Una bióloga de la URJC protagonista de una novela de denuncia socio-sanitaria y ambiental

La recién publicada novela Pozos de Pasión conjuga una atractiva combinación de denuncia social y ambiental. Aparte de esta interesante peculiaridad, esta historia de ficción está protagonizada por una bióloga de la URJC, vecina del barrio de Usera, Sara Sanz.

Durante la trama, Sara, investigadora biosanitaria en paro, sustituye a una compañera en un proyecto internacional de salud reproductiva y sexual en un inestable país de oriente medio bajo el paraguas de la OMS. Al llegar al pequeño emirato árabe donde desempeñará su labor se encuentra con un fenómeno recurrente de la globalización. La construcción de grandes infraestructuras, que podrían mejorar la calidad de vida de la población y generar riqueza, desplazan ingentes cantidades de mano de obra barata, fundamentalmente inmigrante. Sin estos trabajadores las obras serían frecuentemente irrealizables, especialmente bajo los parámetros de beneficio económico de la empresa privada y, sin embargo, los grandes proyectos estratégicos ignoran esta necesidad en su planificación.

En opinión de Sara, la responsabilidad social empresarial obligaría a los constructores a alojar y abastecer convenientemente a su mano de obra, sin embargo, solo suelen hacerlo con sus altos ejecutivos. Nuestra joven investigadora se siente escandalizada al conocer que la resolución de estos grandes asentamientos de infraviviendas se descarga sobre la iniciativa pública y la cooperación internacional. En la novela Sara describe con palabras directas y sencillas cómo la resolución del saneamiento y abastecimiento de agua potable son elementos críticos para la salud ambiental. En condiciones insalubres, la contaminación de las aguas de boca disponibles puede dar lugar a epidemias incontrolables y mortales, como el cólera, cuya prevención es responsabilidad de toda la sociedad.

Sara trabaja en colaboración con un ingeniero y un geólogo, ambos pertenecientes a los cascos azules de la misión de paz que estabiliza la región y responsables de la construcción de pozos de agua potable y saneamientos. Ellos ayudan a entender al lector neófito que si, además, existe una sobreexplotación de los recursos hidrológicos con fines espúreos (como un jardín de césped o campo de golf en el desierto) y las aguas contaminadas no son depuradas, el desastre ambiental, sanitario y social no tardará en llegar. Sara describe impecablemente cómo estos elementos amenazan las zonas áridas del planeta en una trama que, no por ser ficticia y amena, deja de ser divulgativa.

Esta recomendable obra también hace una denuncia cruda de la agresión a los derechos sanitarios, reproductivos y sexuales de millones de mujeres y niñas. En particular describe el drama de la mutilación genital femenina con un realismo y sensibilidad que emociona. En un gesto solidario, la autora donará las regalías que le correspondan en derechos de autora a un programa contra la mutilación genital de la prestigiosa ONG Médicos del Mundo.

Podrás encontrar el libro en todas las grandes plataformas. El libro electrónico se puede adquirir por la modesta suma de 4,99 € de la que en torno a 1 € serán tu donativo. Si quieres que tu donativo sea más cuantioso puedes adquirir la preciosa edición en papel (impresión bajo demanda) por 17,95€. También puedes conseguir el libro en cualquier plataforma literaria pero la que genera un donativo mayor es la mayorista Libros.cc (donativo de 6€). Si quieres conocer el proyecto en su totalidad y colaborar de otra manera, puedes consultar el sitio de Pozos de Pasión.

¿Qué relación tuvo Filomena con los picos de contaminación en Madrid?

Estamos viviendo una época en la que, por acumulación -y saturación- de noticias (entre la pandemia, terremotos, cambios políticos, y ahora una nevada para muchos, sin precedentes) acabamos por pensar que todas las catástrofes nos están llegando a la vez. No todas estas “catástrofes” están relacionadas entre sí, pero hay dos que sí que mantienen una correlación: Filomena y la boina de contaminación que observamos en Madrid la pasada semana.

La borrasca Filomena se pasó por la península a principios de enero, trayendo lluvias fuertes en Canarias, sur de Andalucía y Ceuta, y para dejar por el interior peninsular capas de nieve casi inauditas. Cuando se marchó, despejando los cielos el domingo 10 de enero, dio paso a una histórica -también- ola de frío que se alargó hasta el domingo 17, y, de recuerdo, una horrible boina de contaminación en Madrid observable desde kilómetros.

