Biological Strategies of Lichen Symbionts to the Toxicity of Lead (Pb) | SpringerLink

El Pb es un polutante (contaminante tóxico) invisible pero con consecuencias devastadoras para la salud del ser humano y su medio. Este libro recién publicado recoge los últimos avances en el conocimiento sobre los efectos de este veneno en el mundo vegetal, ya sea silvestre o agrícola.

Yo he tenido la fortuna de elaborar, junto con la prestigiosa catedrática de Botánica de la Univ. de Valencia, Eva Barreno y la estudiante de doctorado Joana Expósito, un capítulo dedicado a los efectos de este metal pesado en los líquenes. A pesar de los extraordinarios mecanismos de tolerancia al estrés abiótico ambiental, estos maravillosos organismos simbióticos también sufren por los efectos del Pb, si bien mucho menos que las plantas o los animales. Nuestro grupo de investigación en Simbiosis, Diversidad y Evolución en Líquenes y Plantas (SYMBIOGENE) no ceja en su empeño de desentrañar los mecanismos biológicos secretos que convierten a los líquenes en los pequeños tesoros que son.

Origen: Biological Strategies of Lichen Symbionts to the Toxicity of Lead (Pb) | SpringerLink

Mar Menor: crónica de una muerte anunciada

En 2017 escribí un artículo en este blog que hablaba sobre el desastre ecológico que se estaba produciendo en el Mar Menor (https://ecotoxsan.blog/2017/03/04/el-desastre-ecologico-del-mar-menor/). Ni imaginaba lo que se nos venía encima tan solo 2 años después. La playa de mi infancia, Villananitos, donde tantas horas he pasado junto a mi familia se convirtió en un cementerio de cientos de animales moribundos. Muchos de ellos jamás llegué a observarlos en su hábitat natural. Antonio Luengo, consejero de Agricultura del Gobierno regional de Murcia, ha indicado a los medios que se ha llevado a cabo la retirada de 3 toneladas de peces muertos en la playa de Villananitos de Lo Pagán que pertenece al municipio de San Pedro del Pinatar (Murcia) y alrededores. En este vídeo podemos ver a los animales muertos en la orilla:

Quiero explicar de forma sencilla y apta para cualquier público lo que está sucediendo a nivel ecológico en el Mar Menor de manera que aquellos que carecen de conocimientos avanzados en química, ecología y demás, puedan entender que está ocurriendo.

Se habla de los nitratos, el nitrógeno, etc. pero, ¿por qué es tan importante este elemento? El nitrógeno es un componente fundamental en los seres vivos ya que forma parte de moléculas tan importantes como los ácidos nucleicos que forman el material genético, las proteínas, etc. Este elemento constituye un 78% de la atmósfera, en forma de una molécula llamada dinitrógeno (N2) la cual no puede ser utilizada directamente por las plantas ya que no puede ser absorbida. Existen bacterias que fijan ese nitrógeno atmosférico y lo convierten en formas nitrogenadas utilizables por las plantas pero el ser humano ha desarrollado métodos de fijación de nitrógeno a nivel industrial para acelerar este proceso y mejorar así la productividad de sus campos. Se generan entonces fertilizantes nitrogenados que contienen nitratos (NO3), compuestos químicos inorgánicos derivados del nitrógeno que sí pueden ser utilizados por las plantas, mejorando su crecimiento. Mediante la escorrentía superficial y la filtración a las aguas subterráneas, estos nitratos llegan a las masas de agua. Cuando llegan al Mar Menor son utilizados por el fitoplancton que crece en la superficie del agua impidiendo la entrada de la luz solar, lo que dificulta la fotosíntesis a las plantas y algas del fondo y provoca que estas acaben muriendo. En la descomposición de los cadáveres se consume el oxígeno del agua, por lo tanto, en las capas inferiores se crea una situación de anoxia (falta de oxígeno) que acaba con la vida de muchos organismos como peces o caballitos de mar. Este proceso se denomina eutrofización y es el que ha causado un descenso en la oxigenación del Mar Menor y ha provocado la muerte de los animales. Además, al ser una laguna, la movilidad del agua es menor que en mar abierto, lo que dificulta aún más la oxigenación de las aguas. En resumen, los animales han muerto asfixiados y el mar se ha convertido en la tristemente famosa  “sopa verde”.

