¿Deberíamos dejar de comer pescado? – Entrevista en Longitud de Onda de Radio Clásica (RTVE)

A raíz del artículo que hemos publicado en The Conversation sobre la sostenibilidad y salubridad del consumo de pescado nos pidieron una entrevista que se ha emitido esta mañana. Autoras con igual nivel de participación (alumnas o egresadas de la URJC participantes en este blog divulgativo Ecotoxsan): Sara Atienza, Alba Casillas, Helena G. Cortés y Andrea Portal coordinadas por Myriam Catalá. Podéis oir la grabación del programa completo en línea aquí (la entrevista está en el minuto 15).

El recorte de la entrevista se puede escuchar aquí:

¿Deberíamos dejar de comer pescado?

El consumo de carne está en el punto de mira por sus consecuencias para la salud y el medioambiente ¿Sucede lo mismo con el pescado y el marisco?

Este artículo ha sido escrito por Sara Atienza, Alba Casillas, Helena G. Cortés y Andrea Portal, alumnas o egresadas de la URJC que participan en este blog divulgativo Ecotoxsan. Mi papel se ha limitado a la coordinación y la síntesis de los contenidos.

Origen: ¿Deberíamos dejar de comer pescado?

La contaminación agraria difusa ¿Qué es? ¿Cómo nos perjudica?

Información preparada por la alumna Ester Gismero Gil de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica

El ser humano lleva cultivando la tierra para obtener alimentos unos 11.000 años. Dicha práctica se basa en el uso los monocultivos para maximizar la producción (Capó Martí, 2002). En ellos se limita la diversidad de seres vivos de tal manera que solo permiten la
supervivencia de una especie y todas las demás especies de seres vivos son consideradas como malas hierbas, en el caso de los vegetales, o plagas, en el caso de mamíferos, aves e insectos (Capó Martí, 2002).

El uso de sustancias químicas de origen natural empleadas para el control de plagas es una práctica que se remonta 2000 años atrás como el extracto de flores de crisantemo por los Persas. Sin embargo la llegada de revolución industrial en el siglo XX trajo
consigo nuevas tecnologías y el aumento de población lo cual incrementó la necesidad de producir mayores cantidades de alimento, de tal manera que la creación de sustancias químicas que incrementasen la productividad (fertilizantes) y que permitieran controlar las plagas que amenazaban al buen funcionamiento de los sistemas de cultivo (plaguicidas) se convirtió en una necesidad en países desarrollados (Capó Martí, 2002).

La agricultura se ha convertido en una actividad tan extendida por todas las partes del planeta y por tal variedad y cantidad de profesionales que resulta imposible identificar
el foco de emisión de sus contaminantes, por ello se ha establecido la denominación de contaminación agraria difusa. La contaminación industrial, a diferencia de la agraria se caracteriza por emitir vertidos de fácil control ya que el foco de contaminación se  encuentra próximo al emplazamiento de la fábrica.

Dicha contaminación agraria por biocidas y fertilizantes tiene un rango de acción muy amplio ya que no solo están presentes en el tiempo en que los cultivos están en fase de desarrollo o crecimiento, sino posteriormente, en las fases de almacenaje, transformación y distribución (Moreno Grau, 2003). Además unos contaminantes representan más riesgo que otros ya que influyen factores como la composición química,
naturaleza, función y cantidad vertida.

Los efectos potenciales de los biocidas o pesticidas se pueden clasificar (Sánchez-Bayo, 2012) en:

(1) Atendiendo a los organismos a los que van dirigidos u organismos diana. Se encuentran herbicidas, insecticidas, fungicidas, acaricidas, rodenticidas, molusquicidas,
algicidas, nematicidas, reguladores del crecimiento de plantas y feromonas artificiales. Los más empleados son los herbicidas que generalmente afectan a plantas y algas alterando las rutas de la fotosíntesis; insecticidas que alteran el sistema nervioso y mecanismos fisiológicos de artrópodos y fungicidas que inhiben diversas rutas metabólicas de hongos.

(2) Atendiendo al método de aplicación. Los pesticidas se pueden distribuir en formar de granulados, mezclados con semilla, vertidos directamente a los canales de agua o pulverizados sobre los campos. Las tres primeras aplicaciones provocan envenenamientos de primer orden en los organismos que los consumen y la aplicación pulverizada tiene una letalidad muy rápida ya que provoca alteraciones en el tracto respiratorio y la piel. Los depredadores de estos organismos sufren un envenenamiento de segundo orden.