Filomena se formó en el interior del este de EEUU entre los días 1 y 2 de enero en dirección noroeste, para luego viajar hacia el suroeste arrastrada por una rama meridional del chorro polar debilitándola un poco (quién lo diría). Llegó a las Azores el día 5 de enero, y ahí fue cuando la AEMET comenzó a avisar a la población de que a partir del día 6 y 7 (en Canarias) y el día 7 en la Península, Filomena se pasaría a saludar. Mientras dejaba en Canarias sus correspondientes chaparrones, fue recuperando fuerzas al entrar en aguas más cálidas, adquiriendo en algunos momentos características similares a las de los ciclones tropicales.

¿Te parece poco? pues aún nos falta una variante para la tormenta perfecta. Si nos remontamos a Navidad, 25 de diciembre, se había establecido un flujo de aire polar muy frío sobre la península, con valores de hasta -16ºC en algunos puntos. Y entonces, entró Filomena. Ella, con su aire cálido y húmedo sobrevoló el aire muy frío que tenía por debajo (recordad que el aire cálido queda por encima del frío a causa de la diferencia de densidad), provocando que las precipitaciones desde Andalucía hacia el norte fueran en forma de nieve. El resto, como se suele decir, es historia.

La borrasca FIlomena, centrada en el sur peninsular el día 9 a las 12 UTC, muy activa en ese momento. AEMET.

Las capas de nieve de 30-50 cm de espesor esparcidas por la península, junto con el establecimiento de un anticiclón centrado en la Península provocó la excepcional ola de frío que vino tras Filomena (del 11 hasta el 17 de enero), dejándonos a valores de hasta -26.5º (Teruel).1 Esta ola de frío, consecuencia de Filomena y del anticiclón del que hablamos, es la desencadenante principal de la boina de contaminación y de los picos de contaminantes que observamos hace un par de fines de semana, que hicieron que el Ayuntamiento de Madrid activara el protocolo anticontaminación. La ausencia de viento, y la capa de frío “permanente” de las aceras (que podemos imaginar el contraste con la temperatura habitual de las mismas en medio de Madrid), provocaron un fenómeno conocido como inversión térmica. En una situación normal, la troposfera (la capa de atmósfera que nos pilla) se mantiene inestable, esto es, el aire pegado al suelo está caliente por la radiación del sol, y las capas de arriba están frías, por lo que el aire caliente (por densidades, como comentábamos antes) sube constantemente, renovando el aire cercano al suelo, que se sigue calentando, y así. Inestabilidad.

La inversión térmica consiste en todo lo contrario, estabilidad. El aire pegado al suelo (a la capa de nieve) está frio y no se desplaza en altitud, por lo que al no haber desplazamiento, el aire se queda “atrapado”2. Y con él, los contaminantes. En este caso, se superaron los 180 microgramos/m3 de dióxido de nitrógeno (NO2), durante dos horas en dos estaciones de la Red de Vigilancia y Calidad de Aire el límite establecido para este contaminante (en Ramón y Cajal y Plaza castilla, a las 23:00 del sábado 16) 3.

¿Es Filomena entonces la culpable de todo esto?… bueno, y los contaminantes emitidos, ¿no? Es cierto que los vehículos circulaban peor esa semana por el complicado estado de las carreteras (unos de los principales responsables de la emisión de NO2 a la atmósfera). Esto es cierto en parte, porque la circulación, a finales de esa semana, se situó en niveles bastantes cercanos a lo habitual: más de 600.000 vehículos transitaron por la M-30 ese viernes (lo normal, 800.000). Muchos periódicos han establecido una relación con un incremento en el uso de las calefacciones 4, pero, según un estudio 5 -muy interesante- sobre las fuentes de emisión de contaminantes en Madrid, la contribución para el conjunto del municipio está dominada por fuentes locales, principalmente el tráfico rodado (53,3% de las contribuciones totales, y al 74,4% de las fuentes locales, es decir, las emitidas dentro del propio municipio de Madrid). El sector residencial/comercial/institucional (al que pertenecería la climatización) tienen un aporte del 5,9% sobre las fuentes totales, seguido por el Aeropuerto Adolfo Suarez MadridBarajas con un 2,7% (además tiene efectos puntuales, y no estuvo operativo con el temporal), y finalmente la industria, con una aportación mínima globalmente (0,3%).

