Descubierta en Tasmania una nueva colonia de peces con «manos»

Thymichthys politus
Thymichthys politus, una especie de pez recién descubierta. Foto por. Antonia Cooper.

Antonia Cooper y su equipo de investigación se encuentran con una nueva colonia de peces con manos mientras buceaban cerca de un arrecife a kilómetros de la costa sureste de Tasmania.

Esta especie se observó por primera vez cerca de Port Arthur en la península de Tasmania a principios del siglo XIX. Los peces rojos con manos, Thymichthys politus, son peces bénticos que se desplazan por el lecho marino ayudándose de sus extremidades.

Aqui os dejo el enlace de la noticia:

https://www.nationalgeographic.es/video/tv/descubierta-en-tasmania-una-nueva-colonia-de-peces-con-manos

Una reliquia ribereña en peligro

En la Península ibérica tenemos el privilegio de poder disfrutar de un micromamífero endémico totalmente inconfundible cuya descripción probablemente os sorprenda: posee una trompa alargada y móvil, unos ojos diminutos, no presenta pabellones auditivos y sus patas traseras son más alargadas que las anteriores con desarrolladas interdigitaciones entre sus dedos. Morfológicamente no tiene mucho que envidiar al famoso ornitorrinco australiano, y no tenemos que irnos tan lejos para poder llegar a conocer a un animal tan característico. Estamos hablando del desmán ibérico (Galemys pyrenaicus), una de las joyas de nuestra fauna, tan asombroso como poco conocido. Filogenéticamente emparentado a los topos al pertenecer a la familia Talpidae, sus linajes siguieron recorridos diferentes hace millones de años en Europa Central. Actualmente solo persisten dos especies de desmanes, el desmán ruso (Desmana moschata) y el desmán ibérico. Es por ello que los científicos consideran a este animal como un auténtico fósil viviente, con un alto valor científico y evolutivo.

Toda la morfología del desmán ibérico es el resultado de millones de años de adaptación a una especiación semiacuática. Su reducida visión, suficiente de cara a una vida de obligada coexistencia con el agua, no le supone un inconveniente para ser un voraz depredador de larvas de macroinvertebrados acuáticos. Gracias a sus garras delanteras y a su trompa móvil se abre camino entre el pedregoso lecho del río para dar con sus presas, a la vez que las interdigitaciones de las extremidades posteriores hacen de él un excelente nadador. De hábitos nocturnos y comportamiento elusivo, el desmán ibérico no pone las cosas fáciles a los expertos interesados en estudiar su ecología y comportamiento. Para encontrarlo, es necesario acudir a ecosistemas fluviales oceánicos, concretamente a tramos de ríos de alta velocidad, cuyas aguas sean frías y poco contaminadas, que disponga además de numerosos recovecos que permitan a la especie resguardarse de los depredadores, sin falta de abundantes guijarros y grabas en el fondo donde sus presas abunden.

 

Desmán de los pirineos
El desmán ibérico presenta una morfología altamente especializada y tan característica que lo hace un animal inconfundible. Fuente: Wikimedia Commons.

 

Este micromamífero se distribuía antaño de manera amplia por la mitad norte de la Península Ibérica y el Sistema Central, siendo un morador habitual de nuestros ríos de montaña de clima oceánico. Desgraciadamente, hoy en día su presencia se ha restringido considerablemente, siendo esta especie el foco de conservación del proyecto LIFE + Desmania y encontrándose catalogado como “Vulnerable” según la lista roja de la UICN. Se piensa que las poblaciones del Sistema Central se han extinguido, mientras que el resto de su distribución a nivel global ha sufrido una reducción aproximadamente del 68%. El pronunciado descenso de la especie es achacado por los expertos principalmente a una pérdida de la calidad del hábitat, como una alteración de la morfología de ribera (menos refugios frente a los depredadores), contaminación por vertidos que afectan a la disponibilidad de sus presas al ser altamente sensibles a la misma o a una variación en el caudal de los ríos, causado por la implantación de pequeñas centrales hidroeléctricas. Algunos resultados de las investigaciones realizadas argumentan que la nueva gestión de los caudales fluviales por parte de las hidroeléctricas puede presentar una seria amenaza al afectar directamente a la dinámica de sus presas. En concreto, el nuevo sistema implica fluctuaciones de caudal más impredecibles y menos relacionados con los ciclos naturales de los ecosistemas fluviales, afectando directamente a la abundancia y diversidad de macroinvertebrados, y, por ende, al desmán. Por otra parte, la construcción de presas delimita y aisla a los individuos pertenecientes a diferentes poblaciones, dificultando el flujo génico entre las mismas. Todo lo anteriormente mencionado hace al desmán un maravilloso bioindicador de la salud de los ecosistemas fluviales.

