Disminución drástica en la población de insectos alados

Abeja
Fotografía de una abeja / Velasco, 2007. Fuente: Flickr.

Un nuevo estudio liderado por Caspar Hallamann alerta sobre la disminución de la población de insectos alados en reservas y parque naturales de Alemania.

Supongo que habréis oído hablar de la desaparición de las abejas. Seguramente no os parezca tan mala noticia, menos probabilidad de sufrir una de sus picaduras. No obstante, no solo está disminuyendo la población de las abejas, sino que toda la población de insectos alados se está viendo reducida drásticamente.  Se estima que las poblaciones de mariposas de pastizal europeas han disminuido en un 50% en abundancia. En otros datos referentes a taxones mejor estudiados como es el caso de las abejas y las polillas, se puede observar la misma tendencia decreciente (Hallamann et al. 2017).

Este acontecimiento ha despertado un gran interés en la comunidad científica, en los políticos y el público en general. Y con razón, ya que se espera que la perdida de diversidad y abundancia de los insectos alados tenga efectos secundarios en las redes tróficas, poniendo en peligro el funcionamiento de los ecosistemas (Hallamann et al. 2017).

Los insectos tienen gran importancia en un ecosistema. Estos organismos forman un grupo abundante y diverso, donde el número de especies se estima en el orden de millones a nivel mundial (Guzman, 2010). Estos establecen relaciones bióticas con animales y plantas. Un claro ejemplo de estas relaciones es el mutualismo entre plantas con flor (angiospermas) e insectos. Este mutualismo ha generado un proceso de coevolución dando como resultado el aumento de la diversidad biológica en ambos grupos de seres vivos (Guzman, 2010). Si os interesa este tema del mutualismo os dejo un artículo publicado por mi compañera Sara Atienza sobre Coevolución en las referencias.

Hay varias opiniones respecto a la desaparición de estos organismos. Algunas causas propuestas son el cambio climático, la perdida y fragmentación del hábitat, y el deterioro de la calidad del mismo (Hallamann et al. 2017).  Sin embargo, un estudio publicado en PLOS ONE pone en duda estas hipótesis. El nuevo estudio, dirigido por Caspar Hallamann de la Universidad de Radboud ha descubierto que, en reservas y parques naturales alemanes, la población de insectos alados ha disminuido en más del 75% desde 1990 (Villarreal, 2017). Estudios anteriores, también señalan este declive, pero se centraban en especies concretas, como las abejas. Lo característico del nuevo estudio es que se ha centrado en un espectro más amplio, observando el declive en los insectos alados (Villarreal, 2017). Para medir la biomasa total de insectos, los investigadores han utilizado trampas Malaise desplegadas en 63 áreas protegidas de Alemania, durante la primavera, verano y principios de otoño (Hallamann et al. 2017). Esta medición de la biomasa (peso de la captura de insectos en cada trampa) les ha permitido conocer la caída en el número de insectos.

Como ya se ha mencionado, la causa de esta disminución de biomasa aún no se conoce, lo que es bastante desconcertante. Modelos previos a este estudio estimaban una pérdida del 58% pero ninguno prevenía un declive del 82% de insectos que el equipo de Hallamann ha encontrado durante su estudio en estas últimas décadas. Los investigadores advierten de una necesidad urgente por descubrir las causas de esta catástrofe, dado que los datos observados se han tomado en zonas destinadas a proteger la biodiversidad (Villarreal, 2017).

REFERENCIAS

Atienza, S. (2017). “¿Coevolu…qué?”. Ecotoxsan. Disponible en: https://ecotoxsan.blog/2017/05/31/coevolu-que/ [Último acceso: 23 Ene. 2018]

Guzmán, R. (2017). “Los insectos: antiguos contructores del mundo”. Elementos, 17 (79) http://www.elementos.buap.mx/num79/htm/29.htm

Hallmann CA.; Sorg, M.; Jongejans, E.; Siepel, H.;  Hofland, N.; Schwan, H.; et al. (2017). “More than 75 percent decline over 27 years in total flying insect biomass in protected areas.” PLOS ONE, 12 (10): e0185809. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185809

Villarreal, A. (2017). “¿Dónde han ido todos los insectos? Ya no están ni en los espacios protegido”. Madrimasd. Disponible en: http://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/donde-han-ido-todos-los-insectos-ya-no-estan-ni-en-los-espacios-protegidos [Último acceso: 19 Ene. 2018]

La marea de plásticos que contamina los océanos se cuela en la sal de mesa

Todos conocemos los preocupantes índices de contaminación por plásticos que asolan nuestros mares y océanos. Reducir el uso de envases, bolsas y demás productos plásticos puede ayudar pero, ¿qué pasa cuando los que están en el mar se degradan? ¿O con los microplásticos presentes en los cosméticos?

