La Regla Insular. Enanos y gigantes. Capítulo 2

LA REGLA INSULAR

La regla insular fue descrita inicialmente por Foster (1963, 1964). Este autor, definió este patrón como la tendencia entre distintos grupos taxonómicos a presentar diferentes tendencias evolutivas en las islas. Por ejemplo, los pequeños mamíferos (como roedores) suelen aumentar el tamaño corporal, mientras que los mamíferos grandes (carnívoros y ungulados) disminuyen su tamaño corporal (Foster, 1963, 1964; Lomolino, 2005; Lomolino et al., 2006).  Sin embargo, este patrón biogeográfico no fue descrito como “La Regla Insular” hasta los artículos de VanValen en 1973 (Meiri et al., 2008, Lomolino et al., 2006).

A esta regla también se la conoce como “Regla de Foster” o “Regla de la isla”.

CRONOLOGÍA

Imagen de la paleontóloga Dorothea Bate / Mujeres con ciencia

Con trabajos de la paleontóloga Dorothy Bate en las islas del Mediterráneo, a comienzo del siglo XX, se empezó a observar el patrón de la regla insular (de Vos et al., 2007). Bate descubrió fósiles de mamíferos con características de gigantismo y enanismo, muchos de ellos extintos durante el Pleistoceno tardío o el Holoceno (Bate, 1904, 1905).

Posteriormente, a mediados de los 60, se publicó la teoría de la biogeografía de islas de MacArthur y Wilson. Con esta publicación el interés por las biotas insulares aumentó de nuevo. Precisamente en esta década fue cuando J. Bristol Foster realizó sus primeros estudios sobre el enanismo y el gigantismo insular en vertebrados (Foster, 1964). Casi 10 años después, el termino de la “Regla Insular” fue acuñado por Leigh Van Valen, a partir de los resultados de Foster (Van Valen, 1973).

Tras haber sido concretado el termino y la aplicabilidad de esta regla, se han realizado varias revisiones exhaustivas destacando principalmente la revisión de Mark  V. Lomolino en 1985 (Lomolino, 1985).  Con esta revisión de Lomolino se confirmaron algunos de los planteamientos del trabajo original. Años más tarde, Lomolino prosiguió́ con sus contribuciones al estudio de la fauna insular en 2005 y 2006, revisando la regla de Foster, ampliando su aplicabilidad a otros grupos taxonómicos como aves y reptiles, identificando nuevas líneas de investigación y proponiendo nuevos indicadores distintos al tamaño corporal

Nos obstante, como con la mayoría de las reglas biogeográficas, existen diversas objeciones a la regla de isla. Destacando las objeciones de Meiri et al. (2004)  Meiri (2006) y Meiri et al. (2008). Meiri y colaboradores, en sus trabajos de 2004 y 2006, argumenta en contra de la generalidad de las islas en los mamíferos. Según este autor no se puede aplicar la regla a los carnívoros. Por otra parte, Meiri et al., (2008) sugieren que el gigantismo y el enanismo insular pueden estar más condicionado por el clado considerado que por el tamaño corporal.

Breve esquema sobre la cronología de la regla insular.

Por Álvaro Fernández

CASOS CONCRETOS

El hombre de Flores: Homo floresiensis

La isla indonesia de Flores es uno de los escenarios más emblemáticos para el estudio del gigantismo y el enanismo en la fauna cuaternaria. Quizás uno de los casos más llamativos sea el del Homo floresiensis, denominado comúnmente como “hombre de Flores”, o simplemente “hobbit”.

Este homínido se caracteriza por sus pequeñas dimensiones, tanto en términos de estatura y peso como de cerebro. Brown et al. (2004) atribuyeron su reducido tamaño a la regla insular, sin embargo, la mayor parte de los estudios sobre esta regla se han centrado en grupos de mamíferos que no incluyen a los primates.

Roedores

Aparte del caso del Homo floresiensis, en la isla de las Flores se encuentra uno de los roedores múridos más grandes del mundo, el Papagomys armandvillei. Esta especie no ha sido la única rata gigante de la isla, otras dos especies gigantes se extinguieron durante el Holoceno: Spelaeomys florensis y Papagomys theodorverhoeveni. Estas ratas junto con más especies del sudeste asiático (entre muchos, los géneros Phloeomys y Crateromys en Filipinas) se consideran producto de la regla insular (Locatelli et al., 2012).