Las mismas propiedades que hacen efectivos y útiles a los biocidas agrarios contra los organismos que afectan a los cultivos, los convierten en potenciales elementos peligrosos para el medio y otros seres vivos; de tal manera que se crea un efecto contrapuesto (Sánchez-Bayo, 2012). Existe un efecto positivo ya que se puede abastecer de alimento a toda la población en contraposición al efecto negativo del empeoramiento del buen
estado del medio ambiente.

A pesar de los esfuerzos de las administraciones el control y establecimiento de normas regulatorias que vigilen las consecuencias de la sobreexplotación de terrenos agrícolas se hace muy complicado debido a la gran cantidad de focos de emisión en conjunto con
las diversas  variables climáticas y condiciones ecológicas.

Ante esta situación prima la necesidad de educar a los agricultores en la problemática actual y en prácticas sostenibles, además de la mejora del diseño de las normas de actuación cuando se detectan posibles focos de vertidos.

 

Capó Martí, Miguel (2002): Principios de ecotoxicología. Diagnóstico, tratamiento y gestión del medio ambiente. Madrid: McGraw-Hill Profesional.

Moreno Grau, María Dolores (2003): Toxicología ambiental. Evaluación de riesgo para la salud humana. Madrid: McGraw-Hill Profesional.

Sánchez-Bayo, F. (2012). Impacts of Agricultural Pesticides on Terrestrial Ecosystems. Ecological Impacts of Toxic Chemicals. Eds. Francisco Sánchez-Bayo. Bentham e-Books.

La polución en Madrid mata: ¿por qué no actuamos ya?

Las soluciones parciales no resuelven el problema de la contaminación, cuyos efectos nocivos para salud han sido demostrados por numerosos estudios científicos.

Origen: La polución en Madrid mata: ¿por qué no actuamos ya?

Biological Strategies of Lichen Symbionts to the Toxicity of Lead (Pb) | SpringerLink

El Pb es un polutante (contaminante tóxico) invisible pero con consecuencias devastadoras para la salud del ser humano y su medio. Este libro recién publicado recoge los últimos avances en el conocimiento sobre los efectos de este veneno en el mundo vegetal, ya sea silvestre o agrícola.

Yo he tenido la fortuna de elaborar, junto con la prestigiosa catedrática de Botánica de la Univ. de Valencia, Eva Barreno y la estudiante de doctorado Joana Expósito, un capítulo dedicado a los efectos de este metal pesado en los líquenes. A pesar de los extraordinarios mecanismos de tolerancia al estrés abiótico ambiental, estos maravillosos organismos simbióticos también sufren por los efectos del Pb, si bien mucho menos que las plantas o los animales. Nuestro grupo de investigación en Simbiosis, Diversidad y Evolución en Líquenes y Plantas (SYMBIOGENE) no ceja en su empeño de desentrañar los mecanismos biológicos secretos que convierten a los líquenes en los pequeños tesoros que son.

Origen: Biological Strategies of Lichen Symbionts to the Toxicity of Lead (Pb) | SpringerLink

Mar Menor: crónica de una muerte anunciada

En 2017 escribí un artículo en este blog que hablaba sobre el desastre ecológico que se estaba produciendo en el Mar Menor (https://ecotoxsan.blog/2017/03/04/el-desastre-ecologico-del-mar-menor/). Ni imaginaba lo que se nos venía encima tan solo 2 años después. La playa de mi infancia, Villananitos, donde tantas horas he pasado junto a mi familia se convirtió en un cementerio de cientos de animales moribundos. Muchos de ellos jamás llegué a observarlos en su hábitat natural. Antonio Luengo, consejero de Agricultura del Gobierno regional de Murcia, ha indicado a los medios que se ha llevado a cabo la retirada de 3 toneladas de peces muertos en la playa de Villananitos de Lo Pagán que pertenece al municipio de San Pedro del Pinatar (Murcia) y alrededores. En este vídeo podemos ver a los animales muertos en la orilla:

Quiero explicar de forma sencilla y apta para cualquier público lo que está sucediendo a nivel ecológico en el Mar Menor de manera que aquellos que carecen de conocimientos avanzados en química, ecología y demás, puedan entender que está ocurriendo.