 

Desmán ibérico
Variación del caudal del río Leitzaran (Gipuzkoa) por la actividad de una planta hidroeléctrica con cinco días de diferencia. La alteración de la dinámica natural de las aguas puede ocasionar efectos negativos sobre los macroinvertebrados bentónicos de los que depende el desmán ibérico. Obtenida de Esnaola et al (2018).

 

Otro aspecto que puede estar relacionado con la regresión de las poblaciones de desmán es la recuperación de la nutria europea (Lutra lutra) en gran parte de la Península ibérica, siendo un depredador natural de la especie. Tras varias generaciones en ausencia de la nutria, preocupa una falta de adaptación de los individuos actuales a este potencial depredador. Por si fuera poco, la aparición de otro nuevo depredador con el que nunca había convivido previamente, el visón americano (Neovison vison), puede resultar el golpe de gracia para las ya pequeñas y fragmentadas poblaciones. Algunos investigadores señalan al mustélido invasor como responsable de la extinción del desmán ibérico en el Sistema Central, no sin argumentos, dado que en un estudio en Galicia se llegó a encontrar hasta un 26% de presencia de restos de desmán en la letrina de un ejemplar de visón americano.

De cara a la conservación de la especie no acompaña la falta de fiabilidad de publicaciones o citas previas sobre su distribución y frecuencia relativa ni los escasos conocimientos sobre su aspecto tanto biológico como social. Para mejorar la eficacia de los planes de conservación del desmán ibérico, resulta imprescindible incrementar los conocimientos sobre la especie para que las actuaciones implementadas se asemejen lo máximo posible a sus necesidades ecológicas. Por otro lado, es fundamental profundizar en el impacto de las actuaciones antrópicas sobre las poblaciones existentes para atenuar o prevenir sus efectos. Ante la grave situación en la que se encuentra el desmán ibérico, se están empezando a proponer las traslocaciones sobre aquellas poblaciones más vulnerables. No obstante, es vital tener en cuenta la variabilidad genética de las mismas con el fin de prevenir una posible erosión genética. En un estudio se descubrió una marcada estructuración filogeográfica de las poblaciones de la especie en la Península Ibérica, encontrándose dos orígenes principales, los Pirineos y el noroeste de la misma. Los autores han relacionado este patrón a refugios originados en mitad del Pleistoceno debido a las intensas glaciaciones, siendo crucial de respetar de cara a futuras traslocaciones.

 

Refugios glaciares Galemys pyrenaicus
Las glaciaciones del Pleistoceno estructuraron el actual patrón filogeográfico de las poblaciones de desmán ibérico a través de los refugios glaciares. El tamaño de los círculos indican la importancia de los refugios y hacia dónde se dirigió la colonización. Obtenido de Igea et al (2013).

 

La primera filmación del desmán ibérico fue por parte de la serie El hombre y La Tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente. En ella podemos disfrutar de las primeras imágenes tomadas de esta fascinante especie. Os animo a seguir indagando sobre él y a que cada uno de nosotros nos responsabilicemos sobre una adecuada gestión de los ecosistemas fluviales, tanto a la hora de respetar el entorno como para exigir como ciudadanos activos a las empresas y al gobierno actividades respetuosas que nos permitan seguir coexistiendo y disfrutando del desmán ibérico.

Vídeo divulgativo del proyecto LIFE+ Desmania:

https://www.youtube.com/watch?v=lMTB1BMWGZo

 

Referencias

Agirre-Mendi, P. T. (2004). Distribución y estado de conservación del desmán ibérico,” Galemys pyrenaicus“(e. Geoffroy saint-hilaire, 1811 (mammalia: erinaceomorpha) en la Comunidad Autónoma de La Rioja. Zubia, (22), 55-86.

Aymerich, P., Fernández, A., & Gosalbez, J. (2013). Conservar al desmán ibérico, un reto pendiente. Quercus, 329, 26-34.

Cabria, M. T., Rubines, J., Gómez-Moliner, B., & Zardoya, R. (2006). On the phylogenetic position of a rare Iberian endemic mammal, the Pyrenean desman (Galemys pyrenaicus). Gene, 375, 1-13.

Esnaola, A., González‐Esteban, J., Elosegi, A., Arrizabalaga‐Escudero, A., & Aihartza, J. (2018). Need for speed: Preference for fast‐flowing water by the endangered semi‐aquatic Pyrenean desman (Galemys pyrenaicus) in two contrasting streams. Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems.

