La mentira va ganando. Necesitamos nuevas armas para combatirla – The New York Times

La oferta de desinformación solo se reducirá cuando se frene la demanda. La escuela es el punto de partida para crear una ciudadanía con suficiente espíritu crítico y formación como para rechazar la mentira, incluso cuando es inconveniente, se adapta a nuestros prejuicios o desearíamos que fuera verdad. Cursos específicos deben enseñar a las nuevas generaciones a identificar la manipulación informativa.

“Los animales que migran viven rápido y mueren jóvenes” – Madrimasd

Un estudio internacional, en el que participa la Universidad de Extremadura, analiza las asociaciones entre las estrategias migratorias y las historias de vida de más de 1000 especies de aves y mamíferos.

Puedes leer el artículo completo aquí: http://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/los-animales-que-migran-viven-rapido-mueren-jovenes

Fuente de la imagen: https://www.mundo.com/entretenimiento/fotos-hermosas-de-la-migracion-de-diferentes-animales/

Evolución de las armas biológicas. Riesgos modernos y el caso de México.

A medida que las investigaciones se vuelven más sofisticadas, el riesgo de un uso criminal de estas nuevas tecnologías crece. Es por ello necesario desarrollar planes de prevención, y concienciar a los futuros investigadores y técnicos y educar sobre estos riesgos y tecnologías contemporáneas.

A medida que nos acercamos en la historia, los avances tecnológicos y científicos cada vez hacen que la industria armamentística sea más sofisticada. El ejemplo más evidente es el nuclear, cuya aplicación moderna dejó su huella en Hiroshima y Nagasaki, como todos conocemos, en agosto de 1945. De ahí la importancia de concienciar a los científicos y técnicos, e inculcarles valores de ética, responsabilidad y desarrollo. En este breve comentario histórico nos vamos a detener en el uso menos pacífico de la biología, y en los actuales riesgos biológicos.

Los primeros usos de armas biológicas datan del período romano. En 184 d.C., Aníbal Barca, militar cartaginés, lanzó vasijas con serpientes de todo tipo a los barcos rivales. En las guerras de la Edad Media, cadáveres “apestados” o cargados de viruela fueron catapultados a las ciudades enemigas. Incluso, durante la guerra franco-india en Norteamérica, los británicos dieron a los indios leales mantas cargadas de viruela. Sin embargo, la biología de las armas se volvió más sofisticada según nos acercamos a la Primera Guerra Mundial. El uso de ántrax y vectores tales como cartas, hizo de la biología una amenaza seria, y de alta precisión (M. Eitzen E. et al., 1997).

Actualmente, el Protocolo de Ginebra (1925), la Asamblea de las Naciones Unidas de 1969 y la Convención Mundial de Armas Biológicas y Toxinas penalizan el uso de agentes biológicos para fines no pacíficos, así como su producción o almacenaje. Además, se han desarrollado unos planes de detección de amenazas criminales, mediante el estudio de las epidemias y sus gráficas epidemiológicas: el impacto de las infecciones en determinados sectores de la población (como pueden ser personas sanas), el patógeno, la zona, el tiempo de transmisión, o los focos de infección, pueden determinar si una epidemia es motivo de un ataque terrorista (paramilitar, revolucionario), militar o natural.

Tras el uso criminal de ántrax en EEUU en 2001, se estudió el impacto que podía tener el uso de agentes biológicos en su uso menos pacífico, debido al elevado coste que supondría un ataque de tal magnitud, imposible de afrontar por los gobiernos. Ponce de León-Rosales et al. (2001), mencionaban un modelo matemático que estimaba un coste de más de 26 billones de dólares por 100 000 personas expuestas a un ataque de este estilo en la frontera México-EEUU. Además, se ha estudiado la posibilidad de la reaparición de la viruela en México como riesgo biológico de tipo paramilitar (o, incluso, militar). Y es que dada la cercanía de este país con EEUU, al que algunos autores consideran el país con más riesgo de sufrir un ataque biológico, hace de México un foco en la posible reaparición de la viruela (teniendo en cuenta, además, los distintos intereses y conflictos entre estos países). Sin embargo, esto es muy poco probable. El virus de la viruela, Variola virus, ha sido prácticamente erradicado. Su existencia se ve reducida a dos laboratorios en el mundo: EEUU y Rusia, tras la eliminación de los restos en los laboratorios británico y sudafricano. A pesar de esto, a finales del siglo pasado, Ken Alibek, un científico ruso de gran relevancia, avisó de las intenciones militares de Rusia en lo referente a la viruela, en contraposición a lo previamente firmado por el país ruso en la Convención para la Eliminación de Armas Biológicas de 1972 (Franco-Paredes C. et al, 2003).