Otros mamíferos

La fauna del Plioceno y el Pleistoceno de las islas del Mediterráneo han sido bastante estudiadas y son foco de varios ejemplos y debates sobre la regla de la isla (Benton et al., 2010; Lomolino et al., 2016; Meiri et al., 2006).  

En la isla de Sicilia se encuentra unos de los ejemplos de enanismo más conocidos, el elefante Elephas falconeri. En la paleo-isla de Gargano se encuentra uno de los mayores ejemplos de gigantismo, el erizo Deinogalerix. Esta especie extinta es la más grande conocida de la familia Erinaceidae, los ejemplares alcanzaban hasta los 60 cm de longitud. Otro ejemplo de enanismo es el Hipopótamo pigmeo Hippopotamus creutzburgi del Pleistoceno tardío en Creta, (Benton et al., 2010; Lomolino et al., 2016).

Otros vertebrados

En cuanto a las aves, siempre se ha mencionado el gran tamaño de los Casuarius del género Casuariiformes respecto a las demás aves. Aunque algunas especies como la de Nueva Guinea Casuarius bennetti es más pequeña comparada con su pariente de Australia C. casuarius. De manera similar, también se ha hablado sobre el menor tamaño de los emús de las pequeñas islas del estrecho de Bass respecto a los de Tasmania y Australia (Lomolino et al., 2016).

El estudio de Clegg & Owens (2002) constituye la primera evaluación sistemática y completa de la variación morfológica en aves insulares. En este estudio, toman muestras del tamaño corporal y el tamaño del pico de 110 poblaciones insulares. Sus resultados muestran la tendencia hacia el gigantismo en las aves más pequeñas y hacia el enanismo en las aves más grandes (Clegg & Owens, 2002; Lomolino et al., 2016).

En cuanto a los reptiles insulares, estos muestran diferentes patrones variados en el tamaño corporal. Algunos ejemplos destacados de gigantismo mencionados podrían ser las iguanas insulares, lagartos herbívoros, serpientes tigre y tortugas. Un ejemplo de lagarto que tiende al gigantismo en ausencia de competidores parece ser el lagarto Uta stansburiana. Por otro lado, las serpientes de cascabel tienden a reducir su tamaño en las islas (Lomolino et al., 2016). No obstante, parece que sigue sin observarse claramente una tendencia de la regla de la isla en el grupo de los reptiles. De hecho, parece que en las lagartijas carnívoros se observa una tendencia contraria a la de la regla (Meiri, 2007). Por tanto, sigue existiendo mucha controversia entre diferentes autores (ver Lomolino et al., 2016 y Meiri, 2007).

También hay estudios sobre la regla de la isla en dinosaurios. Al parecer, las primeras observaciones de una posible tendencia al enanismo en dinosaurios fueron observada por Franz Nopcsa en el año 1912. Nopcsa observó cómo casi todos los dinosaurios de Transilvania no solían alcanzar la longitud de 4m. Uno de los ejemplos de dinosaurios enanos más estudiados es el caso del Europasaurus holgeri del Kimmeridgian en el norte de Alemania (Benton et al., 2010).

Autores: Álvaro Fernández Menéndez y Mónica Gómez Vadillo

Capítulo 1. La Biogeografía y las Reglas Biogeográficas

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REFERENCIAS

Bate, D.M.A. (1904). Further note on the remains of Elephas cypriotes from a cave- deposit in Cyprus. Philosophical Transactions of the Royal Society London B, 197: 347- 360.

Bate, DM.A. (1905). Four and a half months in Crete in search of Pleistocene mammal remains. Geological Magazine Series 5, 2: 193-202

Benton, M.J., Csiki, Z., Grigorescu, D., Redelstorff, R., Sander, P.M., Stein, K., & Weishampel, D.B. (2010). Dinosaurs and the island rule: The dwarfed dinosaurs from Haţeg Island. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 293: 438-454.

Brown, O., Sutikna, T., Morwood, M.J., Soejono, R.P., Jatmiko, Wayhu Saptomo, E. & Awe Due, R. (2004) A new small-bodied hominin from the Late Pleistocene of Flores, Indonesia. Nature 431: 1055-1061.