Gillet, F., Roux, B. L., Blanc, F., Bodo, A., Fournier-Chambrillon, C., Fournier, P., … & Michaux, J. R. (2016). Genetic monitoring of the endangered Pyrenean desman (Galemys pyrenaicus) in the Aude River, France. Belgian Journal of Zoology, 146(1).

Igea, J., Aymerich, P., Fernández-González, A., González-Esteban, J., Gómez, A., Alonso, R., … & Castresana, J. (2013). Phylogeography and postglacial expansion of the endangered semi-aquatic mammal Galemys pyrenaicus. BMC evolutionary biology, 13(1), 115.

Igea, J., Aymerich, P., Bannikova, A. A., Gosálbez, J., & Castresana, J. (2015). Multilocus species trees and species delimitation in a temporal context: application to the water shrews of the genus Neomys. BMC evolutionary biology, 15(1), 209.

Nores, C., Queiroz, A. I., & Gisbert, J. (2007). Galemys pyrenaicus Desmán ibérico. In Atlas de los Mamíferos Terrestres de España (pp. 92-95). Dirección General de Conservación de la Naturaleza-SECEM-SECEMU Madrid.

Nores, C. (2017). Desmán ibérico–Galemys pyrenaicus (E. Geoffory, 1811).

Romero, R. (2015). Depredación de visón americano sobre desmán ibérico en Galicia. Galemys, 27, 13-22.

El Plástico de los océanos transformado en ladrillos.

ladrillo-plastico-oceanos
Peter Lewis bautizó cómo REPLAST a este ladrillo.

Peter Lewis, fundador y jefe de máquinas de Byfusion, tuvo la idea de un nuevo negocio. Utilizar el plástico de los océanos como materia prima para producir ladrillos resistentes para edificio. De esta forma se consigue reutilizar los residuos, reducir la muerte de animales marinos e incluso transformar los residuos en alternativa de vivienda barata para la gente.

Aquí os dejo el enlace de la noticia: https://ecocosas.com/construccion/empresa-transforma-plastico-los-oceanos-ladrillos/

También os dejo el enlace de un articulo que publiqué a cerca de la contaminación por plásticos en los océanos: https://ecotoxsan.blog/2017/03/03/los-ecosistemas-marinos-son-atacados-por-los-plasticos/

 

Curso “Introducción a la genética y la evolución”

La recomendación semanal es un curso de la Universidad Autónoma de Madrid, impartido a través de plataforma edX, sobre genética y evolución. El acceso es gratuito.

¡No te lo pierdas!

Aquí el enlace directo: https://www.edx.org/course/genetica-y-evolucion-una-aproximacion-cotidiana

Las bacterias tienen memoria que pasa a sus descendientes

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Los investigadores estudiaron Pseudomonas aeruginosa, que forma biofilms en las vías respiratorias de personas con fibrosis quística y puede causar infecciones letales.

Según los científicos de la UCLA (Universidad de California) las bacterias, a pesar de no tener un sistema nervioso central ni neuronas, poseen una “memoria” con la que transmiten conocimiento sensorial de una generación de células a otra.  Han publicado su estudio en la PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences).

Aquí os dejo el enlca de la noticia: http://newsroom.ucla.edu/releases/bacteria-pass-on-memory-to-descendants-ucla?_ga=2.180640751.977971598.1523012985-1891032046.1523012985

 

 

La importancia del fuego en los bosques mediterráneos

Encinas
Distribución de la biomasa en un bosque de encinas del Montseny, España (Marañona, 1997).

En este artículo, que forma parte del trabajo “El Bosque Mediterráneo” que estoy realizando con unas compañeras, os voy a hablar de la importancia que tiene el fuego en estos ecosistemas. Sacaré conclusiones a cerca de las consecuencias, positivas o negativas que se producen en estos ecosistemas, además de su efecto en los animales y las plantas que se encuentran estos bosques de la Península Ibérica.

Podemos definir a los bosques Mediterráneos como una formación vegetal con predominio de árboles que se encuentran en una región con clima mediterráneo. El clima mediterráneo se caracteriza por presentar veranos calurosos y secos, donde las tormentas de finales de verano y comienzos de la siguiente estación, suelen provocar fuegos (Marañona, 1997). Es decir, los incendios forestales son naturales en este ecosistema y se llevan dando desde hace milenios. Este hecho ha permitido a gran variedad de especies adquirir adaptaciones para enfrentarse a estas situaciones. Como consecuencia, en el bosque Mediterráneo, el fuego no es considerado un desastre ecológico (Pausas et al, 2008). Como son acontecimientos naturales, los fuegos tienen una gran importancia como factor ecológico. La biodiversidad que se encuentra en estos bosques sigue una estructura en función de los distintos regímenes de fuegos forestales (Pausas et al, 2008). Las especies mejor adaptadas al fuego permanecerán un mayor tiempo que las no adaptadas, por lo tanto, el fuego explica la distribución de los biomas terrestres (Martinez-Murillo et al, 2016).

