Investigadores de Gojelly proponen desarrollar un biofiltro, a partir de medusas, para la eliminación de microplásticos en los entornos marinos.

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Imagen de Chrysaora hysoscella. Gojelly.

Todos sabemos que la calidad de los océanos se esta viendo afectada drásticamente debido a la contaminación por plásticos, el aumento de las temperaturas, la acidez oceánica y la sobrepesca.

En la siguiente noticia se habla del proyecto Gojelly, que se centra en los problemas de la contaminación por plásticos. Los investigadores de Gojelly proponen utilizar la proliferación de medusa para intentar solucionar este problema. Pretenden crear un biofiltro utilizando la mucosa de las medusas para atrapar los microplásticos.

Enlace de la noticia: http://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/limpiar-los-plasticos-agua-filtros-medusas

Enlace a Gojelly: https://gojelly.eu/

Enlace a un articulo relacionado sobre el tema, “Los ecosistemas marinos son atacados por los plásticos”:https://ecotoxsan.blog/2017/03/03/los-ecosistemas-marinos-son-atacados-por-los-plasticos/

PhD Fellowship on alien species in terrestrial ecosystems of the Antarctic – M. A. Olalla, URJC

We offer a 4-years PhD thesis contract associated to the research project ANTECO (CGL2017-89820-P) on “Biogeography and ecophysiology in native and non-native micro-arthropods in Antarctic environments: a multi-scale approach”, funded by Spanish Research Agency.

We are looking for a highly motivated graduate student, able to work independently and to actively interact with an international research team. The PhD student will be supervised by Dr. Miguel Ángel Olalla Tárraga (P.I.) and will be based at Rey Juan Carlos University (Madrid, Spain). She/he should be proficient in English (both oral and written) and show a good academic record. Ideally, candidates should hold an MSc Degree in Ecology, Biogeography or related disciplines and have research interests on biological invasions, microarthropods and Antarctic terrestrial ecology. A record of previous experience publishing scientific papers will be highly valuable. Annual Gross Salary will be 16.422 € plus full Social Security Benefits.

Interested candidates should email a motivation letter and CV to Miguel Á. Olalla Tárraga (miguel.olalla@urjc.es)

Project Summary

Antarctic terrestrial ecosystems are especially vulnerable to biological invasion processes in a context of global change that entails a higher degree of human accessibility at the local level and increased temperatures, availability of liquid water and ice-free areas. Habitat availability and the absence of certain ecological functions in these ecosystems involve that profound changes are expected in their structure and functioning under colonisation by non-native species. Although the number of non-native species documented in Antarctica has increased in recent years, there is a lack of knowledge regarding their geographical distribution, expansion capacities and possible negative interactions on native biotas. Specifically, physiological mechanisms of survival in non-native springtail species at Antarctic latitudes have been poorly documented. Previous findings on sub-Antarctic islands suggest that indigenous species exhibit much lower supercooling points than non-native ones, while the pattern reverses in the case of upper lethal temperatures. In addition, non-native species have faster development times under higher temperatures. This supports the hypothesis that invasives would be favored in climate warming scenarios. ANTECO will use a multi-scale approach to study the environmental responses in native and non-native springtails in Antarctica at micro- and macroclimatic levels. A set of ecophysiological analyses is proposed to estimate lethal thermal tolerance limits (upper and lower) using experimental manipulation protocols. The relationship between thermal tolerance limits and distributional range boundaries over biogeographical scales will also be studied. We will continue the intense sampling activity of the research team in recent years, suggesting field campaigns to obtain soil samples and characterize the edaphic fauna in biogeographic regions of Maritime and Continental Antarctica that remain less explored. From an applied point of view, the results obtained will be essential for the management of Antarctic enclaves and the preparation of documents to be presented at the annual consultative meetings of the Antarctic Treaty.

Charlas de Contaminación Ambiental y Biodiversidad abiertas a todos

Tenemos dos charlas esta semana en la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad (Máster Oficial en Caracterización de la Biodiversidad y Ecología) que quizás os interesen:

Martes 9 de 18:00-20:00 Evaluación del Riesgo Ambiental. Dr. José Luis Rodríguez Gil. Universidad de Ottawa.