Hemos mencionado que la escorrentía superficial es una de las razones por las que los nitratos llegan al Mar Menor pero, ¿qué es eso de la escorrentía? No es más que el agua que circula libremente por la superficie del suelo. Es lógico pensar que un relieve que dificulte la escorrentía impedirá el transporte de estos nitratos hacia el mar. Los agricultores deberán entonces hacer surcos en paralelo a la costa. Pero esto puede producir la acumulación de agua y el pudrimiento de las raíces en determinadas ocasiones, por lo que en los alrededores del Mar Menor es común ver surcos a favor de pendiente en dirección al mar. Esto provoca que ante unas lluvias, todos los nitratos vayan directos hacia la laguna. Es lo que podemos observar en la imagen siguiente, al fondo se observa el Mar Menor. Los surcos están perpendiculares a la línea de costa por lo que al caer la lluvia, arrastrará sin dificultad los sedimentos cargados de nitratos hacia la laguna.

EG_E7oEX0AEaDdq
Figura 1. Surcos de cultivo perpendiculares a la línea de costa, favoreciendo la escorrentía. Fuente: @MarmenorKO

Otro elemento crucial en esta fatídica historia es el trasvase Tajo-Segura, operativo durante los últimos 40 años. Este trasvase tenía previsto enviar más del doble del agua de la que realmente ha estado llegando a la región. El regadío se expandió conforme a un caudal irreal lo cual provocó que, para saciar las necesidades de agua, se sobreexplotaran los acuíferos subterráneos. Esta sobreexplotación junto con las filtraciones de nitratos han creado una red de aguas subterráneas contaminadas. Pozos  ilegales por todos lados, nulo control sobre el total de agua extraída por ellos, vertidos y filtraciones a los acuíferos y a las ramblas que desembocan en el Mar Menor, desaladoras ilegales que desalan el agua salobre de los acuíferos y luego vierten salmuera cargada de nitratos al Mar Menor… En resumen, cientos de infraestructuras irregulares que han sido ignoradas en favor de la agricultura intensiva y que han acabado envenenando el Mar Menor.

Esta permisividad no ha sido exclusiva del ámbito de la agricultura. El desarrollo urbanístico desmesurado y mal planificado también son producto de la pasividad política que ha dominado esta región en las últimas décadas. En definitiva, se ha producido una explotación de un recurso natural como es el Mar Menor que ha sido totalmente insostenible y lo ha llevado al colapso.

En estos últimos días hemos podido ver como varios políticos han depositado la culpa del desastre a la gota fría o DANA. Hay que admitir que la gota fría de este año ha sido muy intensa pero este fenómeno meteorológico se produce de forma anual en la región de Murcia y no se toman las suficientes medidas para evitar tanto los daños personales y materiales como medioambientales. Desgraciadamente este año se ha producido una gran pérdida de vidas y hogares. A nivel medioambiental, si el estado del Mar Menor hubiera sido el adecuado, la DANA habría causado una alteración que probablemente el propio mar hubiera podido subsanar gracias a su autorregulación. Pero si a un enfermo terminal encima le cae el diluvio universal, el asunto tiene difícil arreglo. Además, se avecina otra DANA en los próximos días por lo que el espectáculo va a continuar y podremos ver escenas más dantescas aún. Desde mi punto de vista, echar la culpa a la gota fría es reírse de todos los españoles que sabemos perfectamente que las irregularidades vienen produciéndose desde hace décadas y ningún político ha tenido el valor de ponerles fin de raíz y salvar al Mar Menor.

mar_menor_sentinel_13_09_19.png
Figura 2. Imagen captada por el satélite Sentinel-2 el 13 de septiembre de 2019 que muestra la entrada de sedimentos que se ha producido en el Mar Menor como consecuencia de las fuertes lluvias causadas por la gota fría. Fuente: COPERNICUS

Qué va a ser del Mar Menor está fundamentalmente en manos de la clase política. Deben establecer medidas de acción rápida y contundente para salvar lo poco que queda y hacerlo basándose en la evidencia científica. Nacras, caballitos, anguilas y otros organismos son al final los damnificados en este asunto. Las redes sociales y los medios de comunicación se han poblado estos días de imágenes de animales moribundos que hacen saltar las lágrimas a todos los que llevamos al Mar Menor en el corazón. Quiero recomendarles la cuenta de twitter de @MarmenorKO, un gran amante del Mar Menor que posee cientos de vídeos y fotografías sobre lo que era esta laguna y lo que podíamos ver bajo sus aguas. Espero que se tomen medidas para que en un futuro podamos seguir disfrutando de este ecosistema único.