La boina de contaminación de Madrid suena hasta anecdótico, algo típico de Madrid, como sus atascos, dirían algunas personas. Sin embargo, esto no es poca broma. La contaminación del aire es una de las mayores causas de mortalidad y morbilidad en el mundo, y Madrid encabeza la lista de ciudades europeas con mayor carga de NO2 (39,4 microgramos/m3 de media, y con un rango de 12,3 de mínima y 82,4 de máxima). Lo peor es que también encabeza la lista en cuanto a mortalidad a causa del NO2, junto con Paris, Barcelona, Milán, Bruselas y Amberes. Aunque la tendencia en Europa es decreciente en cuanto a las emisiones de contaminantes, seguimos teniendo niveles peligrosos para nuestra salud.6

Categorización de ciudades europeas por carga de PM2,5 y carga de NO2. 6


Bibliografía:

  1. Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Borrasca Filomena (2021). Gobierno de España. Última consulta, 27 de enero de 2021. https://www.aemet.es/es/conocermas/borrascas/2020-2021/estudios_e_impactos/filomena
  2. Martínz, F. y Díaz, Y. Contaminación Atmosférica. (2004) Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. Capítulo 2, Química de la Troposfera.
  3. Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid. (2021). Última consulta, 27 de enero de 2021,
  4. R. Domingo, M. (2021). El otro efecto adverso de Filomena en Madrid: activado el plan anticontaminación que limita a 70 km/h la M-30. ABC. Recuperado de https://www.abc.es/espana/madrid/abci-madrid-activa-protocolo-anticontaminacion-y-limita-70-kilometros-hora-velocidad-y-accesos-202101170118_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F (Última consulta, 27 de enero de 2021)
  5. Fundación para el Fomento de la Innovación Industrial (2017). Estudio para la cuantificación de la contribución de fuentes a los niveles de calidad del aire en el municipio de Madrid. Universidad Politécnica de Madrid.
  6. Khomenko, S., et al. (2021). Premature mortality due to air pollution in European cities: a health impact assessment. The Lancet Planetary Health. doi: 10.1016/s2542-5196(20)30272-2

¿Llamamos a nuestra basura marina “arrecife”?

Existen muchas definiciones sobre qué son los arrecifes artificiales. Según la Convención OSPAR (Convención para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del Nordeste), los arrecifes artificiales son estructuras sumergidas colocadas deliberadamente sobre el suelo marino con el fin de imitar alguna de las características de un arrecife natural1. Históricamente, aunque el verdadero auge de su aparición surgió como resultado del hundimiento de barcos y aviones de la Segunda Guerra Mundial, los primeros informes sobre su instalación en los fondos del medio marino datan de finales del siglo XVIII, cuando en Japón los pescadores hundían intencionadamente estructuras de bambú para formar sitios de pesca.

Hoy en día, los impactos ambientales de los arrecifes artificiales son muy contradictorios. Partiendo de una revisión bibliográfica la mayor parte está relacionada con los efectos positivos, directos e indirectos, que derivan de los arrecifes artificiales en el medio marino. En contraposición, los impactos negativos son bastante menospreciados en este tipo de “ecosistemas humanos”. En general, la modificación del perfil de fondo y de la tasa de sedimentación, el sellado y las alteraciones de las condiciones hidrográficas son impactos negativos intrínsecamente ligados a los arrecifes artificiales3, que tienen a su vez efectos sobre:

