Una dieta saludable podría prevenir patologías psiquiátricas con un componente de ansiedad y ayudar a mejorar el control del dolor | madrimasd

Un estudio conjunto entre la Universidad CEU San Pablo y la Universidad Rey Juan Carlos publicado en la revista Neuroscience describe efectos negativos de una dieta rica en grasa sobre la ansiedad y el dolor

Origen: Una dieta saludable podría prevenir patologías psiquiátricas con un componente de ansiedad y ayudar a mejorar el control del dolor | madrimasd

¿Cómo afectan el alcohol y la cafeína al sueño?

Matt Walker, científico especializado en el sueño y el cerebro, nos explica en esta Ted talk cómo afectan al sueño estas dos sustancias.

La cafeína se encuentra dentro del grupo de las drogas que son estimulantes psicoactivos. La duración de la cafeína en el cuerpo es de más de 10-12 horas por lo que los cafés que tomamos por la mañana o pasado el mediodía pueden afectar a la calidad del sueño nocturno. La cafeína afecta tanto a la capacidad de dormirnos como a la de permanecer dormidos así como a la calidad del sueño ya que disminuye la duración de las fases 3 y 4 del NREM. Esto supone levantarse con sensación de no haber descansado y de necesitar varios cafés para afrontar el día.

El alcohol es un tipo de droga clasificada como sedativa. Pero la sedación no es lo mismo que el sueño profundo ya que durante la sedación la actividad cerebral es menor que durante el sueño. Por otro lado, el alcohol favorece la fragmentación del sueño, es decir, despertarnos varias veces a lo largo de la noche. También aumenta la cantidad de químicos de alerta que son liberados por el cerebro, contribuyendo a esta fragmentación. Por último, el alcohol puede bloquear los sueños, los cuales tienen beneficios en términos de salud mental, bienestar emocional y creatividad.

Puedes ver la charla completa (en inglés) aquí:

Fuente de la imagen: https://cutt.ly/kd4Vdto

“Los alimentos ultraprocesados alteran la flora intestinal que nos ayuda a estar sanos” | The Conversation

En los últimos años los alimentos ultraprocesados han ocupado cada vez más espacio en nuestras despensas. Esto ha tenido un impacto importante en la microbiota que habita en nuestro sistema digestivo. Estos productos suponen una pérdida de la matriz propia de los alimentos que los forman, perjudicando a los microorganismos que se alimentan de dicha matriz.

En este artículo de The Conversation se explica de forma extensa qué es la matriz de los alimentos, cómo los ultraprocesados la pierden y cómo afecta esto a la microbiota.

Puedes leer el artículo completo aquí: https://cutt.ly/8d2bcjd

Fuente de la imagen: https://cutt.ly/Nd2b2kd

“Tres décadas después, los salmones transgénicos llegarán a la mesa… en EE.UU.” Un artículo de Lluís Montoliu en Gen-ética.

En unos meses se venderán en EE. UU. los primeros salmones transgénicos para consumo, producidos en piscifactorías de la empresa AquaBounty en Indiana. Una noticia que pasará inadvertida, soterrada por toda la infodemia relacionada con la COVID-19. Sin embargo, es un anuncio que la comunidad biotecnológica lleva esperando 31 años.

Puedes leer el artículo completo en: https://cutt.ly/Ss57884

En la imagen de cabecera podemos ver un salmón transgénico AquAdvantage® (el de mayor tamaño) junto a un salmón no transgénico de aproximadamente la misma edad. Fuente de la imagen: Fotografía de Paul Darrow para The New York Times.

Aprende gratis en Coursera: cursos gratuitos para universitarios

Coursera, una plataforma de cursos online denominados MOOC’s, ofrece a estudiantes universitarios y de facultades aprender gratis online. La fecha límite para inscribirse gratis en alguno de los más de 3800 Cursos, Proyectos guiados, Especializaciones o Certificados profesionales es hasta el 30 de septiembre de 2020.

