Charla “¿Qué combustible utilizaremos en nuestros vehículos?”

Este nuevo curso académico comienza con la charla “¿Qué combustible utilizaremos en nuestros vehículos?” impartida por Miguel A. Peña, Doctor en Ciencias Químicas e Investigador Científico del CSIC. Se celebrará el miércoles 19 de septiembre a las 19:00 en Pangea, C/ Príncipe de Vergara 26, Madrid.

Más información en: http://cienciaconchocolate.blogspot.com/

Curso “Chemicals and Health”

La recomendación de esta semana es un curso gratuito en la plataforma Coursera llamado “Chemicals and Health”. En él podrás aprender sobre los químicos presentes en el ambiente y cómo interaccionan con nuestro cuerpo. Podrás inscribirte a partir del 19 de Marzo. Este curso es impartido en inglés.

Aquí el enlace: https://www.coursera.org/learn/chemicals-health

¡No te lo pierdas!

“Yo soy yo y mi epigenética”

Gracias al post de mi compañera Sara Atienza, pude asistir ayer a la charla “Yo soy yo y mi epigenética” impartida por José Fernández Piqueras, Doctor en Ciencias Biológicas y Catedrático en Genética de la UAM.

El Doctor Fernández Piqueras hizo una exposición brillante y amena abordando temas tan interesantes como por qué los gemelos idénticos no son exactamente iguales en su apariencia externa a pesar de que su material genético es exactamente el mismo, siendo estas diferencias mayores con la edad. Esto es debido a cambios epigenéticos que activan o desactivan la expresión de los genes y dependen de la dieta, el tabaco, las drogas, el estrés, la falta de actividad física, la edad y la contaminación ambiental.

Estas alteraciones epigenéticas se han relacionado con el Alzheimer, la esquizofrenia, el trastorno bipolar o el autismo y también pueden afectar a la progresión del asma o la resistencia a la insulina en obesidad y diabetes. Además, el control de la expresión génica por modificaciones epigenéticas puede jugar un papel en la formación de tumores y explicar cómo factores ambientales pueden desencadenar el cáncer.

Curiosamente, estos cambios epigenéticos también pueden ocurrir incluso antes de nacer, ya que modificaciones moleculares en el ADN del feto y de la madre antes del parto pueden hacerle más susceptible al desarrollo de diabetes tipo 2 o de enfermedades cardiovasculares. Cabe señalar que la responsabilidad no recae sólo en la madre ya que las alteraciones epigenéticas en el ADN de los padres previas a la concepción también pueden tener efectos en la descendencia. Esto se observó por ejemplo en un estudio con ratones publicado en Nature (Skinner M. K., 2010) en el que el alto consumo de grasas por parte del progenitor macho generó unas modificaciones epigenéticas en el ADN del esperma que se tradujo en la mayor probabilidad de desarrollar obesidad y diabetes en sus descendientes hembras.

Parece que nuestro estilo de vida influye considerablemente en estos cambios epigenéticos y nuestra responsabilidad es bastante grande ya que pueden transmitirse de generación en generación.

 

Skinner Michael K., Metabolic disorders: Fathers’ nutritional legacy (2010). Nature 467, 922–923

El poder de la alimentación

El miércoles pasado tuve la suerte de asistir a una charla sobre alimentación y dolor impartida por Laura Isabel Arranz, Doctora en alimentación y nutrición, profesora en la Universitat de Barcelona y directora de Gana Nutrición. La charla estaba orientada a la gestión del dolor en pacientes con enfermedades crónicas como la fibromialgia, pero por la interesante información transmitida de forma divulgativa y aplicable a todo el mundo considero que merece un hueco en este blog.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud no es solo ausencia de enfermedad, sino un estado de completo el bienestar físico, psicológico y social. Son muchos los factores que intervienen en la salud, entre los cuales la alimentación juega un papel fundamental. Una buena nutrición nos hace menos susceptibles a determinadas infecciones o a enfermedades como la diabetes tipo II o enfermedades cardiovasculares (Berciano y Ordovás, 2014) y ayuda a combatir otras muchas. Como decía Hipócrates “que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina”.

La alimentación no sólo es una de las vías de exposición a algunos contaminantes como pesticidas o metales pesados, sino que también puede combatir los efectos asociados en muchos casos a dicha exposición, como el estrés oxidativo relacionado con numerosas enfermedades crónicas. Pero, ¿Qué es el estrés oxidativo? Es el desequilibrio entre la producción de especies reactivas del oxígeno (como los radicales libres) y la defensa antioxidante del organismo (Betteridge, 2000). Existe una gran multitud de enfermedades que se han asociado con el estrés oxidativo y la generación de radicales libres (Elejande Guerra, 2001). Una dieta rica en alimentos vegetales con vitaminas antioxidantes puede reforzar las defensas naturales del organismo para combatir el estrés oxidativo y mejorar el estado de salud.