  1. La calidad de las aguas, derivada de la contaminación provocada por la resuspensión de los sedimentos y posibles derrames accidentales de lubricantes y/o combustibles en la fase de colocación de los arrecifes y por alteraciones en su calidad fisicoquímica, como la concentración de materia orgánica, nutrientes, oxígeno disuelto, nivel de turbidez etc. Sobre todo, en zonas confinadas y en sistemas de agua semicerrados, este impacto se manifestará de forma significativa donde la renovación del agua aquí es escasa. De hecho, puede llegar a producirse eutrofia en el sistema en conjunto. Estos efectos pueden considerarse más bien puntuales y reversibles, en muchos casos, pero inciden especialmente sobre aquellos organismos sésiles o con baja capacidad de movimiento. Otro tipo de contaminación a tener en cuenta deriva de los posibles aparatos eléctricos, aguas de lastre, restos de lodos, pinturas, disolventes… de embarcaciones, casquetes de aviones, antenas de radiotelecomunicaciones, etc, que puedan perjudicar gravemente el ecosistema si no son retirados a tiempo4.
  2. La calidad de los sedimentos, provocada por ejemplo por la posible liberación de contaminantes atrapados en las capas profundas del sedimento durante la fase de obra de los arrecifes que son deliberadamente construidos. 
  3. Las comunidades bentónicas y pelágicas. En lo que respecta a los impactos de carácter directo, las comunidades bentónicas que habiten sobre o bajo el sustrato quedarían sepultadas. No obstante, si son instalados deliberadamente, se suele realizar sobre fondos arenosos no vegetados previamente donde la biodiversidad es bastante escasa. Además, ambos tipos de organismos tanto los bentónicos como los pelágicos, pueden verse afectados por la incorporación de partículas a la columna de agua, provocada por labores de fondeo en términos de disminución de la tasa fotosintética o dificultad respiratoria por colapso en las branquias de dichas partículas, entre otros. Por otro lado, también hay que tener en cuenta las alteraciones indirectas hacia estos organismos, derivadas de la posible atracción de depredadores u otros organismos ajenos al sistema, que pueden no ser deseables para la supervivencia del ecosistema.
  Arrecife construido deliberadamente. Imagen obtenida de The Guardian

A pesar de sus impactos negativos previamente citados, su instalación deliberada o el simple aprovechamiento de estructuras previas es objeto de estudio actual. De entre los beneficios, el que más destaca es el incremento de los recursos pesqueros. De hecho, este es el objetivo básico de los arrecifes construidos intencionadamente pues principalmente su finalidad es el incremento de la producción y la conservación de las especies objetivo. Por otro lado, también proporcionan refugio, alimento, zonas de cría y de desove, incremento de la superficie de colonización de las comunidades epibentónicas etc2. Todo esto, provoca el mantenimiento y/o recuperación tanto de hábitats como de biodiversidad costera. Además, actúan de barrera frente al litoral al igual que los arrecifes “naturales”, fomentando así la defensa costera5.

Es cierto que actualmente los arrecifes artificiales son una posible solución a tener en cuenta, tanto con motivo de construcción como de aprovechamiento. Sin embargo, no debemos olvidar que aún el mar es tomado como un vertedero. Hasta hace pocas décadas, si una embarcación se hundía, no volvía nunca más a aparecer ni nadie ejercía algún tipo de protesta al respecto. Además, resulta notable la falta de regulación normativa relativa a estas estructuras. De hecho, sólo existen directrices o guías metodológicas para abordar el tema, sin contar con un respaldo jurídico y vinculante realmente específico para este nuevo tipo de arrecife que solo es un ejemplo del nuevo fondo marino del siglo XXI.

BIBLIOGRAFÍA:

1. Convención para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del Nordeste. París, 22 de Septiembre de 1992.

2. Lima, J.S., Zalmon, I.R., Love, M. (2019). Overview and trends of ecological and socieconomic research on artificial reefs. Elsevier. Marine Environmental Research. 145:81-82

3. Ministerio de Medio Ambiente. Secretaría General Técnica. Guía metodológica para la instalación de arrecifes artificiales. Madrid: Centro de Publicaciones del Ministerio de Medio Ambiente, 2008. ISBN 978-84-8320-445-0

4. Guidelines for the Placement of Artificial Reefs. Londres. 2009.

5. Rosales, A., Ron, E., Castresana-Pérez, G. (2009). ¿Atracción o Producción en Hábitats Artificiales? Gulf and Caribbean Research. 62:31-33

Un insecticida neurotóxico favorece la infección fúngica en las larvas de Aedes aegypti al alterar la comunidad bacteriana | SpringerLink