Clegg, S.M., & Owens, P.F. (2002). The ‘island rule’ in birds: medium body size and its ecological explanation. Proceedings of the Royal Society of London. Series B: Biological Sciences, 269: 1359-1365.

de Vos, J., van den Hoek, O., & van den Bergh, G.D. (2007). Patterns in island evolution of mammals: A key to island palaeogeography. Renema, W. (ed.), Biogeography, time, and place: Distributions, barriers, and islands (pp. 315-345). Leiden, The Netherlands: Springer.

Foster, J.B. (1963). The evolution of native land mammals of the Queen Charlotte Islands and the problem of insularity. PhD Thesis, University of British Columbia, Vancouver.

Foster, J.B. (1964) Evolution of mammals on islands. Nature, 202: 234–235.          

Locatelli, E., Due, R. A., van den Bergh, G. D., & Van Den Hoek Ostende, L. W. (2012). Pleistocene survivors and Holocene extinctions: the giant rats from Liang Bua (Flores, Indonesia). Quaternary International, 281: 47-57.

Lomolino, M.V. (1983). Island biogeography, immigrant selection, and mammalian body size on islands. PhD Thesis, State University of New York at Binghampton.

Lomolino, M.V. (1985). Body size of mammals on islands: the island rule re-examined. The American Naturalist, 125: 310– 316.

Lomolino, M.V. (2005). Body size evolution in insular vertebrates: generality of the island rule. Journal of Biogeography, 32: 1683–1699.

Lomolino, M.V., Sax, D.F., Riddle, B. R., & Brown, J. H. (2006). The island rule and a research agenda for studying ecogeographical patterns. Journal of Biogeography, 33: 1503-1510.

Lomolino, M.V., Riddle, B.R., & Whittaker, R.J. (2016). Chapter 13: Island Biogeography. En: Biogeography. biological diversity across space and time: 502-512, 5a ed. Massachusetts. Sinauer Associates, Inc.

Meiri, S., Dayan, T., & Simberloff, D. (2004). Body size of insular carnivores: little support for the island rule. The American Naturalist, 163: 469-479.

Meiri, S., Dayan, T. & Simberloff, D. (2006). The generality of the island rule reexamined. Journal of Biogeography, 33, 1571–1577.

Meiri, S. (2007). Size evolution in island lizards. Global Ecology and Biogeography, 16: 702-708.

Meiri, S., Cooper, N., & Purvis, A. (2008). The island rule: made to be broken? Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 275: 141-148.

Van Valen, L. (1973). Body size and the number of plants and animals. Evolution, 27: 27-35.

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El campo magnético terrestre altera el proceso cuántico que se produce naturalmente en las células de la retina cuando perciben la luz: de esta forma delata su presencia y sirve de orientación a las aves

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“El primer atlas de especies de abejas del mundo sale a la luz” – madrimasd

España ocupa el puesto undécimo en riqueza de especies de abejas por países, según un estudio internacional que ha elaborado un mapa sobre la diversidad de estos insectos en todo el planeta.

Un equipo internacional de científicos acaba de publicar en la revista Current Biology un mapa de la diversidad de abejas, a través de la verificación global más completa de especies conocidas, combinada con los casi seis millones de registros públicos adicionales que existen.

Puedes leer el artículo completo aquí: http://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/primer-atlas-especies-abejas-mundo-sale-luz

Enlace al artículo original: https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(20)31596-7

Fuente de la imagen: https://www.freepik.es/foto-gratis/abeja-pie-sobre-flor-amarilla-rodeada-otros_10759413.htm#page=1&query=BEE&position=29

Odonatos. Perdona ¿Odo.. qué?

Hoy me apetece hablaros un poco sobre los Odonatos. ¡¿Odo… que?! Os estaréis preguntando. Tranquilos, esa misma pregunta me han hecho todas las personas que me han preguntado a cerca de mi Trabajo Fin de Grado (TFG) o prácticas externas. Al parecer casi nadie sabe qué son los Odonatos y por eso mismo os vengo a hacer un breve resumen.