Uno de los temas que se abordaron en la charla fue la importancia de la microbiota intestinal, que nos ayuda no sólo a asimilar mejor muchos nutrientes, sino a evitar las infecciones por cándida (o candidiasis) en el aparato digestivo e incluso a regular los niveles de serotonina (la conocida como “hormona de la felicidad”). Esta hormona posteriormente se transforma en melatonina, la hormona responsable de regular el ciclo del sueño, entre otras cosas. El consumo de yogures con fermentos lácticos y alimentos con fibra como verduras, frutas, cereales integrales, semillas, legumbres y frutos secos contribuyen al buen estado de la microbiota. Por otro lado, entre los alimentos que la ponen en riesgo se encuentran los embutidos, las carnes a la brasa, o los snacks. El estrés, el consumo de tabaco, algunos fármacos y la falta de sueño son otros factores que afectan negativamente a estos microorganismos tan importantes para nosotros.

Del mismo modo, la falta de actividad física, el estrés / ansiedad y el cansancio nos conducen a una mala conducta alimentaria. En ocasiones, el consumo de dulces se hace (consciente o inconscientemente) buscando energía rápida y sensación de bienestar momentánea, sin embargo, estos alimentos están muy ligados a procesos inflamatorios que pueden además empeorar el dolor en enfermedades crónicas.

                                              Dispositiva tomada de la presentación de la Dra. Arranz

La doctora Arranz hizo un repaso de algunas de las dietas que actualmente están muy de moda como la macrobiótica o la alcalina, señalando sus pros y sus riesgos y dando una serie de recomendaciones para evitar déficits nutricionales. Sostiene que lo ideal es la dieta mediterránea con abundancia de vegetales, cereales integrales, semillas, legumbres, frutos secos, pescado azul 2 o 3 veces por semana (preferiblemente de pequeño tamaño para reducir la exposición a contaminantes como el mercurio) y aceite de oliva virgen extra. Considera necesario reducir el consumo de carne roja a alguna vez al mes por su contenido en grasas saturadas y evitar hidratos de carbono refinados y azúcares, alimentos procesados, alcohol, tabaco y café en exceso (y mejor sustituirlo por el té verde que tiene una gran cantidad de antioxidantes). También recomienda sustituir la leche de vaca, menos digestiva y con un bajo valor nutricional, por bebidas vegetales como la de almendras o la de avena. Además, aconseja reducir el consumo de sal y usar especias, siendo especialmente interesante la cúrcuma por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Y tú, ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo con estas recomendaciones? ¿Has experimentado cambios en tu salud a raíz de modificar tus hábitos alimenticios?

 


REFERENCIAS:

Berciano, S., Ordovás, J. M. Nutrición y salud cardiovascular. Rev Esp Cardiol. 2014, vol 67, n. 9 pp. 738-47. Disponible en: http://www.revespcardiol.org/es/nutricion-salud-cardiovascular/articulo-resumen/90341408/

Betteridge, D. J. What is oxidative stress? Metabolism. 2000, Feb;49(2 Suppl 1):3-8. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10693912

Elejalde Guerra, J. L. Estrés oxidativo, enfermedades y tratamientos antioxidantes. An. Med. Interna. 2001, vol.18, n.6 pp.50-59. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-71992001000600010&lng=es&nrm=iso.

Charla “Yo soy yo y mi epigenética”

Gracias a una estancia en el CSIC que hice con el proyecto “4º + empresa” que organizan los institutos, conocí a Enrique,  un gran profesional que no hizo más que reafirmarme en mi deseo de ser científica. Desde entonces sigo su blog “Ciencia con Chocolate” a través del cual organizan charlas sobre temas muy diversos, estableciendo un punto de encuentro para todos los interesados en ciencia.

Os dejo el enlace a su blog: http://cienciaconchocolate.blogspot.com.es/

La próxima charla “Yo soy yo y mi epigenética” será impartida por José Fernández Piqueras, doctor en Ciencias Biológicas y Catedrático de Genética de la UAM. Será el  miércoles 14 de febrero a las 19:00 en Pangea, C/Príncipe de Vergara 26, Madrid.

¡No os la perdáis!

