Charla “¿Son las bacterias que habitan en el cuerpo humano nuestras aliadas en la lucha contra el cáncer?”

Esta interesante charla será impartida por Esther Molina, doctora en Farmacia/Química por la Universidad de Granada que actualmente trabaja en el CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas). Tendrá lugar el miércoles 18 de septiembre a las 19:00 en Pangea, C/ Príncipe de Vergara 26, Madrid.

¡No te lo pierdas!

¿Conservar sapos para crear fármacos?

Seguro que alguna vez te han dicho que la piel de los sapos es venenosa, pero, ¿a que no sabías que se cree que esas toxinas pueden ser compuestos útiles para luchar contra la gripe, el cáncer o el VIH?. Una vez más los anfibios nos demuestran que son un grupo de animales fascinantes y que la solución de muchos problemas en la vida reside en la propia naturaleza.

Es sabido que varias especies de anuros pertenecientes a la familia Bufonidaetienen la capacidad de sintetizar compuestos con alto valor farmacológico. Antiguamente se empleaban las secreciones de su piel, sus huesos y tejidos para tratar infecciones, mordeduras, inflamación o dolor. Hoy en día, donde cada vez más microorganismos desarrollan resistencia a algún antibiótico, resulta imprescindible profundizar en este campo.

Investigadores del Smithsonian y colaboradores de la Universidad de Panamá, la Universidad de Vanderbilt en Tennessee y la Universidad de Acharya Nagarjuna en Guntur, han creado de manera conjunta una recopilación en la revista médica “Journal of Ethnopharmacology” sobre las sustancias químicas que producen los anfibios de la familia Bufonidaey hacen énfasis en su potencial farmacológico, aún no explorado.

Incluida en dicha familia de anuros, encontramos a la elegante rana dorada (Atelopus zeteki), símbolo nacional de Panamá y conocida por producir toxinas con altas propiedades terapeúticas. Su situación actual, según la UICN, es “en estado crítico” y se piensa que pueden no existir ejemplares vivos en libertad. Las principales causas que la amenazan son la destrucción de su hábitat, su captura del medio natural para comerciar con ella como mascota exótica y su vulnerabilidad al hongo quitridio (Batrachochytrium dendrobatidis).

Ante la alarmante condición de la especie, científicos panameños invierten su tiempo y esfuerzo a criarla en cautividad para poder prolongar sus estudios acerca de dichas toxinas, prevenir su extinción y fomentar su recuperación.

Se piensa que la función de la mayoría de los compuestos que sintetizan los anfibios reside en protegerse contra los depredadores y que dependen de la dieta o incluso de los microorganismos simbióticos que posean. Resulta interesante que los científicos implicados en el estudio descubrieran que algunas de las toxinas presentes en alguna especie de anfibio no eran posibles de aislar en ejemplares criados en cautividad. Indican que, con probabilidad, los animales serán capaces de sintetizar una gama más amplia de compuestos en su hábitat natural.

Como consecuencia, encontramos una vez más razones de peso para fomentar y favorecer la conservación in-situ de especies amenazas. De esta manera también pueden beneficiarse otras especies que habiten la misma distribución geográfica y se alterará en menor medida la fisiología y el comportamiento de la especie de interés.

Los anfibios han demostrado ser unos indicadores excelentes de la salud de los ecosistemas, sus interacciones con otras especies son clave (predador-presa entre otras), nos echan una mano controlando plagas tanto en su fase larvaria como adulta y, por si fuera poco, pueden ser decisivos para encontrar la cura de enfermedades que hoy en día nos suponen un quebradero de cabeza. Siendo su declive global causado en gran parte a la actividad humana, debería ser nuestro deber moral y ético fomentar su conservación. No obstante, no deberíamos olvidar que el mayor valor de cada especie reside en su valor intrínseco, tienen valor por sí mismas. Recuperemos la admiración y el respeto por su existencia.