En estudios más actuales, hemos observado que hablan de un incremento exponencial en el número de incendios desde el siglo pasado. El promedio anual de aumento durante las tres últimas décadas en la Península Ibérica Oriental es de aproximadamente 16 incendios por año, como se observa en la Figura 1. (Pausas, 2004).

Imagen 1
Figura 1: Número anual de incendios en la Península Ibérica Oriental durante las últimas tres décadas (Pausas, 2004).

A escala global, el fuego es considerado el principal agente de eliminación de la cubierta vegetal, de la erosión y de la degradación del suelo (Martinez-Murillo et al, 2016). El aumento de estos en las últimas décadas podría estar causando desastres ecológicos, como induciendo cambios abruptos en la comunidad, o provocando mayores pérdidas del suelo. Pausas (2004) ha estudiado los diferentes factores que determinan la aparición del fuego, incluidos los factores humanos. Su idea general es que la distribución de las zonas quemadas esta mediada por factores climáticos, mientras que el origen de los incendios está más relacionado con factores humanos y los rayos. El aumento del régimen de incendios forestales podría estar causado, según Pausas et al. (2008), por el cambio en el uso de la tierra, y el abandono del campo, pero tampoco niega la influencia de los cambios  climáticos.

La historia del bosque mediterráneo se caracteriza por un uso intensivo y extensivo de la tierra a manos del hombre. Muchas culturas (mesopotámica, egipcia, fenicia, judía, griega, árabe y romana) se han desarrollado en este ecosistema, generando en él numerosos cambios como la quema, el corte o el pastoreo de tierras no cultivables con fines agrícolas y ganaderos. Un acontecimiento a destacar es lo que ha ocurrido en las últimas décadas, es que se ha producido un abandono del campo como consecuencia de la industrialización y del éxodo rural. Este acontecimiento ha favorecido la presencia de especies que tienen un desarrollo temprano (la mayoría muy inflamables) cambiando de esta forma el patrón del paisaje y el régimen de fuegos (Pausas et al, 2008).

En el estudio de Martinez-Murillo, él y su equipo realizan una comparación del tipo de cubierta vegetal antes y después de un incendio en la provincia de Málaga. Según sus resultados durante los cinco años siguientes al fuego, hay una gran actividad del proceso de recuperación vegetal, no obstante, la actividad va decayendo con el paso del tiempo hasta ser casi nula a los 25 o 30 años tras el fuego. La recuperación de la cubierta vegetal postincendio puede ser muy heterogénea, además de la alta variabilidad espacial y temporal. Esta recuperación tan heterogénea está causada por tres factores locales: los factores abióticos (topografía, geología, clima, uso previo del suelo, etc.), los factores bióticos (tipo de especie vegetal, estructuras de las plantas, y sus estrategias postincendio) y la severidad del fuego (Martinez-Murillo et al, 2016).

No obstante, en los estudios y experimentos, antes de juzgar los efectos del fuego como positivos o negativos, se deben tener en cuenta varios aspectos tales como la comunidad animal o vegetal seleccionada como objeto de estudio, la escala temporal, el diseño del muestreo y las características del fuego. A menudo efectos negativos, a corto plazo se convierten en efectos positivos sobre el número de especies. O bien, una disminución de la diversidad más abundante o característica, puede permitir el aumento de especies más amenazadas (Pons, 2007).

En cuanto a los efectos y adaptaciones de los incendios en las especies vegetales, nuestra revisión bibliográfica nos ha permitido afirmar que la mayoría de las plantas leñosas tienen formas de sobrevivir al fuego. Estas especies presentan adaptaciones como proteger sus yemas tal como hace el alcornoque (Quercus suber) gracias a su corteza suberificada, o bien, pueden proteger sus semillas y dispersándolas tras el fuego como hace el pino piñonero (Pinus pinea) (Marañona, 1997). A pesar de esta adaptación, hemos visto que los pinos se están viendo afectados por los nuevos regímenes de fuegos que acontecen en las últimas décadas, dado que actualmente se dan incendios de corona, que antiguamente no se daban. Estos incendios se caracterizan por ser fuegos con intervalos de tiempo reducidos y por afectar a las copas de los árboles. Los incendios de corona se dan en las zonas montañosas, que se caracterizan por la presencia de especies de pinos (como Pinus nigra, Pinus sylvestris, Figura 2). Algunos pinos, como los serotinosos, presentan una reproducción temprana (tiempo menor a de 10 años). No obstante, se están dando incendios con intervalos de tiempos no lo suficientemente largos (entre 15 y 20 años) como para que los pinos generen un banco de semillas grande que permita remplazar toda su población, y como consecuencia, los pinares iniciales están siendo ocupados por los matorrales (Pausas et al, 2008). Los robles costeros y la mayoría de los bosques de robles, parecen ser, también, las especies mejor adaptadas (Pausas et al, 2008). Otras especies vegetales como Cistus sp., Ulex parviflorus sp. y Rosmarinus officinales sp. suelen aparecen pronto después del incendio (Martinez-Murillo et al, 2016).