Jueves 11 de 18:00-20:00 Biorremediación. Dra. Carmen Lobo. IMIDRA

Os esperamos en el aula 270 del Edificio Departamental II del Campus de Móstoles. Seréis bienvenidos hasta completar aforo. Es un aula pequeñita, así que, si os apetece venir y tenéis dudas podéis escribirme a myriam.catala@urjc.es.

 

 

El cultivo que convirtió un mar en un desierto

Os presento al cuarto mar intracontinental más grande del mundo, el mar de Aral. Ahora os informo de que en cuestión de cinco décadas ha sido reducido a un vasto e inhóspito desierto salino, el más joven del mundo, conocido como el desierto de Aralkum. Difícil de creer, ¿verdad? Desgraciadamente, es otro de los muchos ejemplos acontecidos en nuestro planeta que nos advierten sobre las dimensiones del alcance y alteración que el ser humano puede ejercer en el entorno. Recapitulemos para intentar comprender las causas y motivos que han propiciado dicha catástrofe social y ecológica, más bien propia de una novela de ciencia ficción.

Con sus antiguos 67.000 km2 de superficie, el doble que toda Bélgica, y localizado en Asia central, el mar de Aral ha sufrido en los últimos 10.000 años varios procesos naturales de desecación, aunque ninguno se puede comparar ni en velocidad ni en la causa de origen con el acontecido desde los años 60. Nos encontramos en la antigua y aún no desaparecida URSS. Uno de sus últimos legados fue la implantación del cultivo intensivo de algodón principalmente, aunque también de arroz, bajo la promesa de un asegurado repunte económico y social para los principales países beneficiarios de las aguas del mar de Aral: Uzbequistán, Kazajistán y Turkmenistán. Para conseguirlo, se construyó el extenso canal de Karakum, con el objetivo de derivar a los campos de cultivo las aguas de los dos grandes ríos que nutren al mar, el Amu Daria y el Sir Daria. Ya por aquel entonces se preveía una disminución considerable de la capacidad del mar de Aral, siendo la premisa del discurso que “su destino era morir para poder proporcionar una mejor calidad de vida a los países y a sus habitantes” y, que, según el antiguo gobierno soviético, “la posible pérdida del mar de Aral no iba a constituir ninguna alteración sobre el clima regional ni sobre la salud de las poblaciones locales”. No tardaron en ser palpables sus catastróficos efectos.

“En 50 años el mar del tamaño de Irlanda se convirtió en el desierto más joven del mundo”

Moynaq y Aralsk eran las principales potencias pesqueras de Uzbequistán y Kazajistán, respectivamente. En ellas imponentes barcos trabajaban incesantes junto a miles de personas, exportando por aquel entonces toneladas de pescado y teniendo una relevante fama mundial. Hoy en día Moynaq se encuentra situada a 150 kilómetros de distancia de la orilla del mar de Aral, y Aralsk a 30 kilómetros. Una vez se agotaron las capturas, la mayoría de las familias migraron en busca de trabajo y de unas condiciones de vida más dignas. Las más fieles a su lugar de origen y ancestros perseveran apoyándose en alternativas como la cría de camellos, pero pagando un alto precio a costa de su salud. Y es que lo que comenzó siendo una amenaza que vaticinaba una catástrofe ecológica, pasó a ser una crisis humanitaria de alcances totalmente imprevisibles. Los pocos científicos que se atrevieron a alzar la voz sobre las implicaciones que conllevaría la pérdida del mar de Aral, en su momento ignorados, no distaban mucho de la realidad. Una vez el retroceso de las aguas fue evidente, la naturaleza comenzó a impartir, implacable, una lección de humildad al ser humano. El clima fue variando de forma progresiva, acentuando aún más las características propias de un clima extremadamente continental. Los veranos y los inviernos pasaron a ser más intensos y las precipitaciones más escasas. Por si fuera poca la relevancia de este hecho en regiones desérticas, surgieron frecuentes tormentas de polvo y sal, visibles desde los satélites de la NASA (Figura 1). Lo más preocupante no era solo el efecto que esto podía conllevar sobre la productividad de los cultivos o la calidad del aire, sino los compuestos químicos que eran transportados de manera desapercibida.