Los cursos abarcan temáticas diversas como biología, arte, idiomas, finanzas, programación, tecnología, medio ambiente, educación, psicología, big data…

Os dejo el link para inscribirse (debéis usar el correo electrónico académico): https://coursera.org/share/1f69e6fc256d35fb1d4862defa95b6c6

Para todos los estudiantes de Biología y ramas afines os recomiendo los siguientes cursos:

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  • Programa Especializado formado por 8 cursos: Genomic Data Science – Johns Hopkins University
  • Curso Epigenetic Control of Gene Expression – The University of Melbourne
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  • Curso Astrobiology and the Search for Extraterrestrial Life – The University of Edinburgh
  • Curso Dino 101: Dinosaur Paleobiology – University of Alberta
  • Curso Chimpanzee Behavior and Conservation – Duke University
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¡¡Y muchos más!!

¿Por qué huelo a pescado? La trimetilaminuria o síndrome del olor a pescado, una enfermedad rara.

La trimetilaminuria o síndrome del olor a pescado es una enfermedad rara de origen genético que provoca un fuerte olor corporal a pescado podrido en los pacientes que la sufren. Fue descrita por primera vez en 1970 y afecta a 1 de cada 40.000 personas. Es un defecto genético no ligado al sexo pero se diagnostica en mayor medida en las mujeres (Álvarez et al., 2009).

¿Qué es una enfermedad rara?

Un enfermedad rara o poco frecuente es aquella que presenta una baja prevalencia en la población. En Europa se considera rara aquella enfermedad que afecta a menos de 5 casos por cada 10.000 habitantes. Hasta el momento se han identificado más de 6.000 enfermedades raras (EURORDIS, 2020).

Se estima que entre el 3,5 y el 5,9% de la población mundial está afectada por estas enfermedades. En cuanto a su causa, más del 70% tienen origen genético, como es el caso de la trimetilaminuria (Wakap et al., 2019).

¿Por qué se produce ese olor desagradable?

La sustancia responsable de este olor es la trimetilamina (TMA), una sustancia volátil con olor a pescado podrido. La TMA es generada por las bacterias intestinales a partir de moléculas como la colina o carnitina presentes en los alimentos que consumimos habitualmente (Cho y Caudill, 2017).

En condiciones normales, la TMA es absorbida por las células intestinales, viajando por la vena porta hepática hasta el hígado donde las FMO, una familia de enzimas que oxidan xenobióticos y drogas para facilitar su excreción, cataliza la conversión de la TMA en TMAO (trimetilamina N-óxido, un compuesto sin olor). Este TMAO es excretado principalmente por la orina (Cho y Caudill, 2017).

Cuando existe una mutación en los genes que codifican para la FMO, concretamente la FMO3, la cantidad de esta enzima se reduce. Esto provoca un descenso en la transformación de TMA a TMAO, por lo que el cuerpo excreta la TMA directamente por el sudor, orina, aliento y otras secreciones, manifestándose un olor fuerte similar al pescado podrido (Cho y Caudill, 2017).

El diagnóstico de esta enfermedad se puede realizar midiendo los niveles de TMA en la orina que en el caso de los pacientes con esta condición son mucho más elevados que en pacientes sanos. Esta medición se realiza tras la ingesta de una sobrecarga de TMA (600 mg de TMA). Posteriormente se puede realizar un estudio genético para detectar con exactitud la mutación presente (Álvarez et al., 2009).

¿Cómo se hereda la enfermedad?

La enzima FMO3 está codificada por el gen FMO3, localizado en el brazo largo del cromosoma 1 (Álvarez et al., 2009).

En un trastorno autosómico recesivo, es decir, deben estar presentas dos copias de un gen anormal para que se desarrolle esta enfermedad. Por tanto, la madre y el padre deben ser al menos portadores del gen defectuoso. Si solo uno de los padres posee el gen defectuoso, el hijo puede heredar ese gen pero no padecer la enfermedad porque posee una copia no defectuosa del otro padre (Álvarez et al., 2009).