Imagen 2
Figura 2: Proporción de la superficie quemada en Cataluña (NE de España) durante el período 1975-1987 (barras oscuras) y durante el período 1988-2002 (barras claras) en los diferentes tipos de vegetación (Sh: shublands; Ph: bosques de Pinus halepensis; Pn: Bosques de Pinus nigra; Ps: bosques de Pinus sylvestris; EQ: bosques de Quercus siempre verdes; DF: bosques de hoja caduca). Datos obtenidos al cruzar el mapa de historia de incendios de Cataluña (1975-2002, actualizado de Salvador et al., 2000) con dos mapas forestales (uno elaborado durante los años 70 y el otro a finales de los 80 y principios de los 90 (DMAH, 2006).

En cuanto a los efectos y adaptaciones de los incendios en los animales, se conocen varios aspectos de la ecología de las aves, menos de mamíferos y solo algunos ejemplos puntuales de peces, anfibios y reptiles. Según el estudio de Pons (2007) realizado en una maquia mediterránea, afirma que las aves nunca abandonan por completo la zona afectada tras un incendio. Han comprobado que se trata de individuos ya presentes antes de que ocurriese el incendio.  Algunos ejemplos de especies de aves que se encontraron tras el fuego son: el pico picapinos (Dendrocopos major), el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), el mirlo (Turdus merula), o el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), entre otros. Estos nidifican en encinares, alcornocales o pinares ya en la primera primavera que sigue al incendio.  Además, Pons (2007) divide en las siguientes categorías las respuestas de las aves y de los vertebrados en general:

  1. Especies que resisten. Especies que van a mantener o disminuir su presencia en la zona afectada. Especies capaces de nidificar en el suelo, en oquedades o bien, sobre rebrotes de la vegetación o árboles muertos.
  2. Especies que desaparecen, pero que al cabo del tiempo reaparecen. Especies especializadas en los estratos arbustivos o arbóreos.
  3. Especies capaces de colonizar el área quemada desde hábitats abiertos cercanos.
  4. Especies sin una tendencia clara o cuya tendencia se confunde.

En general, tanto para las aves como para los vertebrados, los fuegos no significan una gran amenaza. No obstante, el aumento significativo en el número de fuego si podría significar un riesgo para este ecosistema. También hemos observado que los científicos coinciden en que se tiene poca información acerca de varias zonas de la península, siendo la más estudiada la zona de valencia.

 REFERENCIAS

DMAH (2006) Departament de medi ambient i habitatge. Generalitat de Catlaunya. http://mediambient.gencat.net/cat/el_medi/natura/sistema_informacio/inici.jsp

Marañona, T. (1997). El bosque mediterráneo. Digital CSIC. Disponible en: http://hdl.handle.net/10261/57861 [Último acceso: 17 Feb. 2018]

Martinez-Murillo J., Remond R., Hueso-González P., Ruiz-Sinoga J. (2016). Resilencia de la cubierta vegetal en un área de montaña mediterránea afectada por el fuego: el caso del incendio de Río Verde (provincia de Málaga, sur de España). Pirineos: 171.

Pausas, J.G., 2004. Changes in fire and climate in the eastern Iberian Peninsula (Mediterranean Basin). Climate Change, 63: 337-350.

Pausas, J. G., Llovet, J., Rodrigo, A. (2008). Are wildfires a disaster in the Mediterranean basin? A review. International Journal Of Wildland Fire, 17 (6): 713-723.

Pons, P (2007). Consecuencias de los incendios forestales sobre los vertebrados y aspectos de su gestión en regiones mediterráneas. En: Camprodon, J. y Plana, E. (Eds.). Conservación de la biodiversidad, fauna vertebrada y gestión forestal. Edicions Universitat de Barcelona. Barcelona: 229-245.