El aviso de Ken Alibek , sobre las intenciones que hubo por parte del gobierno ruso, es un claro ejemplo de que, a pesar de las restricciones a nivel internacional, las armas biológicas suponen un riesgo para la salud. Uno de ellos, la reaparición de la viruela en México, pone en evidencia la necesidad de realizar un plan de prevención no sólo a nivel internacional, sino también a nivel nacional por parte de los distintos países. Por otro lado, es necesario concienciar a los futuros investigadores y ampliar los estudios relativos a movimientos paramilitares, para frenar, o llegar a retener, las amenazas criminales modernas y sofisticadas.

BIBLIOGRAFÍA

• Franco-Paredes, C., Lammoglia, L., & Santos-Preciado, J. I. (2004). Perspectiva histórica de la viruela en México: aparición, eliminación y riesgo de reaparición por bioterrorismo. Gaceta médica de México, 140: 321-328.
• Ponce de León-Rosales, S., Lazcano-Ponce, E., Rangel-Frausto, M. S., Sosa-Lozano, L. A., & Huerta-Jiménez, M. A. (2001). Bioterrorismo: apuntes para una agenda de lo inesperado. Salud pública de México, 43: 589-603.
• Eitzen, E. M., & Takafuji, E. T. (1997). Historical overview of biological warfare. Medical aspects of chemical and biological warfare, 3: 414-423.

Revisado por: Mónica Gómez Vadillo.

“Ríos atmosféricos, las autopistas aéreas que regulan el clima” – The Conversation

Si existe un campo de estudio dentro de la dinámica atmosférica cuya notoriedad haya experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas es, sin duda, el de los ríos atmosféricos (AR, por sus siglas en inglés). El motivo quizás sea que los ríos atmosféricos juegan un papel destacado en un gran número de factores del clima, como el balance radiativo (energético) del planeta o su ciclo hidrológico. O quizás sea su creciente tendencia a ser nombrado en los boletines meteorológicos cuando, en compañía de una tormenta tropical o una ciclogénesis explosiva, traen en ocasiones más de 70 l/m² de precipitación en unas pocas horas.

En este artículo, Iago Algarra y Jorge Eiras nos explican qué son los ríos atmosféricos y cómo les afectará en el futuro el calentamiento global. Puedes leer el artículo completo aquí: https://theconversation.com/rios-atmosfericos-las-autopistas-aereas-que-regulan-el-clima-150006

Fuente de la imagen: https://www.abc.es/ciencia/20150610/abci-rios-atmosfericos-oceanos-201506101109.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

¿Hay vida en otros planetas?

Aunque la ciencia lleva mucho tiempo intentando dar respuesta a la pregunta de si existe vida en otros planetas, es difícil tener el consenso de toda la comunidad científica sobre las condiciones que deberían darse.


Esta incógnita requiere la unión de muchos conocimientos: física, química, biología, ecología, geología… De este modo surgió una nueva área científica, conocida como astrobiología, que estudia el origen, la evolución y distribución de la vida en el Universo.
Los astrobiólogos se centran en ecosistemas terrestres extremos a los que llaman análogos de otros planetas, por ejemplo desiertos o salinas, y en la vida que allí se encuentra. Les interesan particularmente los organismos extremófilos que tienen unas adaptaciones muy peculiares para resistir ambientes muy parecidos a los que se dan en Marte, las lunas de Júpiter, etc. Pero si nos centramos en lo que se ha encontrado fuera de la Tierra, se conoce la existencia de aminoácidos simples descubiertos en meteoritos que llegaron a la tierra, por lo que los compuestos orgánicos se pueden originar en unas condiciones de inhabitabilidad (Contreras, 2014).

Las condiciones que se deben dar para que un exoplaneta albergue vida son:
– La presencia de una atmósfera
– Energía
– Agua líquida y carbono
– Un núcleo metálico fundido: cuando el planeta orbite alrededor de la estrella este núcleo genera un campo metálico que lo protegerá frente a la radiación.
– Un satélite grande: para mantener una inclinación del eje óptima y evitar catástrofes climáticas.
– Una gravedad que retenga la atmósfera.
– Una estrella mediana que tenga un tiempo de vida apropiado.
– Planetas gigantes cercanos: su campo gravitatorio desviaría los asteroides.