Se habla de los nitratos, el nitrógeno, etc. pero, ¿por qué es tan importante este elemento? El nitrógeno es un componente fundamental en los seres vivos ya que forma parte de moléculas tan importantes como los ácidos nucleicos que forman el material genético, las proteínas, etc. Este elemento constituye un 78% de la atmósfera, en forma de una molécula llamada dinitrógeno (N2) la cual no puede ser utilizada directamente por las plantas ya que no puede ser absorbida. Existen bacterias que fijan ese nitrógeno atmosférico y lo convierten en formas nitrogenadas utilizables por las plantas pero el ser humano ha desarrollado métodos de fijación de nitrógeno a nivel industrial para acelerar este proceso y mejorar así la productividad de sus campos. Se generan entonces fertilizantes nitrogenados que contienen nitratos (NO3), compuestos químicos inorgánicos derivados del nitrógeno que sí pueden ser utilizados por las plantas, mejorando su crecimiento. Mediante la escorrentía superficial y la filtración a las aguas subterráneas, estos nitratos llegan a las masas de agua. Cuando llegan al Mar Menor son utilizados por el fitoplancton que crece en la superficie del agua impidiendo la entrada de la luz solar, lo que dificulta la fotosíntesis a las plantas y algas del fondo y provoca que estas acaben muriendo. En la descomposición de los cadáveres se consume el oxígeno del agua, por lo tanto, en las capas inferiores se crea una situación de anoxia (falta de oxígeno) que acaba con la vida de muchos organismos como peces o caballitos de mar. Este proceso se denomina eutrofización y es el que ha causado un descenso en la oxigenación del Mar Menor y ha provocado la muerte de los animales. Además, al ser una laguna, la movilidad del agua es menor que en mar abierto, lo que dificulta aún más la oxigenación de las aguas. En resumen, los animales han muerto asfixiados y el mar se ha convertido en la tristemente famosa  “sopa verde”.

Hemos mencionado que la escorrentía superficial es una de las razones por las que los nitratos llegan al Mar Menor pero, ¿qué es eso de la escorrentía? No es más que el agua que circula libremente por la superficie del suelo. Es lógico pensar que un relieve que dificulte la escorrentía impedirá el transporte de estos nitratos hacia el mar. Los agricultores deberán entonces hacer surcos en paralelo a la costa. Pero esto puede producir la acumulación de agua y el pudrimiento de las raíces en determinadas ocasiones, por lo que en los alrededores del Mar Menor es común ver surcos a favor de pendiente en dirección al mar. Esto provoca que ante unas lluvias, todos los nitratos vayan directos hacia la laguna. Es lo que podemos observar en la imagen siguiente, al fondo se observa el Mar Menor. Los surcos están perpendiculares a la línea de costa por lo que al caer la lluvia, arrastrará sin dificultad los sedimentos cargados de nitratos hacia la laguna.

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Figura 1. Surcos de cultivo perpendiculares a la línea de costa, favoreciendo la escorrentía. Fuente: @MarmenorKO

Otro elemento crucial en esta fatídica historia es el trasvase Tajo-Segura, operativo durante los últimos 40 años. Este trasvase tenía previsto enviar más del doble del agua de la que realmente ha estado llegando a la región. El regadío se expandió conforme a un caudal irreal lo cual provocó que, para saciar las necesidades de agua, se sobreexplotaran los acuíferos subterráneos. Esta sobreexplotación junto con las filtraciones de nitratos han creado una red de aguas subterráneas contaminadas. Pozos  ilegales por todos lados, nulo control sobre el total de agua extraída por ellos, vertidos y filtraciones a los acuíferos y a las ramblas que desembocan en el Mar Menor, desaladoras ilegales que desalan el agua salobre de los acuíferos y luego vierten salmuera cargada de nitratos al Mar Menor… En resumen, cientos de infraestructuras irregulares que han sido ignoradas en favor de la agricultura intensiva y que han acabado envenenando el Mar Menor.

Esta permisividad no ha sido exclusiva del ámbito de la agricultura. El desarrollo urbanístico desmesurado y mal planificado también son producto de la pasividad política que ha dominado esta región en las últimas décadas. En definitiva, se ha producido una explotación de un recurso natural como es el Mar Menor que ha sido totalmente insostenible y lo ha llevado al colapso.