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Figura 1. Tormenta de arena y polvo en el lecho del mar de Aral detectada por la NASA. Tras retirarse el agua, las tormentas han pasado a ser una preocupación constante en la región.          Fuente: NASA

Es tal el abuso de agroquímicos en el cultivo de algodón (Figura 2), que el mar de Aral se ha convertido en una balsa de pesticidas, metales pesados, desfoliantes y sal. Al retirarse el agua, dichos compuestos se acumulan en la corteza salada del suelo desértico, siendo arrastrados por las fuertes tormentas de polvo. No es de extrañar que se haya registrado un incremento alarmante de enfermedades respiratorias, del hígado, riñón o cáncer en las poblaciones locales receptoras. La tasa de mortalidad materna e infantil en Karakalpakistán, una región de Uzbequistán, ha pasado a ser una de las mayores de toda la antigua URSS. El agua potable ya no es segura, está contaminada con pesticidas y metales pesados y los niveles de salinidad son varias veces mayores de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Por otro lado, al no disponer del producto principal de su dieta, el pescado, y dada la debilidad de sus cultivos por las tierras contaminadas y las extremas condiciones climáticas, la mayor parte de la población sufre de anemia y malnutrición. La otra cara de la moneda que apunta a una catástrofe ecológica nos recuerda la rica biodiversidad perdida en el delta del río Amu Daria. Decenas de especies de peces, aves y mamíferos se han extinguido o se han visto forzadas a desplazarse en busca de mejores condiciones para sobrevivir. Su valor no sólo residía en constituir un oasis de vida en medio del desierto, sino que aportaba valiosos servicios ecosistémicos a la región. Desgraciadamente, la calidad del agua del delta no ha salido indemne de los polutantes arrastrados aguas arriba de las plantaciones de algodón, con todos sus posibles efectos sobre la flora, fauna y población local.

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Figura 2. El tan aclamado “oro blanco” impuesto por el gobierno soviético supuso el inicio de la crisis del mar de Aral. Fuente: Pixabay.

La gravedad de la desertificación del mar de Aral ha sido de tal magnitud, reconociéndose como el mayor desastre ecológico del siglo XX, que organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud o Naciones Unidas se han implicado con la finalidad de restaurar parte del mismo. En 2005, gracias a la financiación del Banco Mundial y del gobierno de Kazajistán, se construyó la presa de Kokaral, que impedía el paso del agua desde la zona norte a la zona sur del mar de Aral. De esta manera, se decidió preservar y restaurar al pequeño mar de Aral a expensas del gran mar de Aral, estando ambos cuerpos diferenciados desde finales de 1980. La medida ha sido efectiva: los niveles de salinidad han disminuido y consigo, la calidad de las aguas ha mejorado. Parte de la biodiversidad perdida ha regresado, viéndose reflejada en el incremento paulatino de especies de peces y del número de capturas efectuadas por los pescadores. Los habitantes de Aralsk no van a tener que seguir soñando mucho tiempo con que la orilla del mar de Aral regrese a su puerto. No obstante, Muynak junto con el resto de pueblos de Uzbequistán, han sido condenados a sucumbir al desierto por la acción de la presa de Kokaral. Una creciente hipersalinización de las pocas aguas remanentes junto con el efecto del cambio climático agravan la ya dramática situación. El gobierno de Uzbequistán parece haber aceptado el destino del gran mar de Aral, decidiendo apostar por la plantación de especies vegetales xerófilas y resistentes a la salinidad, como los saxaules. La función de los futuros bosques de saxaules es mantener adherido el lecho arenoso lo máximo posible para debilitar las destructivas tormentas de arena y sal y así proteger a la población local. Los vestigios de la pasada existencia del mar de Aral en dicha región consistirán en conchas parcialmente enterradas en la arena y en los olvidados y oxidados barcos pesqueros (Figura 3), tan aclamados por las rutas turísticas de la zona.