Fuente de la imagen destacada: @MarmenorKO

Fuentes:

Delgado, A. y Tudela, A. (2019) Mar Menor: historia profunda de un desastre. Datadista. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en:  http://bit.ly/32sZy29

La Verdad/Agencia (2019) El bajo nivel de oxígeno del Mar Menor provoca la muerte de miles de peces en playas de San Pedro. La Verdad. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/35MWpwo

Ruiz, M. A. y Semitiel, M. (2019) La Fiscalía abre una investigación por la muerte de miles de peces y crustáceos en el Mar Menor. La Verdad. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/35Owd4i

Vadillo, V. (2019) Retiradas tres toneladas de peces muertos en el Mar Menor. El País. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/2VULQTn

Efectos de la radiación en nuestra vida

Antes de comenzar debemos tener claro, ¿qué es la radiación? pues según la RAE (Real Academia Española) la definición de “radiación” es:

Del lat. radiatio, -ōnis ‘resplandor’.

  1. f.Fís. Acción y efecto de irradiar.
  2. f.Fís. Energía ondulatoria o partículas materiales que se propagan a través del espacio.
  3. f.Fís. Forma de propagarse la energía o las partículas.

Pero estas definiciones pueden confundir ya que el mar, una bombilla y una barra de uranio irradian olas, luz o partículas subatómicas respectivamente; entonces para dejar claro el tipo de radiación estamos hablando en cada caso se ha de mencionar la clase de la misma.

Ahora veremos que la radiación que estamos pensando en este instante es la procedente de la fisión nuclear, es decir, de la ruptura de los núcleos de algunos átomos. ¿Esto es natural o lo provocan los seres humanos?, pues ocurre naturalmente y de forma espontánea, pero el ser humano también provoca la ruptura de los átomos, sin embargo, nosotros hemos aprendido a controlar esta reacción y a usarla a nuestro favor. En las centrales nucleares de fisión desde un punto de vista muy general, tenemos un reactor cargado con un isotopo radiactivo enriquecido, se bombardea inicialmente con neutrones provocando la fisión de algunos átomos y estos liberan más neutrones que rompen más átomos hasta que se sature el proceso, esto es lo que se conoce como reacción en cadena autosostenida; mientras tanto se libera una ingente cantidad de calor que logramos transformar en electricidad, y vamos enfriamos el reactor para que no se descontrole la reacción como ocurrió en Fukushima, provocando una desastre (Ordiales, R,. 2007).

Desde pequeños empezamos a escuchar la palabra “radiación” y desde entonces empezamos a crearnos una idea de lo que es, pero dado que las definición formal es confusa para alguien que no tiene una referencia clara, vamos creando una imagen que solo comprende la parte mala y destructiva, olvidando que el altavoz irradia ondas mecánicas y tan solo recordando Chernobyl e Hirosima; este es el error que empieza a cuajar en nuestras mentes junto a una carga emocional que hace que dicha idea sea inamovible, solo con el estudio del fenómeno de la radiación desde un punto de vista físico podremos entender e ir apartando esta idea maliciosa y equivocada al menos en parte de la cabeza.

Una forma “rara” de recibir daño por la radiación es el sufrido por la munición de uranio empobrecido usado en múltiples conflictos; este tipo de munición con uranio empobrecido es la que contiene menos del 0.71% de U-235 y la forma en la que puede afectar al medio ambiente y a la salud humana (también al resto de formas de vida) es muy diversa, la más evidente es por el uso de este objeto, otra forma es la toxicidad de los metales pesados en los organismo, y por último la radiación emitida por los fragmentos y polvo liberados al destruirse las balas, aunque es discutido si afecta a la vida esto, muchos médicos han expresado su preocupación por el aumento de enfermedades con una posible causa radiactiva en personal militar y civil que ha estado expuesto a esta munición (Comité Internacional de la Cruz Roja, 2001).

En cuanto a enfermedades producidas directamente por la radiación, no hay una lista definida, pues los especialistas no se arriesgan a decir que esta patología es por esta radiación. De lo que si disponemos es de estadísticas muy detalladas y de precisos cálculos para determinar el riesgo de padecer una enfermedad según la dosis que se reciba. Para que no queden dudas sobre la gravedad de recibir radiación ionizante, pondremos unos ejemplos en los que sin duda la radiación ha debido de jugar algún papel.