En estos últimos días hemos podido ver como varios políticos han depositado la culpa del desastre a la gota fría o DANA. Hay que admitir que la gota fría de este año ha sido muy intensa pero este fenómeno meteorológico se produce de forma anual en la región de Murcia y no se toman las suficientes medidas para evitar tanto los daños personales y materiales como medioambientales. Desgraciadamente este año se ha producido una gran pérdida de vidas y hogares. A nivel medioambiental, si el estado del Mar Menor hubiera sido el adecuado, la DANA habría causado una alteración que probablemente el propio mar hubiera podido subsanar gracias a su autorregulación. Pero si a un enfermo terminal encima le cae el diluvio universal, el asunto tiene difícil arreglo. Además, se avecina otra DANA en los próximos días por lo que el espectáculo va a continuar y podremos ver escenas más dantescas aún. Desde mi punto de vista, echar la culpa a la gota fría es reírse de todos los españoles que sabemos perfectamente que las irregularidades vienen produciéndose desde hace décadas y ningún político ha tenido el valor de ponerles fin de raíz y salvar al Mar Menor.

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Figura 2. Imagen captada por el satélite Sentinel-2 el 13 de septiembre de 2019 que muestra la entrada de sedimentos que se ha producido en el Mar Menor como consecuencia de las fuertes lluvias causadas por la gota fría. Fuente: COPERNICUS

Qué va a ser del Mar Menor está fundamentalmente en manos de la clase política. Deben establecer medidas de acción rápida y contundente para salvar lo poco que queda y hacerlo basándose en la evidencia científica. Nacras, caballitos, anguilas y otros organismos son al final los damnificados en este asunto. Las redes sociales y los medios de comunicación se han poblado estos días de imágenes de animales moribundos que hacen saltar las lágrimas a todos los que llevamos al Mar Menor en el corazón. Quiero recomendarles la cuenta de twitter de @MarmenorKO, un gran amante del Mar Menor que posee cientos de vídeos y fotografías sobre lo que era esta laguna y lo que podíamos ver bajo sus aguas. Espero que se tomen medidas para que en un futuro podamos seguir disfrutando de este ecosistema único.

Fuente de la imagen destacada: @MarmenorKO

Fuentes:

Delgado, A. y Tudela, A. (2019) Mar Menor: historia profunda de un desastre. Datadista. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en:  http://bit.ly/32sZy29

La Verdad/Agencia (2019) El bajo nivel de oxígeno del Mar Menor provoca la muerte de miles de peces en playas de San Pedro. La Verdad. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/35MWpwo

Ruiz, M. A. y Semitiel, M. (2019) La Fiscalía abre una investigación por la muerte de miles de peces y crustáceos en el Mar Menor. La Verdad. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/35Owd4i

Vadillo, V. (2019) Retiradas tres toneladas de peces muertos en el Mar Menor. El País. Última consulta el 18 de octubre de 2019 en: http://bit.ly/2VULQTn

Efectos de la radiación en nuestra vida

Antes de comenzar debemos tener claro, ¿qué es la radiación? pues según la RAE (Real Academia Española) la definición de “radiación” es:

Del lat. radiatio, -ōnis ‘resplandor’.

  1. f.Fís. Acción y efecto de irradiar.
  2. f.Fís. Energía ondulatoria o partículas materiales que se propagan a través del espacio.
  3. f.Fís. Forma de propagarse la energía o las partículas.

Pero estas definiciones pueden confundir ya que el mar, una bombilla y una barra de uranio irradian olas, luz o partículas subatómicas respectivamente; entonces para dejar claro el tipo de radiación estamos hablando en cada caso se ha de mencionar la clase de la misma.

Ahora veremos que la radiación que estamos pensando en este instante es la procedente de la fisión nuclear, es decir, de la ruptura de los núcleos de algunos átomos. ¿Esto es natural o lo provocan los seres humanos?, pues ocurre naturalmente y de forma espontánea, pero el ser humano también provoca la ruptura de los átomos, sin embargo, nosotros hemos aprendido a controlar esta reacción y a usarla a nuestro favor. En las centrales nucleares de fisión desde un punto de vista muy general, tenemos un reactor cargado con un isotopo radiactivo enriquecido, se bombardea inicialmente con neutrones provocando la fisión de algunos átomos y estos liberan más neutrones que rompen más átomos hasta que se sature el proceso, esto es lo que se conoce como reacción en cadena autosostenida; mientras tanto se libera una ingente cantidad de calor que logramos transformar en electricidad, y vamos enfriamos el reactor para que no se descontrole la reacción como ocurrió en Fukushima, provocando una desastre (Ordiales, R,. 2007).