En este esquema vemos cómo se da la herencia de esta enfermedad cuando los padres son portadores pero no la padecen:

aaaaaaaaaaaaaaaa

¿Existen grados de afección?

Sí, la trimetilaminuria es una condición genética en la que el gen que codifica para la enzima FMO3, la cual oxida la TMA, es defectuoso. Este gen es altamente polimórfico, lo que permite una actividad enzimática variable y, por tanto, un desarrollo de la enfermedad más o menos grave según la mutación presente (Álvarez et al., 2009).

En otras palabras, si la mutación es leve la cantidad de enzima generada está cercana a valores normales por lo que el olor será más discreto. En cambio, en los casos en los que la mutación es grave y no hay apenas generación de la enzima, la TMA no va a poder ser transformada y el olor será muy intenso (Álvarez et al., 2009).

Las mutaciones P153L y E305X se relacionan con los casos más graves de esta enfermedad (Hernandez et al., 2003).

¿Cómo afecta esta enfermedad a los pacientes? ¿Existe cura?

La excreción de grandes cantidades de TMA en forma de orina, sudor, aliento y otras secreciones corporales no supone toxicidad para el cuerpo. El síntoma principal es este fuerte olor desagradable. Por tanto, el principal problema que sufren los pacientes es a nivel psicológico y social.

Las consecuencias psicológicas asociadas a esta enfermedad pueden ser graves (trastornos de la personalidad, obsesión por la higiene corporal, cuadros de ansiedad y síndromes depresivos graves) debido al aislamiento y el rechazo social. Esto impide a los pacientes el desarrollo de una vida normal en muchos de los casos (Álvarez et al., 2009).

Actualmente el tratamiento consiste en un control de la dieta, reduciendo los alimentos que poseen precursores de la TMA como la colina. Esta dieta es baja en pescados, crustáceos, huevos, carne, algunas legumbres y verduras y debe ser pautada por un nutricionista. Se ha visto una considerable mejora en la calidad de vida de los pacientes que siguen estas pautas (Álvarez et al., 2009).

También se utilizan algunos fármacos que interfieren en la producción de TMA por parte de la microbiota intestinal pero no se aconseja su uso continuado (Álvarez et al., 2009).

Testimonios:

Aquí os muestro un par de testimonios de dos mujeres, Kelly y Michelle, que sufren la enfermedad en distinto grado:

Vídeo 1 (en inglés): Kelly posee esta rara condición que limita su vida diaria. El acoso escolar fue una constante en su infancia y adolescencia. Ella no nota otros síntomas aparte del olor pero los efectos secundarios que esta condición conlleva son ansiedad y aislamiento social. De hecho, Kelly trabaja en el turno de noche para evitar coincidir con tanta gente ya que en el trabajo ha recibido quejas de sus compañeros.

Vídeo 2 (subtitulado en castellano): En algunas personas el olor es constante mientras que en otras es intermitente, como en el caso de Michelle. Ella también sufre trimetilaminuria pero su olor solo se manifiesta durante la menstruación. Según el doctor Robin Lachmann, experto en enfermedades metabólicas, los valores normales de TMA en la orina varían entre 2,5 y 10,9. Las primeras muestras enviadas por Michelle cuadruplicaban esta cantidad pero se redujeron significativamente a valores casi normales tras seguir una estricta dieta baja en producción de TMA.

 

En conclusión, las enfermedades raras tienen una baja prevalencia en la población y una sintomatología muy variada que dificulta y retrasa su diagnóstico. Los conocimientos e investigación son limitados, lo que dificulta enormemente la vida de los pacientes y sus familias al no tener un tratamiento y en muchos casos, ni siquiera un diagnóstico.