Más información en: http://noticiasdelaciencia.com/not/23540/el-potencial-farmacologico-de-las-secreciones-de-la-familia-de-sapos-bufonidae/

Charla “El sol, la piel y el cáncer”

Ahora que el sol vuelve a ser el protagonista de nuestros cielos debemos conocer los riesgos que entraña la exposición a él y cómo prevenir el daño. No te pierdas esta interesantísima charla divulgativa hoy 19 de marzo a las 19:30 en el Moe Club de Madrid impartida por la Dra. Marisol Soengas, Jefa del Grupo de Melanoma y Decana para Asuntos Científicos en el CNIO.

Más información en: https://www.facebook.com/JamScienceDivulgacionCientifica/

¡Para que este verano puedas disfrutar del sol con conocimiento!

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Los diferentes organismos modelo. Capítulo 3: Bacterias

Escherichia coli. geralt. 2013
Escherichia coli/ Geralt. 2013

Este capitulo se va a centrar en las bacterias. Normalmente pensamos en las bacterias como organismos microscópicos perjudiciales para nuestra salud. Sin embargo, gran parte de la vida seria imposible sin ellas. Son pocas las especies de bacterias que causan daños a los animales, plantas o cualquier otro tipo de organismo (Totora, 2007).

Las bacterias son organismos procariotas. Tradicionalmente se las ha clasificado en dos reinos Arqueobacterias o Eubacterias, no obstante estos términos ya no se usan porque han evolucionado paralelamente.

Las Arqueobacterias, actualmente se clasifican en tres superfilos:

  • Superfilo TACK
  • Superfilo Euryarchaeota
  • Superfilo DPANN

Las Eubacterias pueden dividirse en:

  • Proteobacterias
  • Bacterias Gram positivas
  • Bacterias fotosintéticas
Célula procariota
Partes de la célula procariota.

La célula procariota, tiene un tamaño de unos 3-10 μm. Estas células no tienen núcleo, presentan una pared formada por dos membranas y entre ellas, una capa de peptidoglicano (Valls, 2011). Además presentan una serie de elementos particulares:

  • Los mesosomas, invaginaciones de la membrana plasmática para aumentar la superficie de la misma.
  • Los plásmidos, material genético extracromosómico que aporta a las procariotas ventajas en el funcionamiento, aunque no es vital.
  • Los cuerpos de inclusión que tienen una función de reserva.

Escherichia coli

 La bacteria Escherichia coli, conocida como E. coli, es el organismo mejor conocido en la comunidad científica. E. coli es una Proteobacterias, pertenece a la familia enterobacteriaceae.

Esta bacteria es común de aves y mamíferos, esta presente en el intestino humano. Muchos conocimientos fundamentales de la biología moderna (procesos de recombinación genética en bacterias, la transcripción del ARN, la replicación del ADN y regulación genética) son gracias a estudios realizados con esta bacteria (Valls, 2011).

E.coli tiene mala fama por algunos miembros de su familia que son perjudiciales para el ser humano, no obstante hay cientos de tipos que son inofensivas. Las cepas de E. coli que se encuentran en zonas poco habituales del intestino o fuera de él, suelen ser infecciosas. Causan infecciones como la diarrea severa, la cistitis aguda y la infección enterohemorrágica (Valls, 2011). Muchas formas de esta bacteria son modificadas para nuestro propio beneficio, para obtener rápidamente genes y proteínas especificas, es decir, son usadas como microfábricas. Esto es posible gracias a sus características, dado que es fácil de cultivar, no requiere demasiada energía y no necesita sofisticas condiciones para vivir, y sobretodo, es fácilmente modificable y su replicación es bastante rápida. Con E. coli se han producido antibióticos, vacunas y muchas otras terapias (Mundasad, 2011).