Un estudio reciente ha demostrado que estos microplásticos se cuelan en nuestra mesa cuando usamos el salero y otros muchos han confirmado su presencia en el agua que bebemos.

Puedes leer la noticia completa aquí: http://bit.ly/2fU3Adk

Si quieres ampliar información sobre el tema, te recomiendo este artículo de mi compañera Mónica: https://ecotoxsan.blog/2017/03/03/los-ecosistemas-marinos-son-atacados-por-los-plasticos/

¡Aviso Noche de San Juan! Tú puedes contribuir a limpiar los mares

Desde Ecotoxsan queremos contribuir a la difusión del siguiente mensaje para evitar la contaminación de nuestro entorno. Los plásticos alteran nuestros ecosistemas, acabando con recursos pesqueros y llegando hasta nuestros estómagos con el pescado y el marisco ¡Todos somos parte del problema y de la solución!

Plásticos mar

Os recordamos que en la noche de San Juan habrá mareas vivas a partir de las 04:30 de la mañana. Los servicios de limpieza no tendrán margen de maniobra ¿Qué significa esto? Que todo lo que no recojamos nosotros, se lo va a llevar el mar.
Pásticos mar!Os pedimos la máxima difusión! Desde aquí también animo a Ayuntamientos y otras autoridades a aprovechar estas celebraciones multitudinarias para lanzar campañas intensivas de concienciación a la población. Simplemente una foto de estas pegada a un contenedor de basura acompañada de una petición despertaría la conciencia de muchos jóvenes ¿Es eso tan caro? Ahorraríamos en servicios de limpieza y en daños ecológicos que no se pueden “limpiar”.

Puedes leer qué consecuencias tienen estos plásticos en nuestras anteriores entradas:


Así que desde aquí os pedimos que compartáis la información, que recojáis y os llevéis VUESTRAS BASURAS  #cuidaelmar

‘Oleo Sponge’. La esponja reutilizable que absorbe petróleo.

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Voluntarios en las Islas Cíes el 8 de diciembre de 2002, en una imagen tomada por Antonio Figueras.

El manejo inadecuado de los materiales y residuos peligrosos ha generado, a escala mundial, un problema de contaminación de suelos, aire y agua. Las contaminaciones producidas por la extracción y el manejo del petróleo son de las más severas (Benavides, 2006). Como olvidar, la catástrofe del naufragio del viejo petrolero “El Prestige”, el cual naufragó en las costas gallegas y transportaba 77000 toneladas de fuel (líquido formado por hidrocarburos que se obtiene por destilación fraccionada del petróleo natural) (Ramírez, 2002).

Los naufragios de petróleo provocan grandes consecuencias en los ecosistemas marinos. Debido a la diferencia de densidad, las manchas de estos contaminantes flotan en el agua, impidiendo la entrada de luz y el intercambio gaseoso (Benavides, 2006). Las primeras poblaciones que se ven afectadas son: el plancton (conjunto de organismos pelágicos que se encuentran en suspensión en el agua del mar o en las aguas dulces) y los Bentos (comunidad formada por los organismos que habitan el fondo de los ecosistemas acuáticos).

Gracias a sus investigaciones previas sobre nuevas técnicas de nanotecnologías publicadas en 2011, Seth Darling, científico del Center for Nanoscale Materials de Argonne, y sus compañeros han inventado ‘Oleo Sponge’. ‘Oleo Sponge’ es una esponja capaz de limpiar los derrames de petróleo. Esta esponja puede absorber el petróleo, incluso bajo el agua, sin dañar ninguno de sus componentes. Además, otra de sus grandes características es que puede ser reutilizada. Comenzaron sus investigaciones con espuma de poliuretano común, la cual contiene un montón de grietas y rincones. No obstante, no era capaz de unir firmemente las moléculas de petróleo. Por esta razón, utilizaron sus previas investigaciones para darle una nueva química superficial. Tras varios experimentos, consiguieron crear una capa muy fina de óxido de metal “primer” cerca de las superficies interiores de la espuma (Lerner, 2017). Las moléculas se sujetan a la capa de óxido metálico sin llegar a mezclarse con la estructura de la esponja.

Gracias a las primeras pruebas realizadas en un tanque de agua de mar gigante, en Nueva Jersey, demostraron la fiabilidad de esta esponja, al ser capaz de absorber Diesel y petróleo desde abajo y en la superficie del agua. “El material es extremadamente robusto. Hemos ejecutado docenas de cientos de pruebas, retorciéndolas cada vez, y todavía no lo hemos visto en absoluto “, dijo Darling.