Seguro que si sabéis lo que es una libélula, ¿verdad? Pues bien, los Odonatos son las libélulas y los caballitos de diablo. Estos insectos pertenecen al orden Odonata. Ahora viene la segunda gran pregunta que me hacen la mayoría ¿Qué es un caballito del diablo? Pues seguramente los hayáis visto muchas veces, pero os habréis pensado que eran libélulas.

Los Odonatos, un orden de insectos, se dividen en dos subórdenes: Zygoptera (caballitos del diablo) y Anisoptera (libélulas).  No obstante existe un tercer suborden relicto Anisozygoptera, actualmente con dos especies en Asia (Dijkstra et al., 2013). Ppresentan una riqueza global relativamente alta, la mayor se da diversidad en los trópicos. En cambio, en la Región Paleártica la riqueza de especies es baja (Kalkman et al., 2008).

Ambos subórdenes presentan ciertas diferencias en cuanto a su morfología, comportamiento y ecofisiología. Podemos diferencias a los caballitos del diablo y las libélulas mediante sus alas, y la forma de éstas cuando están en reposo. Las libélulas descansan con las alas extendidas, y la base del ala trasera tiene mayor amplitud que la base del ala anterior. En cambio, los caballitos del diablo descansan con las alas juntas y las bases de las alas traseras y anteriores son similares entre sí (Askew, 2004).

Además son insectos de agua dulce, por lo que están restringidos a las inmediaciones de hábitats lénticos (aguas continentales que no presentan flujo unidireccional persistente, por ejemplo: lagos, pantanos, etc.) o lóticos (aguas continentales con flujos persistentes en tiempo y dirección, como los ríos) (Hof et al., 2006). Son pocas las especies que toleran condiciones salobres (Kalkman et al., 2008). Las diferencias existentes entre ambos tipos de hábitat pueden influir en la distribución de las especies de odonatos. Por ejemplo, las especies de hábitat lénticos se caracterizan por tener una mayor capacidad de dispersión como respuesta a la menor persistencia espacial y temporal de estos hábitats (Grewe et al, 2012). Además, al tener mayor capacidad de dispersión tienden a presentar tamaños de rango de distribución geográfica más grandes. Por el contrario, las especies de hábitats lóticos no van a depender de una capacidad de dispersión elevada para persistir durante cambios en las condiciones climáticas, ya que en respuesta a las variaciones climáticas pueden moverse a lo largo de los ríos (Hof et al., 2008).

¿Queréis que siga escribiendo más sobre los odonatos? ¿Queréis saber más sobre su distribución geográfica, y que determina dicha distribución? ¿Sabéis que en el pasado estos organismos llegaron a medir hasta 71 cm, os lo cuento en otro artículo?

¡Dejad comentarios con vuestros intereses!

REFERENCIAS

Askew, R.R. (2004). The Dragonflies of Europe (revised edition). Herley Books, Colchester, United Kindgdom.

Dijkstra, K. D. B., Bechly, G., Bybee, S. M., Dow, R. A., Dumont, H. J., Fleck, G., … & May, M. L. (2013). The classification and diversity of dragonflies and damselflies (Odonata). In: Zhang, Z.-Q.(Ed.) Animal Biodiversity: An Outline of Higher-level Classification and Survey of Taxonomic Richness (Addenda 2013). Zootaxa, 3703: 36-45.

Grewe, Y., Hof, C., Dehling, D.M., Brandl, R. & Brändle, M. (2012). Recent range shifts of  European dragonflies provide support for an inverse relationship between habitat predictability and dispersal. Global Ecology and Biogeography, 22: 403–409.

Hof, C., M. Brändle & R. Brandl (2006). Lentic odonates have larger and more northern ranges than lotic species. Journal of Biogeography, 33: 63–70.

Hof, C., Brändle, M., & Brandl, R. (2008). Latitudinal variation of diversity in European freshwater animals is not concordant across habitat types. Global Ecology and Biogeography, 17: 539-546.

Kalkman, V.J., Clausnitzer. V., Dijkstra, K.D.B., Orr A.G., Paulson D.R., Tol J. (2008). Global  diversity of dragonflies (Odonata) in freshwater. Hydrobiologia, 595: 351–363.

