 18-32.

Taubert, F.; Fischer, R.; Groeneveld, J.; Lehmann, S.; Müller, M.S.; Rödig, E.; Wiegand, T.; Huth, A. (2018). Global patterns of tropical forest fragmentation. Nature 554 (7693): 519-522.

Vigne J.D. 2008. Zooarchaeological aspects of the Neolithic diet transition in the Near East and Europe, and their putative relationships with the Neolithic demographic transition. In Bocquet-Appel J.P. & Bar-Yosef O. The Neolithic demographic transition and its consequences: 179-205. Springer, New York.

Wilcove, D.S.; McLellan, C.H.; Dondson, A.P. (1986). Habitat fragmentation in the temperate zone. EnSoulé, M.E. (ed.) Conservation Biology, the science of scarcity and diversity: 237-256. School of Natural Resources of University of Michigan, Michigan.