Si el planeta se encuentra muy alejado de su estrella las bajas temperaturas congelarían el agua, pero si está demasiado cerca, el agua se evaporaría. Esta zona “intermedia” se conoce como zona de habitabilidad (Astronomia.com).
Según un artículo de la revista Nature, la agrupación estelar es un factor clave para entender la arquitectura planetaria, así como las condiciones climáticas de estos exoplanetas. Aunque estas pueden variar con el tiempo como ocurrió en la Tierra. (Winter et al., 2020)

Uno de los planetas donde se ha concentrado la investigación de los últimos años es Marte, donde recientemente se ha encontrado agua en estado líquido. Los estudios afirman que se encuentra en un área conocida como Plan Austral localizada en el polo sur del planeta rojo. Esta extensión de agua tiene un perfil muy similar a los lagos que se encuentran debajo de Groenlandia y la Antártida, con un tamaño de 20 km de longitud y sin profundidad conocida. Aunque se conocía la existencia de agua congelada en Marte, este descubrimiento ofrece la posibilidad de que haya existido vida en algún momento o de que exista actualmente. (Agencias COPE.ES, 2018)

Pero las investigaciones no sólo se limitan a Marte, hay otros planetas potencialmente habitables como (Romero, 2015):
– Gliese 581g: una supertierra a 20 años luz que tiene una temperatura media de entre 37 y 12 grados centígrados.
– Gliese 667Cc: una supertierra en la constelación Escorpio.Tiene un gran parecido a la Tierra pero su estrella es una enana roja cuyas erupciones estelares podrían envolver al planeta en grandes cantidades de radiación.
– Kepler 22b: se encuentra en la zona de habitabilidad de su estrella y su temperatura media ronda los 22 grados centígrados.
– HD 40307g: a 47 años luz, tiene una órbita muy parecida a la de la Tierra respecto al sol.
– HD 85512b: se encuentra a una distancia óptima de su estrella para contener agua líquida si su atmósfera lo permite.
– Tau Ceti e: es el planeta más cercano, aunque la temperatura de 49 grados centígrados y una gravedad que corresponde al doble a la nuestra limitan las condiciones de vida a organismos extremófilos que pueden soportar altas temperaturas.
– Gliese 163c: a 50 años luz y una masa 7 veces la Tierra, no se sabe si es una gigantesca roca o una gran bola de gases.
– Gliese 581d: podría tener una atmósfera con dióxido de carbono.
– Tau Ceti f: si tuviera una atmósfera favorable sería idóneo para albergar vida.

Aunque la comunidad científica considera los requisitos anteriores como necesarios para que un planeta sea habitable, todavía no hay un acuerdo. Por ejemplo, la luna Europa de Júpiter y las lunas de Saturno Titán y Encélado, poseen grandes masas de agua a pesar de encontrarse muy lejos de la zona de habitabilidad.
Es por esto que un laboratorio creó un software libre, conocido como VPLanet, que permite observar cómo se desarrolla la evolución de un planeta durante miles de millones de años, de esta forma se puede conocer si fue en algún momento habitable o si lo es ahora mismo. Este software tiene en cuenta el clima, los procesos geológicos internos, el campo magnético, etc.
Esta simulación crea una idea aproximada de cómo distintos planetas podrían llegar a albergar vida, pero sólo se confirmará cuando se detecte vida. (Patel y Milutinovic, 2019)

Las técnicas actuales para la búsqueda de vida en otros planetas se basan, principalmente, en detectar ADN, ya que para los científicos es la base de la vida. También, se investigan otros compuestos esenciales como el agua o el oxígeno. Es importante destacar que en la Tierra existen ambientes con climas extremos, y los microorganismos que pertenecen a estos hábitats pueden ser estudiados para observar cómo se adapta la vida en distintas situaciones. (Bautista, 2020). El gran problema es llegar a estos planetas que se encuentran fuera de nuestro sistema solar, no sólo hay complicaciones a nivel tecnológico, sino también a nivel fisiológico. Los astronautas que pasan grandes periodos de tiempo en el espacio pueden desarrollar atrofia muscular, disminución de densidad ósea, hipoxia, estrés… (Bautista, 2020)

En conclusión, hay muchos científicos estudiando la posibilidad de vida extraterrestre, no hay hasta el momento pruebas pero si hay indicios por lo que ahora más que nunca estamos muy cerca de descubrirlo.