Esta esponja sería una magnifica solución para las catástrofes ambientales que se producen todos los días. ‘Oleo Sponge’ se podría utilizar diariamente para limpiar los puertos, en los cuales tiende a acumularse el petróleo debido al tráfico marino, según John Hervey, ejecutivo de desarrollo comercial de Argonne.

Aquí os dejo un video en el que se muestra la capacidad que tiene esta esponja de absorber petróleo: Argonne News Brief: Oleo Sponge soaks up oil spills from water https://youtu.be/v0QySTVqOJ0

REFERENCIAS

Benavides, J.; Quintero, G.; Liliana, A.; Jaimes, D.; Gutiérrez, S.; García, J. (2006). “Bioremediación de suelos contaminados con hidrocarburos derivados del petróleo”. NOVA – PUBLICACIÓN CIENTÍFICA EN CIENCIAS BIOMÉDICAS. ISSN:1794-2470. vol.4.

Ramírez, B. (2002) “Lo que el ‘Prestige’ se llevó.” EL MUNDO. Disponible en: http://www.elmundo.es/especiales/2002/11/ecologia/prestige/relato.html [Último acceso: 18 May. 2017].

Lerner, L. (2017). Argonne invents reusable sponge that soaks up oil, could revolutionize oil spill and diesel cleanup. Argonne Nathional Laboratory. Disponible en: http://www.anl.gov/articles/argonne-invents-reusable-sponge-soaks-oil-could-revolutionize-oil-spill-and-diesel-cleanup [Última fecha de acceso: 18 May. 2017].

Cenotes: paraísos en peligro

Los cenotes constituyen una abertura al exterior de una compleja red fluvial subterránea en la que se puede mezclar agua dulce y salada, incluso cuando estos se sitúan a kilómetros de la costa. En cuanto a su formación, son el resultado del colapso de las cavernas y cuevas generadas por la disolución de la roca caliza (relieve kárstico). En México, la mayoría se concentran en la península del Yucatán, ya que esta zona cuenta con plataformas calizas que filtran con facilidad el agua procedente de la lluvia, la cual desciende hasta el manto freático formando acuíferos.  Existen también en Australia y en las Bahamas, pero son conocidos como blue holes (agujeros azules) (www.ramsar.org).

Cenote es un término que sólo se utiliza en México y proviene de la palabra maya “dzonot” que significa “abismo”. Para la cultura maya, los cenotes eran considerados fuentes de vida pues proporcionaban el líquido vital, el agua; constituían una entrada hacia otro mundo y eran centro de comunión con los dioses. Algunos cenotes poseen restos arqueológicos, por lo que los investigadores creen que han sido lugar de culto y rituales para civilizaciones como los mayas (www.gob.mx).

Estas masas de agua son especialmente vulnerables a la contaminación antropogénica, la cual puede ser de origen agrícola y ganadera (en su mayoría plaguicidas), industrial, hospitalaria y fecal. Se ha detectado la presencia de plaguicidas organoclorados (clordano, aldrín, dicloro difenil tricloroetano o DDTs, endosulfán y hexaclorociclohexanos o HCH), medicamentos, metales pesados…Muchos de estos compuestos actúan como disruptores endocrinos. También se ha encontrado cafeína, cocaína, naproxen e ibuprofeno (ambos medicamentos), nonilfenol…; además del DDT, HCH, endosulfan y el clordano que también pueden actuar alterando la función hormonal. Esto pone en riesgo la calidad del agua y, por ende, la salud de los organismos de vida silvestre y del ser humano debido a la exposición a estos compuestos, ya que los cenotes constituyen una importante fuente de agua dulce para las poblaciones cercanas. Unas buenas prácticas contribuirán al uso sostenible del agua y la preservación del ecosistema (Rendón, 2016).

La fauna y flora de los cenotes se ha desarrollado conforme a unas características concretas: ausencia/presencia de luz, profundidad de la haloclina (interfase entre el agua salada y dulce) o ausencia de ella, tipo de roca y suelo, subida/bajada del nivel de agua, etc; y se ven altamente perjudicadas por el turismo y la contaminación.

Las especies que habitan en la columna de agua (fitoplancton) varían estacionalmente debido a la escorrentía en las estaciones lluviosas que vierte nutrientes y produce que las aguas de los cenotes puedan observarse verdes, azules, cafés o transparentes, dependiendo de la época del año. Existe también vegetación flotante y sumergida, microalgas, dinoflagelados, invertebrados microscópicos, esponjas, bivalvos y gasterópodos, algunos peces marinos y peces ciegos (estos últimos en peligro de extinción). La fauna acuática es un buen indicador de las condiciones ambientales del cenote ya que por sus características de aislamiento, las especies, particularmente las habitantes de las cavernas, han desarrollado adaptaciones específicas para las condiciones en las que viven, pudiendo ser sensibles al deterioro del ecosistema (Medina-González, 2016).