UNICEF estimó que tras la catástrofe de Chernobyl, aumentaron los problemas del sistema nervioso un 43%; los trastornos digestivos 28% y los tumores malignos un 38%. La OMG (Organización Mundial de la Salud) reportó un aumento en el cáncer de tiroides en niños y adolescentes (unos 5000 casos), además se vieron alteraciones poco frecuentes en el ADN de los que sufrieron la exposición media-baja; ni hablar de los “exterminadores” que recibían dosis colosales continuamente mientras trabajaban para ralentizar la fuga radiactiva y proteger a personas que ni conocían, pero incluso con su trabajo se cree que la fuga afectó a unos 9 millones de seres humanos.

En Japón, Fukushima es el caso más sonado últimamente, pero mencionaremos una fuga radiactiva en la planta de tratamiento de uranio llamada Tokaimura en el año de 1999, donde un 30 de septiembre 3 trabajadores estuvieron expuestos directamente a la radiación, de los cuales 2 murieron en 4 y 7 meses. También se evaluó a todos los operarios en el momento de desastre y se hospitalizaron para monitorizarlos. El caso Hiroshi Ouchi ha sido tomado como ejemplo de los efectos de la radiación pues se tomaron imágenes de su evolución tras la exposición hasta el final, dejando en evidencia que no hay ninguna mentira en afirmar que la radiación en dosis elevadas, hace daño.

ADVERTENCIA contenido gráfico que puede herir la sensibilidad de algunas personas

WARNING graphic content may offend the sensibilities of some peopel.

ARTICULO / PAPER

 

 

Bibliografía de referencia:

Cometario del Comité Internacional de la Cruz Roja. (2001). Municiones de uranio empobrecido. Revista Internacional de la Cruz Roja.

Olcina, M. (2011). Energía nuclear: un cáncer para el medio ambiente. El Ecologista. no. 9.

Ordiales, R. (2007). Prontuario de la Radiación Electromagnética. El Escéptico. no. 9, p. 40-51.

Stellman, J.M. (1998). Enclyclopaedia of Occupational Health and Safety, ed. 4, cap. 48. International Labour Office Geneva.

Murcia enfrenta plagas con insectos

Los árboles de Murcia serán protegidos de bichos perjudiciales, con insectos depredadores de estas plagas.

Se soltarán ejemplares de Aphidius y Chrysopa durante el mes de mayo en los parques y calles principales de la ciudad, con el fin de disminuir la población de los insectos que dañan los árboles, y alargar la vida de sus vegetales.

Lea la noticia aquí

El Mercurio y sus efectos ecofisiológicos

 

El mercurio es un elemento xenotóxico que actúa como agente polutante y se encuentra entre los principales minerales de alta preocupación. Esto se debe mayormente al efecto de la biomagnificación trófica del metil mercurio. Polutantes como este son lipofílicos y se acumulan en los tejidos grasos de plantas y animales (usualmente empezando a nivel de alga o fungi); debido a esto, la cantidad absorbida por el consumidor incrementa al subir en la escala alimenticia (a mayor tamaño mayor cantidad de tejidos) y con esto su toxicidad.

Los consumidores cuaternarios y los depredadores, al estar en la cima de la cadena trófica, son los más afectados ya que los niveles de metil mercurio llegan a ser mortales. Grupos taxonómicos como el suborden Odontocetos (conocidos como cetáceos dentados), o aves marinas como el orden Procellariiformes y pelecaniformes, al tener una dieta de invertebrados acuáticos o pescado son altamente susceptibles a este fenómeno. Esto representa un peligro no solo a nivel de especie (posible extinción) pero a nivel de biodiversidad. Al extinguirse especies tan altas en el nivel trófico esto desnivela el efecto ecológico de arriba-abajo, disrumpiendo toda una cadena alimenticia.

El serio problema de la contaminación tóxica producida por las colillas de cigarrillos

Las colillas de los cigarrillos constituyen un tipo de contaminación marina generalizada, tóxica y recalcitrante que requiere una atención urgente de fabricantes, fumadores, autoridades y público general para evitar su ingestión por la biota y la contaminación del agua por sus lixiviados.