BIBLIOGRAFÍA
Agencias, COPE.ES. (2018, 25 julio). ¿Qué hace falta para que haya vida en un planeta? Recuperado 27 de octubre de 2020, de https://www.cope.es/programas/la-tarde/noticias/que-hace-falta-para-que-hay-vida-planeta-20180725_243270
Bautista, C. H. B. A. (2020, 19 agosto). From Laboratories To Space: Experimental Organisms Contribute To Space Research. Recuperado 15 de noviembre de 2020, de https://sciencetrends.com/from-laboratories-to-space-experimental-organisms-contribute-to-space-research/
Bautista, C. H. B. A. (2020, 15 marzo). Search For Life: How Organisms On Earth Help Us Understand Space Environments. Recuperado 13 de noviembre de 2020, de https://sciencetrends.com/search-for-life-how-organisms-on-earth-help-us-understand-space-environments/
Condiciones para que un planeta sea habitable. (s. f.). Recuperado 26 de octubre de 2020, de https://www.astromia.com/fotouniverso/planethabitable.htm
Contreras, R. (2014, 28 mayo). ¿Qué necesita un planeta para albergar vida? | La guía de Biología. Recuperado 27 de octubre de 2020, de https://biologia.laguia2000.com/ecologia/que-necesita-un-planeta-para-albergar-vida
Patel, N. V., y Milutinovic, A. (2019, 4 octubre). Esta es la única forma real de saber si un exoplaneta alberga vida. Recuperado 28 de octubre de 2020, de https://www.technologyreview.es/s/11520/esta-es-la-unica-forma-real-de-saber-si-un-exoplaneta-alberga-vida
Romero, S. (2015, 20 abril). 9 planetas que podrían albergar vida. Recuperado 27 de octubre de 2020, de https://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/9-planetas-que-podrian-albergar-vida-671395063398
Winter, A. J., Kruijssen, J. M. D., Longmore, S. N., & Chevance, M. (2020). Stellar clustering shapes the architecture of planetary systems. Nature, 586(7830), 528-532. https://doi.org/10.1038/s41586-020-2800-0

Odonatos. Perdona ¿Odo.. qué?

Hoy me apetece hablaros un poco sobre los Odonatos. ¡¿Odo… que?! Os estaréis preguntando. Tranquilos, esa misma pregunta me han hecho todas las personas que me han preguntado a cerca de mi Trabajo Fin de Grado (TFG) o prácticas externas. Al parecer casi nadie sabe qué son los Odonatos y por eso mismo os vengo a hacer un breve resumen.

Seguro que si sabéis lo que es una libélula, ¿verdad? Pues bien, los Odonatos son las libélulas y los caballitos de diablo. Estos insectos pertenecen al orden Odonata. Ahora viene la segunda gran pregunta que me hacen la mayoría ¿Qué es un caballito del diablo? Pues seguramente los hayáis visto muchas veces, pero os habréis pensado que eran libélulas.

Los Odonatos, un orden de insectos, se dividen en dos subórdenes: Zygoptera (caballitos del diablo) y Anisoptera (libélulas).  No obstante existe un tercer suborden relicto Anisozygoptera, actualmente con dos especies en Asia (Dijkstra et al., 2013). Ppresentan una riqueza global relativamente alta, la mayor se da diversidad en los trópicos. En cambio, en la Región Paleártica la riqueza de especies es baja (Kalkman et al., 2008).

Ambos subórdenes presentan ciertas diferencias en cuanto a su morfología, comportamiento y ecofisiología. Podemos diferencias a los caballitos del diablo y las libélulas mediante sus alas, y la forma de éstas cuando están en reposo. Las libélulas descansan con las alas extendidas, y la base del ala trasera tiene mayor amplitud que la base del ala anterior. En cambio, los caballitos del diablo descansan con las alas juntas y las bases de las alas traseras y anteriores son similares entre sí (Askew, 2004).

Además son insectos de agua dulce, por lo que están restringidos a las inmediaciones de hábitats lénticos (aguas continentales que no presentan flujo unidireccional persistente, por ejemplo: lagos, pantanos, etc.) o lóticos (aguas continentales con flujos persistentes en tiempo y dirección, como los ríos) (Hof et al., 2006). Son pocas las especies que toleran condiciones salobres (Kalkman et al., 2008). Las diferencias existentes entre ambos tipos de hábitat pueden influir en la distribución de las especies de odonatos. Por ejemplo, las especies de hábitat lénticos se caracterizan por tener una mayor capacidad de dispersión como respuesta a la menor persistencia espacial y temporal de estos hábitats (Grewe et al, 2012). Además, al tener mayor capacidad de dispersión tienden a presentar tamaños de rango de distribución geográfica más grandes. Por el contrario, las especies de hábitats lóticos no van a depender de una capacidad de dispersión elevada para persistir durante cambios en las condiciones climáticas, ya que en respuesta a las variaciones climáticas pueden moverse a lo largo de los ríos (Hof et al., 2008).