Las bacterias simbióticas tienen un impacto significativo en la formación de mecanismos defensivos contra hongos patógenos e insecticidas. El microbioma del mosquito Aedes aegypti ha sido bien estudiado; sin embargo, no hay datos sobre la influencia de insecticidas y hongos patógenos en su estructura. El hongo Metarhizium robertsii y un insecticida neurotóxico (complejo de avermectinas) interactúan sinérgicamente, y se observa la colonización de las larvas con masas de hifas tras los tratamientos fúngicos y combinados (conidios + avermectinas). Se estudiaron los cambios en las comunidades bacterianas (16S rRNA) de las larvas de Ae. aegypti bajo la influencia de la infección fúngica, la toxicosis por avermectina y su combinación. Además, se estudiaron las interacciones entre el hongo y las bacterias cultivables predominantes in vitro e in vivo tras la coinfección de las larvas. Las avermectinas aumentaron la carga bacteriana total y la diversidad. El hongo disminuyó la diversidad y aumentó de forma insignificante la carga bacteriana. Es importante destacar que las avermectinas redujeron la abundancia relativa de Microbacterium (Actinobacteria), que mostró un fuerte efecto antagónico hacia el hongo en los ensayos in vitro e in vivo. El tratamiento con avermectina provocó un aumento de la abundancia de Chryseobacterium (Flavobacteria), que ejerció un efecto neutro sobre el desarrollo de la micosis. Además, el tratamiento con avermectina condujo a un aumento de algunas bacterias subdominantes (Pseudomonas) que interactuaron sinérgicamente con el hongo. Sugerimos que las avermectinas modifican la comunidad bacteriana para favorecer el desarrollo de la infección fúngica.

Traducido con DeepL

Origen: A Neurotoxic Insecticide Promotes Fungal Infection in Aedes aegypti Larvae by Altering the Bacterial Community | SpringerLink

Un estudio muestra las ciudades europeas con mayor mortalidad relacionada con la contaminación del aire | madrimasd

Los resultados globales indican que si todas las ciudades analizadas fuesen capaces de cumplir con los niveles de PM2,5 y NO2 recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se podrían evitar 51.000 y 900 muertes prematuras cada año, respectivamente. Si todas las ciudades fueran capaces de igualar los registros de calidad del aire de la ciudad menos contaminada del listado, la mortalidad evitable sería notablemente mayor: 125.000 muertes prematuras evitables cada año gracias a la reducción de las concentraciones de PM2,5 y 79.000, por la reducción en NO2.

Origen: Un estudio muestra las ciudades europeas con mayor mortalidad relacionada con la contaminación del aire | madrimasd

Las praderas marinas de posidonia pueden capturar y extraer plásticos vertidos al océano | madrimasd

Un estudio liderado por expertos de la Universidad de Barcelona revela que las praderas de posidonia pueden capturar y extraer plásticos del medio marino

Origen: Las praderas marinas de posidonia pueden capturar y extraer plásticos vertidos al océano | madrimasd

Científicos de todo el mundo piden un estímulo económico para abordar la adaptación al clima y la COVID-19

Si eres graduado, máster o doctor en ciencias te pido que leas, firmes y difundas la carta que se hará pública en enero del 2021. Esta pandemia ha sido un aviso más de cómo afectarán a nuestras vidas y destrozarán la economía los desequilbrios del Cambio Global. Ya que no podemos revertirlo, al menos debemos mitigarlo y  detener su avance.

Con el rápido aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, nuestro mundo en rápido calentamiento ya está experimentando grandes trastornos por sequías más intensas, incendios, olas de calor, inundaciones, ciclones tropicales destructivos y otros eventos extremos. Es evidente que ya no podemos “evitar las peligrosas interferencias antropogénicas en el sistema climático”. Estamos experimentando ahora las consecuencias adversas de esa interferencia. Seguir como hasta ahora ya no es una opción.

Origen: Global Center on Adaptation

Los tiburones y la contaminación marina, una amenaza para su conservación y nuestra salud

Los tiburones son un superorden muy diverso de peces cartilaginosos (Selachimorpha) fundamentalmente marinos, de los cuales, al menos un 15% de sus especies están amenazadas (Dulvi, et al., 2014). Aunque la sobrepesca y la destrucción del hábitat son la principal amenaza de conservación (Dulvi, et al., 2014), también son especialmente vulnerables a eventos de bioacumulación y biomagnificación de polutantes (Tiktak, et al., 2020), contaminantes tóxicos para el ser humano u otros seres vivos (Capó Martí, 2002). Esto se debe a que los tiburones son en su mayoría depredadores finales y a que, gracias a su baja tasa de reproducción, poseen un gran riesgo de extinción local.