Maria Christina B. Araújo, Monica F. Costa,
A CRITICAL REVIEW OF THE ISSUE OF CIGARETTE BUTT POLLUTION IN COASTAL ENVIRONMENTS,
Environmental Research,
2019,
ISSN 0013-9351,
https://doi.org/10.1016/j.envres.2019.02.005.
(http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935119300787)

Murciélagos y su sensibilidad al cambio global

El orden Chiroptera, comúnmente conocido como murciélagos, acoge a todos los mamíferos voladores que se conocen hoy en día. Es un orden que acoge a más de 1000 especies, afectado por múltiples agentes contaminantes de diferentes naturalezas y que causan un grave impacto negativo en la supervivencia de este grupo. Se trata de un grupo muy sensible ya que se ve afectado por la amplia mayoría de tipos de contaminación conocidos hoy en día.

murcielago.jpg
Ejemplar de murciélago de pies grandes (Myotis macropus), en Melbourne, Australia (fotografía de L. Lumsdem; Straka et al., 2016).

Posiblemente la contaminación más conocida sea la de carácter químico: los metales pesados son más que conocidos por disminuir la riqueza de especies en el entorno natural debido a su alta toxicidad (Straka et al., 2016). De hecho, un biomarcador utilizado y que es interesante por su carácter no invasivo es la propia piel y pelaje de los murciélagos, al reflejar la acumulación de metales pesados (como el cadmio, el cobre, el plomo y el zinc) en riñones, huesos o estómago (Hernout et al., 2016). Además, el mercurio es relativamente peligroso en este grupo, debido a la biomagnificación que se ha visto que pueden presentar en zonas contaminadas (Kumar et al., 2018).

No solo los metales pesados tienen un grave efecto tóxico en los murciélagos; se ha observado que productos de la industria agraria repercuten en ellos de manera muy grave. Por ejemplo, podemos destacar organoclorados como el DDT (diclorodifenilcloroetano), un insecticida que produce mortalidad en muchos quirópteros (Buchweitz et al., 2018) y el endosulfán (EDS), otro insecticida que induce alteraciones morfológicas en órganos vitales y estrés oxidativo (Oliveira et al., 2017) afectando a los procesos fisiológicos de estos organismos. Debemos destacar también los compuestos organofosforados como el clorpirifós, que afectan muchas veces en comportamientos de vuelo y movimientos de trepa de los murciélagos y pueden potencialmente causar daños en sus organismos (Eidels et al., 2016).

Posiblemente la mayoría de las personas podrán imaginarse también que la contaminación lumínica es muy grave para los quirópteros: es bien sabido que la luz artificial durante periodos nocturnos supone un estresor de origen humano muy importante, ya que afecta a actividades de los organismos de la noche de formas muy variadas, como la reproducción o la comunicación (Stone et al., 2015). Por ejemplo, la presencia de luces aumenta en gran medida la cantidad de zumbidos producidos por los murciélagos. Además, hay autores que han demostrado que las luces nocturnas pueden distraer a los quirópteros de sus rutas de migración por fototaxia positiva (Voigt et al., 2017), es decir, se sienten atraídos hacia la luz. Así, acabamos observando zonas donde al final, la riqueza de especies de quirópteros se reduce drásticamente por culpa de esta contaminación lumínica (con excepción de aquellas especies adaptadas a entornos urbanos, que son una minoría) (Straka et al., 2016).

También podemos destacar la contaminación sonora. Hay diferentes experimentos que relacionan este tipo de contaminación con el bienestar de los quirópteros, pero muy pocas veces se han llevado más allá del laboratorio. Algunos autores han demostrado que la actividad de determinadas especies de murciélago puede disminuir en gran manera cuando se encuentran en zonas con maquinaria humana muy ruidosa. De hecho, la propia ecolocalización se ve alterada y, por ende, su capacidad de caza (Bunkley et al., 2014).

Podríamos determinar por otro lado un tipo especial de contaminación sonora cuyo origen tiene lugar por culpa de la arquitectura humana: los murciélagos, al orientarse y moverse en el espacio por ecolocalización, necesitan superficies que reflejen bien los ultrasonidos. Es por ello por lo que pueden confundir superficies verticales y pulidas con caminos abiertos sin obstáculos, chocándose contra ellos y produciéndose graves contusiones (Greif et al., 2017).