Es muy importante dar a conocer estas enfermedades a la sociedad y promover la colaboración con asociaciones dedicadas a la investigación en métodos de diagnóstico y tratamientos, terapias rehabilitadoras, suministro de fármacos en familias con pocos recursos… Si quieres colaborar (donaciones, voluntariado, eventos…) puedes hacerlo en la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER). Os dejo su página web donde podéis ver toda la información: https://enfermedades-raras.org/index.php

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez, T. M., Guardiola, P. D., Roldán, J. O., Elviro, R., Wevers, R., y Guijarro, G. (2009). Trimetilaminuria: el síndrome de olor a pescado. Endocrinología Y Nutrición, 56(6), 337-340.

Cho, C. E. y Caudill, M. A. (2017). Trimethylamine- N -Oxide: Friend, Foe, or Simply Caught in the Cross-Fire?. Trends in Endocrinology & Metabolism, 28(2), 121-130.

EURORDIS (2020). ¿Qué es una enfermedad rara?. Última visita el 25 de Julio de 2020 de: https://cutt.ly/GsgnSzd

Hernandez, D., Addou, S., Lee, D., Orengo, C., Shephard, E. A., y Phillips, I. R. (2003). Trimethylaminuria and a human FMO3 mutation database. Hum Mutat, 22(3), 209-213.

Wakap, S. N., Lambert, D. M., Olry, A., Rodwell, C., Gueydan, C., Lanneau, V., … Rath, A. (2019). Estimating cumulative point prevalence of rare diseases: Analysis of the Orphanet database. European Journal of Human Genetics, 28(2), 165-173.

Fuente de la imagen de cabecera: https://cutt.ly/8a2veR4

¿Deberíamos dejar de comer pescado? – Entrevista en Longitud de Onda de Radio Clásica (RTVE)

A raíz del artículo que hemos publicado en The Conversation sobre la sostenibilidad y salubridad del consumo de pescado nos pidieron una entrevista que se ha emitido esta mañana. Autoras con igual nivel de participación (alumnas o egresadas de la URJC participantes en este blog divulgativo Ecotoxsan): Sara Atienza, Alba Casillas, Helena G. Cortés y Andrea Portal coordinadas por Myriam Catalá. Podéis oir la grabación del programa completo en línea aquí (la entrevista está en el minuto 15).

El recorte de la entrevista se puede escuchar aquí:

¿Deberíamos dejar de comer pescado?

El consumo de carne está en el punto de mira por sus consecuencias para la salud y el medioambiente ¿Sucede lo mismo con el pescado y el marisco?

Este artículo ha sido escrito por Sara Atienza, Alba Casillas, Helena G. Cortés y Andrea Portal, alumnas o egresadas de la URJC que participan en este blog divulgativo Ecotoxsan. Mi papel se ha limitado a la coordinación y la síntesis de los contenidos.

Origen: ¿Deberíamos dejar de comer pescado?

¿Deberíamos dejar de comer pescado?Bibliografía – The Conversation

Esta es la lista de bibliografía detallada correspondiente al artículo.