“Ha habido mucho vendedor de humo científico haciendo predicciones del virus” | madrimasd

Este estudio, elaborado en abril, muestra que los datos empíricos no pueden predecir el curso futuro de la epidemia, cuándo llegará a su máximo, si habrá o no un repunte, ni cuál será el número final de fallecidos o si el confinamiento tendrá el efecto deseado. En noviembre, Manrubia publicará otro artículo en ‘American Physical Society’ en el que clarifica estos límites para la predicción para el covid-19. “La imposibilidad de predecir a medio plazo no se debe a datos incorrectos o incompletos, ya que persiste en conjuntos de datos sin errores, producidos sintéticamente y no necesariamente mejora al utilizar conjuntos de datos más grandes”, añade la científica. “No podemos determinar en estos momentos la magnitud ni la duración de la segunda ola, igual que no podemos predecir el tiempo más allá de unos días vista. Quedarse en casa, usar mascarillas, ver menos gente, tomar distancia, la suma de todo eso es lo que hace que los contagios se moderen. Y hay que hacerse a la idea de que va a seguir siendo así mucho tiempo”.

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Los humanos modernos llegaron a península Ibérica 5.000 años antes de lo pensado | madrimasd

Nuevos hallazgos indican que los humanos modernos llegaron a la parte más occidental de Europa hace entre 41.000 y 38.000 años

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La aceptación y el conocimiento de la teoría de la evolución entre los estudiantes universitarios de tercer año en España

La teoría de la evolución es uno de los mayores logros científicos de la historia intelectual de la humanidad, aunque sigue siendo polémica en ciertos grupos sociales. A pesar de ser tan robusta y basada en la evidencia como cualquier otra teoría científica notable, algunas personas muestran una fuerte reticencia a aceptarla. En este estudio, utilizamos los cuestionarios de la Medida de Aceptación de la Teoría de la Evolución (MATE) y del Examen de Conocimiento de la Evolución (KEE) con estudiantes universitarios de cuatro programas académicos de grado (Química, Inglés, Historia y Biología) de diez universidades de España para medir, respectivamente, la aceptación y el conocimiento de la teoría de la evolución entre los estudiantes de tercer año de licenciatura (nMATE = 978; nKEE = 981). Los resultados muestran que la aceptación de la evolución es relativamente alta (87,2%), mientras que el conocimiento de la teoría es moderado (5,4 de cada 10) aunque hay diferencias entre las distintas titulaciones (Biología>Química>Historia>Inglés), e incluso entre las distintas universidades (que oscilan entre 4,71 y 5,81). El análisis estadístico revela que el conocimiento de la teoría de la evolución entre los estudiantes de biología se explica en parte por el peso relativo de los temas de la evolución dentro del plan de estudios, lo que sugiere que un aumento del número de horas dedicadas a este tema podría tener una influencia directa en el conocimiento de los estudiantes sobre el mismo. También encontramos que la religión puede tener una influencia significativa -aunque relativamente pequeña- negativa en la aceptación de la teoría de la evolución. El moderado conocimiento de la evolución en nuestros estudiantes universitarios, junto con el potencial problema de aceptación en ciertos grupos, sugiere la necesidad de una revisión de los conceptos evolutivos en los programas de enseñanza de nuestros estudiantes desde la escuela primaria.

Origen: Acceptance and knowledge of evolutionary theory among third-year university students in Spain

“El SARS-CoV-2 lleva entre 70 y 40 años en los murciélagos y lo más probable es que saltara directamente a humanos” | madrimasd

Un análisis genealógico alerta de que el nuevo coronavirus existe desde hace décadas en murciélagos, y por tanto pueden haber aparecido otros linajes con capacidad de infectar humanos.

Puedes leer la noticia completa aquí: https://cutt.ly/7fgNAhk

COVID-19: Cómo influye la pandemia en la calidad y gestión del agua | The Conversation

COVID-19: Cómo influye la pandemia en la calidad y gestión del agua

The conversation

EL virus también esta presente en las aguas residuales de forma importante. No obstante, la concentraciones son bajas para poder contagiar. También se ha observado que existe una correlación positiva con la presencia e intensidad de la pandemia. Esto quiere decir que hay más concentración del virus en las aguas residuales en aquellas zonas donde la pandemia ha sido más fuerte.