Nuevos datos sugieren que la exposición al tabaco podría modificar el comportamiento defensivo ante depredadores de hembras de ratón

Este curioso estudio abre incógnitas en tres frentes:

  1. Las colillas y cigarrillos vertidos al medio ambiente pueden ser un riesgo ecotoxicológico. Si las hembras de vertebrados beben agua contaminada podrían ser más susceptibles, más débiles, ante los depredarores.
  2. Aparte de las consecuencias claras para la salud cardiovascular y la incidencia de cáncer entre las mujeres ¿el tabaquismo también podría tener consecuencias a nivel neurológico y comportamental (psicológico)?
  3. ¿El tabaquismo podría reducir la percepción del riesgo de agresión por parte de las fumadoras?

 

Origen: The exposure to water with cigarette residue changes the anti-predator

Contaminación organoclorados y PCBs en vertebrados

 Información preparada por el alumno JAVIER HERNANDEZ HERNANDEZ  de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica

 

¿Qué son los pesticidas organoclorados y los bifenilos policlorados (PCB)?

Los pesticidas organoclorados y los bifenilos policlorados (PCB) son contaminantes ambientales omnipresentes. Han sido ampliamente introducidos en el medio ambiente como subproductos agrícolas e industriales. Debido a su alta lipofilia y persistencia, se acumulan en el tejido graso y se biomagnifican en las redes alimentarias. Por todo ello han sido prohibidos en muchos países (Alleva et al., 2006).

¿Qué efectos tienen?

En concentraciones relativamente bajas, los compuestos organoclorados y los metales pesados ​​han sido implicados (1) en el deterioro reproductivo y la disminución de la población, así como en la alteración del comportamiento en varias aves rapaces y aves que comen pescado y pájaros cantores y (2) en adelgazamiento de cascarón. El deterioro de la reproducción se ha reportado en Mustela spp., murciélagos y panteras de Florida, mientras que las alteraciones morfológicas y de comportamiento se han documentado más recientemente en mamíferos, como los osos polares, que viven en ambientes que no se ven afectados prácticamente por la actividad antropogénica (Alleva et al., 2006)

Biomagnificación

Aunque hayan sido prohibidos en muchos países por sus efectos perjudiciales, la realidad refleja que siguen estando en el medio. En el trabajo de Alleva et al. de 2006, se ve que hay una biomagnificación porque los consumidores primarios tenían las concentraciones más bajas de compuestos organoclorados, mientras que los carnívoros las más altas. En carnívoros también influye el nivel según la presa que te alimentes, por ejemplo, Newton et al. (1991) informaron un mayor nivel de contaminantes en lechuzas que cazan preferentemente en mamíferos granívoros sobre herbívoros. Además, entre los animales de mayor nivel trófico, las aves que comían pájaros y los mamíferos insectívoros mostraban las mayores concentraciones de residuos de contaminantes.

Alta lipofilia y persistencia y su efecto en humanos

Estos compuestos pueden tener efectos también en humanos proponiendo hipótesis como que las personas con un mayor IMC (índice de masa corporal) muestran un menor porcentaje de estos contaminantes, que al ser lipófilos se almacenan preferiblemente en el tejido adiposo, donde un mayor porcentaje de grasa corporal conducirá a un almacenamiento rápido y eficiente, con niveles séricos más bajos como consecuencia (Dirinck et al., 2011). El problema podría venir si estas personas quemaran rápidamente estas grasas, aumentando bastante los niveles en sangre en poco tiempo. También se ha visto que son capaces de alterar la vía de señalización de la hormona masculina (Lemaire et al., 2004)

Bibliografía

Alleva, E., Francia, N., Pandolfi, M., De Marinis, A. M., Chiarotti, F., & Santucci, D. (2006). Organochlorine and heavy-metal contaminants in wild mammals and birds of Urbino-Pesaro province, Italy: an analytic overview for potential bioindicators. Archives of Environmental Contamination and Toxicology, 51(1), 123-134.

Dirinck, E., Jorens, P. G., Covaci, A., Geens, T., Roosens, L., Neels, H., … & Gaal, L. (2011). Obesity and persistent organic pollutants: possible obesogenic effect of organochlorine pesticides and polychlorinated biphenyls. Obesity, 19(4), 709-714.

Lemaire, G., Terouanne, B., Mauvais, P., Michel, S., & Rahmani, R. (2004). Effect of organochlorine pesticides on human androgen receptor activation in vitro. Toxicology and applied pharmacology, 196(2), 235-246.

Newton I, Wyllie I, Asher A (1991) Mortality causes in British Barn Owls Tyto alba, with a discussion of aldrin-dieldrin poisoning. Ibis 133:162–169