¿Queréis que siga escribiendo más sobre los odonatos? ¿Queréis saber más sobre su distribución geográfica, y que determina dicha distribución? ¿Sabéis que en el pasado estos organismos llegaron a medir hasta 71 cm, os lo cuento en otro artículo?

¡Dejad comentarios con vuestros intereses!

REFERENCIAS

Askew, R.R. (2004). The Dragonflies of Europe (revised edition). Herley Books, Colchester, United Kindgdom.

Dijkstra, K. D. B., Bechly, G., Bybee, S. M., Dow, R. A., Dumont, H. J., Fleck, G., … & May, M. L. (2013). The classification and diversity of dragonflies and damselflies (Odonata). In: Zhang, Z.-Q.(Ed.) Animal Biodiversity: An Outline of Higher-level Classification and Survey of Taxonomic Richness (Addenda 2013). Zootaxa, 3703: 36-45.

Grewe, Y., Hof, C., Dehling, D.M., Brandl, R. & Brändle, M. (2012). Recent range shifts of  European dragonflies provide support for an inverse relationship between habitat predictability and dispersal. Global Ecology and Biogeography, 22: 403–409.

Hof, C., M. Brändle & R. Brandl (2006). Lentic odonates have larger and more northern ranges than lotic species. Journal of Biogeography, 33: 63–70.

Hof, C., Brändle, M., & Brandl, R. (2008). Latitudinal variation of diversity in European freshwater animals is not concordant across habitat types. Global Ecology and Biogeography, 17: 539-546.

Kalkman, V.J., Clausnitzer. V., Dijkstra, K.D.B., Orr A.G., Paulson D.R., Tol J. (2008). Global  diversity of dragonflies (Odonata) in freshwater. Hydrobiologia, 595: 351–363.

“Así enseñamos a los ordenadores a identificar especies de peces” – The Conversation

Para una gestión sostenible de los recursos marinos es necesario conocer algunos datos de las poblaciones de peces como su localización y abundancia. Actualmente, la identificación y conteo se puede hacer a partir de imágenes submarinas pero requiere mucho tiempo y personal especializado por lo que automatizar este proceso permitiría recoger datos de forma masiva, mejorando la toma de decisiones relacionadas con la gestión de los recursos pesqueros. Para ello pueden utilizarse ordenadores a los que se les enseña a contar e identificar los peces en las imágenes.

Puedes leer este interesantísimo artículo en: https://theconversation.com/asi-ensenamos-a-los-ordenadores-a-identificar-especies-de-peces-149214

Fuente de la imagen: https://theconversation.com/asi-ensenamos-a-los-ordenadores-a-identificar-especies-de-peces-149214

Webinar “Industrial Biotechnology” – Biochemical Society

No te pierdas este interesante Webinar sobre Biotecnología Industrial impartido por la Biochemical Society. El idioma de los ponentes es el inglés. Se llevará a cabo el 26 de Noviembre a las 16:00 CET.

Para poder participar es necesario registrarse de forma gratuita en el siguiente enlace: https://register.gotowebinar.com/register/4494325657560301068

Puedes ver otros webinars grabados aquí: https://www.biochemistry.org/past-webinars/

“Pigmentos y fotones: la ciencia detrás de los colores otoñales del bosque” – The Conversation

A medida que los días se vuelven más fríos y aparecen las primeras escarchas, árboles y arbustos de hoja caduca comienzan el despliegue otoñal de tonos rojos, amarillos, púrpuras y marrones que caracterizan a los bosques templados de ambos hemisferios. Para comprender el proceso de diseño del fantástico espectáculo otoñal de los caducifolios es importante entender qué son y para qué sirven los pigmentos.

Puedes leer el artículo completo aquí: https://cutt.ly/FgMp13O

Fuente de la imagen: https://cutt.ly/cgMatps

Webinar “Digital Biology: Advanced computational approaches to biological design and engineering” – Biochemical Society

No te pierdas este interesante Webinar sobre Biología computacional impartido por la Biochemical Society. El idioma de los ponentes es el inglés. Se llevará a cabo el 20 de Noviembre a las 16:00 CET.

Para poder participar es necesario registrarse de forma gratuita en el siguiente enlace: https://register.gotowebinar.com/register/655993237009744652

Puedes ver otros webinars grabados aquí: https://www.biochemistry.org/past-webinars/