Pincha para leer el capítulo 2

REFERENCIAS

Mundasad, S. (2011). “E. coli: ¿bacteria amiga o enemiga?”. BBC. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/06/110604_ecoli_buena_o_mala_sao [último acceso: 16 Mar. 2019]

Tortora, G.; Funke, B. y Case, C. (2007). Introducción a la microbiología. Panamericana, Madrid.

Valls, L. (2011). “Seres modélicos. Entre la naturaleza y el laboratorio”. CSIC. Disponible en: http://seresmodelicos.csic.es/ [último acceso: 16 Mar. 2019]

 

 

Cangrejos herradura, ¿arácnidos, xifosuros o crustáceos?

Hace unos días se ha publicado un artículo en Systematic Biology que cambia de posición filogenética a los cangrejos herradura (género Limulus): estos organismos se clasificaban como xifosuros pero estos autores proponen su inclusión en el grupo de los arácnidos. Estos peculiares organismos estarían muy emparentados con los ricinúlidos. 

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Fotografía de un ricinúlido de la especie Cryptocellus goodnighti.

A pesar de ser conocidos como cangrejos herradura o cangrejos cacerola, no son crustáceos, están emparentados con las arañas. Los cangrejos herradura están catalogados como “vulnerables” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN y sus poblaciones están decreciendo.

Su sangre posee unas células llamadas amebocitos de Limulus que provocan la coagulación sobre cualquier bacteria con endotoxinas por lo que es usado en medicina para detectar contaminación bacteriana incluso a concentraciones extremadamente bajas. Su sangre se vuelve azul en contacto con el oxígeno, como podemos ver en la imagen:

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Fuente: Andrew Tingle

En este enlace hay un vídeo en inglés sobre el uso de la sangre de estos animales en ciencia https://youtu.be/VgEbcQxFUu8. Actualmente, se están buscando alternativas sintéticas para evitar dañar a estos animales.

En este artículo en inglés hay más información sobre estos animales (dieta, distribución, depredadores…) y su importancia socioeconómica: https://bit.ly/2tueBXp

Por último, podéis leer el artículo científico original que reestructura la filogenia aquí: https://bit.ly/2SWaYKD

Curso “Autophagy: Research Behind the 2016 Nobel Prize in Physiology or Medicine”

Este curso ofrecido en la plataforma edX por el Tokyo Institute of Technology (Tokyo Tech) nos ayudará a ampliar nuestros conocimientos sobre la autofagia. Está impartido por Yoshinori Ohsumi, premio Nobel en 2016 por sus investigaciones sobre la autofagia.

Es de acceso gratuito y está en inglés. ¡No te lo pierdas!

Enlace al curso: https://bit.ly/2xUfwVV

Nobel de Medicina o Fisiología para la inmunoterapia contra el cáncer

“The Nobel Assembly at Karolinska Institutet has today decided to award the 2018 Nobel Prize in Physiology or Medicine jointly to James P. Allison and Tasuku Honjo for their discovery of cancer therapy by inhibition of negative immune regulation”

El premio de este año ha sido otorgado a James Allison y Tasuku Honjo por sus estudios relacionados con terapias oncológicas basadas en la inhibición de las barreras del sistema inmunitario.

Allison descubrió la proteína CTLA-4 en los linfocitos T,  la responsable de evitar las respuestas inmunitarias exageradas mientras que Honjo descubrió la proteína PD-1, también implicada en la respuesta inmunitaria pero con otro mecanismo diferente.

La inhibición de la PD-1 ha resultado ser una eficaz estrategia en la lucha contra el cáncer aunque nuevos estudios indican que una terapia que combine ambas proteínas  puede resultar aún más eficaz.

Esta revolución en los tratamientos oncológicos ha recibido hoy su reconocimiento en forma de premio Nobel. Enhorabuena a los galardonados.

 

Noticia completa aquí: https://bit.ly/2y0Nves

Comunicado oficial de la Nobel Prize Organisation: https://bit.ly/2IvsmxQ