  1. Weichselbaum, E., Coe, S., Buttriss, J. & Stanner, S. Fish in the diet: A review. Nutrition Bulletin 38, 128–177 (2013).
  2. Gil, A. & Gil, F. Fish, a Mediterranean source of n -3 PUFA: benefits do not justify limiting consumption. Br. J. Nutr. 113, S58–S67 (2015).
  3. Juneja, L. R. et al. Evolutionary Diet and Evolution of Man. The Role of Functional Food Security in Global Health (Elsevier Inc., 2019). doi:10.1016/b978-0-12-813148-0.00005-0
  4. Fara, G. M. Nutrition between sustainability and quality. Ann. Ig. 27, 693–704 (2015).
  5. Silbergeld, E. K., Silva, I. A. & Nyland, J. F. Mercury and autoimmunity: implications for occupational and environmental health. Toxicol. Appl. Pharmacol. 207, 282–292 (2005).
  6. Salonen, J. T. et al. Intake of Mercury From Fish, Lipid Peroxidation, and the Risk of Myocardial Infarction and Coronary, Cardiovascular, and Any Death in Eastern Finnish Men. Circulation 91, 645–655 (1995).
  7. Mohiuddin, A. K. Nutritional Value and Associated Potentials Risks of Seafood Consumption. Biomed. J. Sci. Tech. Res. (2019). doi:10.26717/bjstr.2019.19.003332
  8. Barbone, F. et al. Prenatal mercury exposure and child neurodevelopment outcomes at 18 months: Results from the Mediterranean PHIME cohort. Int. J. Hyg. Environ. Health 222, 9–21 (2019).
  9. Vejrup, K. et al. Prenatal mercury exposure and infant birth weight in the Norwegian Mother and Child Cohort Study. Public Health Nutr. (2014). doi:10.1017/S1368980013002619
  10. Mozaffarian, D. & Rimm, E. B. Fish Intake, Contaminants, and Human Health: Evaluating the Risks and the Benefits. JAMA 296, 1885–1899 (2006).
  11. Domingo, J. L., Bocio, A., Falcó, G. & Llobet, J. M. Benefits and risks of fish consumption. Part I. A quantitative analysis of the intake of omega-3 fatty acids and chemical contaminants. Toxicology 230, 219–226 (2007).
  12. Myers, R. A. & Worm, B. Rapid worldwide depletion of predatory fish communities. Nature 423, 280–283 (2003).
  13. PNUMA. GEO-4. Perspectivas del medio ambiente mundial. Perspectivas del Medio Ambiente Mundial GEO 4: medio ambiente para el desarrollo (2007).
  14. FAO. El estado mundial de la pesca y la acuicuiltura 2018. Cumplir los objetivos de desarrollo sostenible. (2018). doi:CC BY-NC-SA 3.0 IGO
  15. Cheung, W. W. L. et al. Projecting global marine biodiversity impacts under climate change scenarios. Fish Fish. 10, 235–251 (2009).
  16. Páez-Osuna, F. The environmental impact of shrimp aquaculture: Causes, effects, and mitigating alternatives. Environmental Management 28, 131–140 (2001).
  17. Ashton, E. C. The impact of shrimp farming on mangrove ecosystems. CAB Reviews: Perspectives in Agriculture, Veterinary Science, Nutrition and Natural Resources 3, (2008).

No hagamos de la dieta una cuestión moral – The Conversation

Estoy totalmente de acuerdo con lo que Rafael Euba, profesor del King’s College London explica en este breve e interesantísimo artículo. No todo lo que da placer es insano. De hecho, suele ser extremadamente beneficioso para nuestra salud, si bien, como en todo, el exceso y el desequilibrio pueden conducir a perjuicios severos. Es el caso del azúcar, de las grasas y del sexo.

Hace un tiempo mi sobrino adolescente me argumentaba que el azúcar es muy tóxico porque comparte las rutas cerebrales de recompensa de drogas como la cocaína. Muy sorprendida por semejante razonamiento le respondí: “No, es la cocaína la que utiliza la ruta de recompensa del azúcar”. En este caso no existe la propiedad conmutativa, el azúcar es un nutriente imprescindible para el buen funcionamiento de la neurona. Es decir, esa recompensa cerebral está biológicamente justificada por sus beneficios. Sin embargo, la cocaína, al igual que la nicotina, los cannabinoides y un largo etcétera, es una toxina alelopática, es decir, producida por una planta para intoxicar a sus enemigos, es decir, nosotros, y evitar que la utilicemos como alimento. El azúcar NO es tóxico, es un nutriente. Lo que es perjudicial es la combinación de una dieta desequilibrada en la que el azúcar sustituya a otros nutrientes y se añada sistemáticamente a desayuno, comida y cena, con una vida sedentaria.

No dejemos que prejuicios morales y religiosos nos hagan malinterpretar los estudios científicos. O lo que es lo mismo, no dejemos que religiosos y moralistas hablen por la ciencia. Lee el artículo entero aquí: No hagamos de la dieta una cuestión moral