Moynaq
Figura 3. Alarmados por la rápida retirada de las aguas, se intentó desplazar en vano muchos barcos hacia zonas más profundas del mar, de donde no pudieron ser retirados de nuevo. Hoy en día solo son empleados por manadas de caballos o camellos en busca de sombra y como parada de interés en las rutas turísticas de Moynaq. Fuente: Arian Zwegers

Dejando a un lado la excelente idea de cultivar algodón en un desierto -una planta con una enorme demanda hídrica- el caso del mar de Aral esconde asuntos más complejos. Tras desmantelarse la URSS en 1991, las cinco repúblicas resultantes tenían que consensuar la gestión de los recursos hídricos de la cuenca del mar de Aral. A pesar de haberse liberado de la administración rusa y lejos de toda aplastante lógica, los gobiernos de los países más sedientos siguieron apostando fuerte e incluso incrementaron las extensiones cultivadas del “oro blanco”. Pronto fue evidenciada la vergonzosa escasa intención de los representantes políticos de implantar medidas en pro de la recuperación del mar de Aral. Actuaciones interesantes como sustituir el algodón por especies de secano, incrementar la eficiencia de los canales de distribución y aplicar tecnología que monitorice la gestión del agua son de imprescindible exigencia. Se han empezado a dar tímidos pasos en buena dirección al crear el Consejo Interestatal del problema del Mar de Aral (ICAS) y el Fondo Internacional para la rehabilitación del Mar de Aral (IFAS), en las que busca atenuar dicha catástrofe ecológica y social, pero son urgentes muchas más actuaciones. No debemos olvidar que los efectos de la crisis del mar de Aral no solo conciernen a las regiones de Asia Central, nos interesa a todos su restauración (Figura 4).

Antártida mar de Aral
Figura 4. Se han encontrado restos de pesticidas provenientes del mar de Aral en la sangre de pinguinos de la Antártida. El ser humano debe ser consciente de que estas catástrofes ecológicas no son solo locales, también afectan globalmente dado que todo está conectado. Fuente: Pixabay

La población de la región espera que los países asuman su responsabilidad y que se pueda establecer un equilibrio entre el pescado y el algodón. La pérdida del mar ha supuesto un precio incalculable para demasiadas personas, viendo impotentes como sus vidas eran sentenciadas a manos de unas pocas decisiones políticas. Es hora de que se reconozca valientemente la gravedad de la situación y que se actúe en consecuencia, anteponiendo por primera vez en la historia de la humanidad la seguridad y salud de las personas y el entorno natural sobre un efímero y, por supuesto, nada equitativo crecimiento económico.

 

REFERENCIAS

Artículos científicos:

  1. Ataniyazova, O. A. (2003, March). Health and ecological consequences of the Aral Sea crisis. In 3rd World Water Forum, Regional Cooperation in Shared Water Resources in Central Asia, Kyoto (Vol. 18).
  2. Micklin, P. (2007). The Aral Sea disaster. Annu. Rev. Earth Planet. Sci., 35, 47-72.
  3. Micklin, P. P. (1988). Desiccation of the Aral Sea: a water management disaster in the Soviet Union. Science, 241(4870), 1170-1176.
  4. Nihoul, J. C., Zavialov, P. O., & Micklin, P. P. (Eds.). (2012). Dying and Dead Seas Climatic Versus Anthropic Causes (Vol. 36). Springer Science & Business Media.
  5. Pandey, A. C., & Jha, N. K. (2007). Central Asia: Democratic deficit and challenges of sustainable development. Journal of Environmental Researh And Development Vol, 1(4).
  6. Shibuo, Y., Jarsjö, J., & Destouni, G. (2007). Hydrological responses to climate change and irrigation in the Aral Sea drainage basin. Geophysical Research Letters, 34(21).
  7. Small, I., Van der Meer, J., & Upshur, R. E. (2001). Acting on an environmental health disaster: the case of the Aral Sea. Environmental Health Perspectives, 109(6), 547.
  8. Spoor, M. (1998). The Aral Sea basin crisis: Transition and environment in former Soviet Central Asia. Development and Change, 29(3), 409-435.
  9. Stone, R. (1999). Coming to grips with the Aral Sea’s grim legacy.