De esta manera, los científicos están usando las aguas residuales como indicadores globales de la enfermedad e incluso para saber en qué zonas de una población hay más casos. También puede detectarse cuándo se inició un brote con aguas residuales congeladas.

Sin embargo esta pandemia y la “nueva normalidad” esta perjudicando al medio ambiente de diversas maneras, como por ejemplo con un aumento considerables de los residuos plásticos y también un aumento en la contaminación de las aguas. La desinfección con lejía y otros desinfectantes podría ser un problema para la la fauna y la flora de los cuerpos de agua. Aunque durante el confinamiento se ha observado una mejora considerable en los ríos, las aguas limpias de Venecia, etc, a este paso, estas mejorar no van a durar mucho.

La nueva normalidad no contempla de una forma clara una economía más verde, una mayor conservación de la naturaleza u otras medidas dirigidas a la mejor gestión ecosistémica del agua.

Podeis leer la noticia entera en el siguiente enlace: https://cutt.ly/GfjyUBP

Fuente de la imagen: https://cutt.ly/tfjukLf

Rana meridional (Hyla meridionalis)

Hace unas noches esta pequeña ranita meridional se dejó ver por el patio de mi casa. Este pequeño anfibio pertenece al orden de los Anuros, y a la familia Hylidae, siendo el nombre de la especie Hyla meridionalis.

Esta rana la podemos encontrar en el noroeste de África y en países de europeos como Portugal, España, Francia e Italia. También se cuenta en Madeira, Canarias, e islas Baleares (Menorca).  En España su distribución esta dividida en tres núcleos aislados:  suroeste de la Península, extremo noreste de España (región de Cataluña), y una población en el País Vasco.  También ha sido introducida en las ), islas Canarias, y en Menorca (Islas Baleares) (Sillero, 2014).

En cuanto al hábitat, en el sur peninsular, los adultos suelen estar en prados, juncales, zarzales y pinares próximos a charcas y lagunas. Según nos desplazamos más al norte, en zonas situadas por el centro y oeste peninsular, hábitat zonas arbustivas densas cercanas a charcas y ríos, con pocos árboles. En Cataluña tienen preferencia por charcas en áreas forestales. Es  una especie generalista en las charcas temporales, donde se reproduce, esto quiere decir que tiene un amplio gradiente de tipo de hábitats en cuanto a temporalidad y extensión. No obstante, también puede reproducirse en charcas permanentes, prados encharcados, regueros, arroyos de escasa corriente, y humedales costeros e interiores con abundante vegetación palustre (Sillero, 2014).

Mapa de distribución en la península Ibérica de Hyla meridionalis (puntos negros), Hyla arborea (puntos grises) y zonas de simpatría (puntos rojos) / Sillero 2014

Es una especie frecuente y sus poblaciones, a excepción de las del sureste ibérico y País Vasco, no parecen tener graves problemas de conservación. La principal amenaza de la especie es el continuo deterioro, fragmentación y desaparición de los hábitats reproductivos. Otras amenazas para la especie son la contaminación química del agua y el aislamiento poblacional (Tejedo & Reques,2002).

En cuanto a las categorías de amenaza establecidas para dicha especie por la UICN encontramos a nivel global, catalogada como especie de preocupación menor (LC) y en España catalogada como Casi amenazada (NT) (Sillero, 2014).

En cuanto a las medidas de conservación, en el Pais Vasco la especie es objetivo de un plan de reintroducción y seguimiento, esta medida esta teniendo resultados positivos. Otra medida en esta zona es la creación de una red de charcas de reproducción a la cual se han traslocado individuos entre los años 1998 y 2005(Sillero, 2014). También se recomienda adoptar medidas de protección en los limites de su distribución y conocer más a fondo su biología (requerimientos ecológicos, demografía, estructuración genética y susceptibilidad a contaminantes ambientales) (Tejedo & Reques,2002).

REFERENCIAS

Tejedo, M., Reques, R. (2002). Hyla meridionalis. Pp. 117-119. En: Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España. Pleguezuelos J. M., Márquez R., Lizana M., (Eds.). Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Asociación Herpetológica Española, Madrid.

Sillero, N. (2014). Ranita meridional – Hyla meridionalis. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Martínez-Solano, I. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/