Fuera tópicos: mientras que en América Latina hay paridad de género en la investigación en Alemania y Francia las investigadoras apenas alcanzan el 25%

La semana pasada, con motivo de la celebración del 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, di con un editorial en Nature Cell Biology que me dejó anonadada por lo brutal de sus cifras y por los tópicos que rompe. Siempre se nos acusa a los hispanos de poseer una cultura machista. En parte por lo que ha tardado la mujer en alcanzar ciertos derechos sociales respecto a otros países centro europeos.  Mi contacto con estos países ya ha ido desmontando esos tópicos alo largo de mi vida. Franceses y alemanes son aún más machistas que los españoles en muchos aspectos, pero los datos en la ciencia son demoledores. Paso a traducir un párrafo de dicho editorial (Celebrating women in science. (2018) Nat Cell Biol 20:993. doi: 10.1038/s41556-018-0190-4):

Desafortunadamente, la ciencia no es inmune a estas desiguladades. El Informe sobre la Ciencia Hacia el 2030 de la UNESCO señala que las mujeres solo constituyen el ~30% del total de investigadores mundial3. El mismo informe describe una desconcertante “tubería con goteras” respecto a la mujer y la ciencia. Aunque ellas representan el 53% de los titulados universitarios medios y superiores, su número desciende al 43% de doctorados, seguido por un drástico descenso al 28% en el nivel de investigadores. Un análisis más detallado a nivel geográfico muestra que algunas regiones, tales como partes de la Europa del este, América latina y el sudeste asiático han alcanzado de facto, o están a punto de hacerlo, la paridad. Sin embargo, algunos de los países más avanzados económicamente tienen números preocupantemente bajos de investigadoras. Por ejemplo, las mujeres tan solo constituyen el 33% de los investigadores en la Unión Europea (EU), con Francia y Alemania mostrando un bajo ~25%. Escandalosamente, sólo el 15% de investigadores en Japón son mujeres y un insignificante 18% en Korea del Sur. La baja proporción de mujeres en la ciencia muestra paralelismo con la porción limitada de posiciones parlamentarias o directivas que ocupan (ambos ~30% según datos de la ONU4).