Pero, existen tipos de contaminación menos obvias, como puede ser la de carácter electromagnético y que tienen la misma importancia que las anteriores. Estudios han demostrado que los murciélagos presentan magnetita (Fe3O4) en su organismo, un mineral que les permite sensar el campo magnético terrestre, así como orientarse en función de él (capacidad magnetorreceptiva) (Tian et al., 2010). De hecho, autores como Wang et al. (2007) han demostrado en laboratorio que se puede modificar la orientación de estos organismos artificialmente: bajo influencia de un campo magnético normal, los murciélagos tienen preferencia a mirar al norte cuando cuelgan en reposo, pero si se somete el campo a determinadas alteraciones, puede cambiar de posición, mirando al sur.

Esto podría llegar a extrapolarse: si por efecto de las tecnologías humanas se alterara el campo magnético, aunque fuera de manera muy localizada, los quirópteros podrían sufrir desorientaciones muy graves. Esto ocurre con sistemas radar de incluso muy pequeño tamaño, como investigaron Nicholls y Racey (2009), que emitían pulsos electromagnéticos que ahuyentaban a los quirópteros de la zona.

Como se puede ver, los murciélagos están expuestos a innumerables fuentes contaminantes, ya que tanto la luz y el ruido, como la contaminación electromagnética y la química pueden causar estragos en los quirópteros, no solo en comportamiento y hábitos, sino también en su propia vida, pudiendo matarlos.

Referencias utilizadas:

  1. Buchweitz, J. P., Carrson, K., Rebolloso, S., Lehner, A. 2018. DDT poisoning of big brown bats, Eptesicus fuscus, in Hamilton, Montana. Chemosphere 201: 1-5.
  2. Bunkley, J. P., McClure, C. J. W., Kleist, N. J., Francis, C. D., Barber, J. R. 2014. Anthropogenic noise alters bat activity levels and echolocation calls. Global Ecology and Conservation 3: 62-71.
  3. Eidels, R. R., Sparks, D. W., Whitaker, J. O. Jr., Sprague, C. A. 2016. Sub-lethal effects of chlorpyrifos on big brown bats (Eptesicus fuscus). Archives of Environmental Contamination of Toxicology 71 (3): 322-335.
  4. Greif, S., Zsebok, S., Schmieder, D., Siemers, B. M. 2017. Acoustic mirrors as sensory traps for bats. Science 357: 1045-1047.
  5. Hernout, B. V., McClean, C. J., Arnold, K. E., Walls., M., Baxter, M., Boxall, A. B. A. 2016. Fur: a non-invasive approach to monitor metal exposure in bats. Chemosphere 147: 376-381.
  6. Kumar, A., Divoll, T. J., Ganguli, P. M., Trama, F. A., Lamborg, C. H. 2018. Presence of artisanal gold mining predicts mercury bioaccumulation in five genera of bats (Chiroptera). Environmental Pollution 236: 862-870.
  7. Nicholls, B., Racey, P. A. 2009. The aversive effect of electromagnetic radiation on foraging bats – a possible means of discouraging bats from approachin wind turbines. PLoS ONE 4(7): e6246.
  8. Oliveira, J. M., Brinati, A., Miranda, L. D. L., Morais, D. B., Zanuncio, J. C., Gonçalves, R. V., Peluzio, M. D. C. G., Freitas, M. B. 2017. Exposure to the insecticide endosulfan induces liver morphology alterations and oxidative stress in fruit-eating bats (Artibeus lituratus). International Journal of Experimental Pathology 98: 17-25.
  9. Stone, E. L., Harris, S., Jones, G. 2015. Impacts of artificial lightning on bats: a review of challenges and solutions. Mammalian Biology.
  10. Straka, T. M., Lentini, P. E., Lumsden, L. F., Wintle, B. A., Van der Ree, R. 2016. Urban bat communities are affected by wetland size, quality and pollution levels. Ecology and Evolution 6(14): 4761-4774.
  11. Tian, L., Lin, W., Zhang, S., Pan, Y. 2010. Bat head contains soft magnetic particles: evidence from magnetism. Bioelectromagnetics 31: 499-503.
  12. Voigt, C. C., Roeleke, M., Marggraf, Petersons, G., Voigt-Heucke, S. L. 2017. Migratory bats respond to artificial green light with positive phototaxis. PLoS ONE 12(5): e0177748.
  13. Wang, Y., Pan, Y., Parsons, S., Walker, M., Zhang, S. 2007. Bats respond to polarity of a magnetic field. Proceedings of the Royal Society 274: 2901-2905.