Los tiburones se exponen a altas concentraciones de polutantes a lo largo de su vida (Tiktak, et al., 2020), de los cuales, los más estudiados son el mercurio (Hg), el cadmio (Cd), los policlorobifenilos (PCBs), el dicloro difenil tricloroetano (DDT), los contaminantes orgánicos persistentes (POPs) y los plásticos (Fossi, et al., 2017; Germanov, et al., 2018; Tiktak, et al., 2020). Mayoritariamente, al ascender de posición en la cadena trófica, estos polutantes aumentan su concentración (Tiktak, et al., 2020) y algunos ya han demostrado provocar efectos adversos en tiburones.

En el caso del Hg, la fisiología reproductiva de los tiburones se ve alterada y este polutante puede transferirse a la descendencia (Le Bourg, et al., 2019), perjudicando la salud de los embriones (Tiktak, et al., 2020). En el caso de los plásticos y los POPs, se ha demostrado que actúan como disruptores endocrinos (Fossi, et al., 2017). A pesar de ello, algunas especies son más tolerantes a la exposición de polutantes e, incluso, capaces de biotransformarlos o eliminarlos (Tiktak, et al., 2020). Sin embargo, aun con las evidencias de los efectos adversos de polutantes en tiburones, actualmente no conocemos los umbrales tóxicos para estas sustancias (Tiktak, et al., 2020).

Esta bioacumulación y biomagnificación de polutantes en tiburones no solo representa un problema para la conservación de la biodiversidad y del medio ambiente, sino que también pone en riesgo la salud de los humanos (García Barcia, et al., 2020). Por ejemplo: se calcula que el riesgo de consumir carne de tiburón una vez por semana supone un cociente de riesgo (HQ) de 3,6 en mujeres adultas por el alto contenido en Hg (Tiktak, et al., 2020).

Por tanto, la contaminación supone una amenaza para la conservación de los tiburones, ya que sufren bioacumulación y biomagnificación de polutantes así como efectos adversos tanto en adultos como en las nuevas generaciones. Sin embargo, esto no es un problema exclusivamente de conservación de la biodiversidad sino que también supone un importante riesgo para la salud de los humanos.

BIBLIOGRAFÍA:
M. A. Capó Martí, Principios de ecotoxicología (2002)
N. K. Dulvi, et al., eLife, 3, 1-34 (2014)
M. C. Fossi, et al., Comp. Biochem. Phys. C., 199, 48-58 (2017)
L. García Barcia, et al., Mar. Pollut. Bull., 157, 111281 (2020)
E. S .Germanov, et al., Trends Ecol. Evol., 334, 227-232 (2018)
B. Le Bourg, et al., Environ. Res., 169, 387-395 (2019)
G. P. Tiktak, et al., Mar. Pollut. Bull., 160, 111701 (2020)

Cantaridina: un tóxico capaz de matar a la mayoría de los animales.

Macho de avutarda mostrando la cloaca a dos posibles hembras. (Fotografía: C. Palacín). La flecha negra en la imágen indica la posición de la cloaca.

Los machos de avutarda, Otis tarda, consumen dos especies de coleópteros (Berberomeloe majalis y Physomeloe corallifer) que contienen cantaridina, un tóxico capaz de matar a la mayoría de los animales. Sin embargo, en el caso de la avutarda, es ingerido con un doble propósito: para eliminar sus parásitos internos y, sobre todo, para aparecer más sanos y fuertes ante las hembras, lo que les permite lograr un mayor éxito reproductivo.

Esta forma de automedicación como mecanismo implicado en el proceso de selección sexual hace que los machos resulten más atractivos para las hembras. La automedicación podría ser de gran importancia en especies polígamas, en las que la competencia entre los machos es especialmente intensa, siendo las hembras las que eligen al macho que las fecundará.

Referencia: Bravo, C., Bautista, L. M., García-París, M., Blanco, G., & Alonso, J. C. (2014). Males of a strongly polygynous species consume more poisonous food than females. PLoS One9(10), e111057.