Páginas web:

  1. Columbia. (2008). The Aral Sea Crisis. http://www.columbia.edu/~tmt2120/introduction.htm
  2. Harris, P & Qobil, R. (2018). Restoring life to the Aral Sea’s dead zone. News. https://www.bbc.com/news/business-44159122
  3. Portal of Knowledge for Water and Environmental Issues in Central Asia. http://www.cawater-info.net/aral/index_e.htm
  4. International Fund for saving the Aral Sea. http://ecifas.waterunitesca.org/aral_basin/66-the-aral-sea-basin.html

Vídeos:

  1. Mar de Aral – El precio del progreso: una tragedia predecible. https://www.youtube.com/watch?v=ZfQCMGIfrwE
  2. Planeta Arena: Aralkum, el desierto más joven del mundo. Televisión española. https://www.youtube.com/watch?v=cTtE4OJRAiY
  3. Isabel Coixet. Aral, el Mar Perdido. Televisión Española. https://www.youtube.com/watch?v=8GGiAa_v9Pw&feature=youtu.be
  4. Dried-up Aral Sea springs back to life. France 24. https://www.youtube.com/watch?v=pk4v0uu5rkY
  5. The shrinking of the Aral Sea – “One of the planet’s worst environmental disasters”. https://www.youtube.com/watch?v=dp_mlKJiwxg
  6. People of the Lake | Al Jazeera World. Al Jazeera. https://www.youtube.com/watch?v=9iiL0T8UcXI
  7. “Back From The Brink” Aral Sea, Kazakhstan, Uzbekistan, Central Asia, Transcaucasus. https://www.youtube.com/watch?v=zEd0hz4Axp4
  8. From the Glaciers to the Aral Sea. Water Unites. https://www.youtube.com/watch?v=BwrXV4C1BCo

Un cachalote en el Manzanares, la campaña contra el cambio climático del Ayuntamiento de Madrid

 

Cachaloteenmadrid
Imagen de la escultura, que recrea una ballena de 15 metros, junto al Puente de Segovia/ Ayuntamiento de Madrid.

El río Manzanares, en Madrid, ha amanecido con un nuevo y peculiar inquilino varado en sus aguas, un cachalote de 15 metros y 1000 kilos rodeado por biólogos intentando ayudarlo.

Pero en realidad es una escultura hiperrealista, y actores haciéndose pasar por biólogos. Se trata de una iniciativa que busca concienciar sobre el cambio climático y la fragilidad de los océanos, desarrollada por la asociación belga Captain Boomer Collective.

Durante este fin de semana permanecerá esta instalación y actuación en el Manzanares. El horario es el siguiente:

  • Viernes: horario ininterrumpido hasta las 18 horas
  • Sábado: de 11 a 13 horas y de 14:30 a 19 horas.
  • Domingo: de 11 a 13 horas y de 13.30 a 18 horas.

Aquí os dejo el enlace la de noticia publicada en el periódico El Mundo:

http://www.elmundo.es/madrid/2018/09/14/5b9b6df022601d341a8b457c.html

Descubierta en Tasmania una nueva colonia de peces con «manos»

Thymichthys politus
Thymichthys politus, una especie de pez recién descubierta. Foto por. Antonia Cooper.

Antonia Cooper y su equipo de investigación se encuentran con una nueva colonia de peces con manos mientras buceaban cerca de un arrecife a kilómetros de la costa sureste de Tasmania.

Esta especie se observó por primera vez cerca de Port Arthur en la península de Tasmania a principios del siglo XIX. Los peces rojos con manos, Thymichthys politus, son peces bénticos que se desplazan por el lecho marino ayudándose de sus extremidades.

Aqui os dejo el enlace de la noticia:

https://www.nationalgeographic.es/video/tv/descubierta-en-tasmania-una-nueva-colonia-de-peces-con-manos