Desde pequeños empezamos a escuchar la palabra “radiación” y desde entonces empezamos a crearnos una idea de lo que es, pero dado que las definición formal es confusa para alguien que no tiene una referencia clara, vamos creando una imagen que solo comprende la parte mala y destructiva, olvidando que el altavoz irradia ondas mecánicas y tan solo recordando Chernobyl e Hirosima; este es el error que empieza a cuajar en nuestras mentes junto a una carga emocional que hace que dicha idea sea inamovible, solo con el estudio del fenómeno de la radiación desde un punto de vista físico podremos entender e ir apartando esta idea maliciosa y equivocada al menos en parte de la cabeza.

Una forma “rara” de recibir daño por la radiación es el sufrido por la munición de uranio empobrecido usado en múltiples conflictos; este tipo de munición con uranio empobrecido es la que contiene menos del 0.71% de U-235 y la forma en la que puede afectar al medio ambiente y a la salud humana (también al resto de formas de vida) es muy diversa, la más evidente es por el uso de este objeto, otra forma es la toxicidad de los metales pesados en los organismo, y por último la radiación emitida por los fragmentos y polvo liberados al destruirse las balas, aunque es discutido si afecta a la vida esto, muchos médicos han expresado su preocupación por el aumento de enfermedades con una posible causa radiactiva en personal militar y civil que ha estado expuesto a esta munición (Comité Internacional de la Cruz Roja, 2001).

En cuanto a enfermedades producidas directamente por la radiación, no hay una lista definida, pues los especialistas no se arriesgan a decir que esta patología es por esta radiación. De lo que si disponemos es de estadísticas muy detalladas y de precisos cálculos para determinar el riesgo de padecer una enfermedad según la dosis que se reciba. Para que no queden dudas sobre la gravedad de recibir radiación ionizante, pondremos unos ejemplos en los que sin duda la radiación ha debido de jugar algún papel.

UNICEF estimó que tras la catástrofe de Chernobyl, aumentaron los problemas del sistema nervioso un 43%; los trastornos digestivos 28% y los tumores malignos un 38%. La OMG (Organización Mundial de la Salud) reportó un aumento en el cáncer de tiroides en niños y adolescentes (unos 5000 casos), además se vieron alteraciones poco frecuentes en el ADN de los que sufrieron la exposición media-baja; ni hablar de los “exterminadores” que recibían dosis colosales continuamente mientras trabajaban para ralentizar la fuga radiactiva y proteger a personas que ni conocían, pero incluso con su trabajo se cree que la fuga afectó a unos 9 millones de seres humanos.

En Japón, Fukushima es el caso más sonado últimamente, pero mencionaremos una fuga radiactiva en la planta de tratamiento de uranio llamada Tokaimura en el año de 1999, donde un 30 de septiembre 3 trabajadores estuvieron expuestos directamente a la radiación, de los cuales 2 murieron en 4 y 7 meses. También se evaluó a todos los operarios en el momento de desastre y se hospitalizaron para monitorizarlos. El caso Hiroshi Ouchi ha sido tomado como ejemplo de los efectos de la radiación pues se tomaron imágenes de su evolución tras la exposición hasta el final, dejando en evidencia que no hay ninguna mentira en afirmar que la radiación en dosis elevadas, hace daño.

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ARTICULO / PAPER

 

 

Bibliografía de referencia:

Cometario del Comité Internacional de la Cruz Roja. (2001). Municiones de uranio empobrecido. Revista Internacional de la Cruz Roja.

Olcina, M. (2011). Energía nuclear: un cáncer para el medio ambiente. El Ecologista. no. 9.

Ordiales, R. (2007). Prontuario de la Radiación Electromagnética. El Escéptico. no. 9, p. 40-51.

Stellman, J.M. (1998). Enclyclopaedia of Occupational Health and Safety, ed. 4, cap. 48. International Labour Office Geneva.