Estos paraísos naturales son especialmente sensibles a los desechos generados por la actividad humana, por lo que debemos dotarlos de un marco legislativo así como concienciar a la población, con el objetivo de protegerlos y preservar su fauna y flora únicas.

Bibliografía:

Gobierno de México. Tzukán, la serpiente protectora de cenotes. Recuperado el 1 de abril de 2017 de https://www.gob.mx/conagua/articulos/tzukan-la-serpiente-protectora-de-cenotes?idiom=es

Medina-González, Roger M. (2016). Aspectos biológicos de los cenotes de Yucatán.

Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Yucatán. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://www.seduma.yucatan.gob.mx/cenotes-grutas/documentos/BiologiaCenotes.pdf

Rendón, J. (2016). Contaminación de cenotes con plaguicidas en la Península de Yucatán. Instituto EPOMEX, Universidad Autónoma de Campeche. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/Docs/2016/oceanos/Informe-cenotes-GP_final.pdf

Sitios RAMSAR en México. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://archive.ramsar.org/cda/en/ramsar-documents-list-anno-mexico/main/ramsar/1-31-218%5E16517_4000_0__

 

 

 

Los ecosistemas marinos son atacados por los plásticos

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Basura flotando en el Océano Atlantico

Diariamente, en la vida cotidiana, siempre se hace uso de algún que otro objeto de plástico. Un claro ejemplo de ello, es que se suele llevar siempre encima una botella de plástico. No obstante, no somos conscientes de lo que pasa con los plásticos a la hora de deshacernos de ellos. Nuestro consumo innecesario y excesivo provoca su aumento, y uno de los medios que se ve afectado son los ecosistemas marinos.

Es sorprendente que, en las zonas centrales de los océanos, haya más plásticos flotando en superficie que plancton (organismos en suspensión sobre el mar del que se alimentan otros animales como las ballenas). Según un informe publicado por “Ecologistas en Acción” (www.ecologistasenaccion.org) sobre la basura marina, el 80% de los plásticos procede de tierra firme, el alcantarillado, el turismo costero, vertederos, zonas industriales y el otro 20% proviene de actividades marinas (www.lagranepoca.com). Se sabe que 690 especies han interactuado con dichos plásticos. La contaminación marina es global en todo el planeta, no solo perjudica a los animales, sino que afecta a actividades económicas humanas como la pesca, el turismo, etc (www.ecologistasenaccion.org). La vida humana, los seres vivos y los ecosistemas existentes dependen de los océanos (se corresponde con el 71% de la superficie terrestre). Estas grandes masas de agua son los responsables del intercambio atmosférico de toneladas de CO2 y O2, de la formación de la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioleta y su capacidad calorífica modera los cambios del planeta, es decir, la temperatura en los mares apenas varía un tercio de lo que cambia la temperatura en los continentes.

Los plásticos y microplásticos (fragmentos de unos 5 mm de tamaño) generan en los animales daños físicos y químicos. Estos polímeros actúan como esponjas de sustancias tóxicas, tienen la propiedad química de atraer y acumular contaminantes hidrofóbicos o bien pueden secretar disruptores endocrinos (www.elplasticomata.com). También, pueden ser ingeridos por la fauna marina afectando considerablemente a su salud de diversas formas, como por ejemplo, pasando a formar parte del sistema digestivo o bien siendo afectados por la liberación de sustancias químicas. De hecho, se ha encontrado un promedio de 2.1 objetos plásticos dentro del organismo de cada pez en el norte del Océano Pacífico (León, 2012).  Además, la ingesta de estos pequeños plásticos por los animales puede perjudicar de forma indirecta a la raza humana ya que pasarían a formar parte de la cadena alimentaria. Se ha analizado la consecuencia de la acumulación, por estos materiales, de sustancias tóxicas y persistentes sobre los animales. Los resultados de estos análisis son cambios hormonales que afectan a la reproducción de las especies, así como la aparición de mutaciones genéticas y cáncer.

Se deben tomar medidas para el mantenimiento de los océanos debido a su importancia para la vida. Al ser tierra firme la principal fuente de plásticos, las economías deberían orientarse a una actividad de reciclaje en vez de la fabricación excesiva de ellos, o bien, la producción y fomentación de materiales degradables como sustituyentes. Además de realizar un consumo razonado de los plásticos en el día a día, depositando los residuos en contenedores de reciclaje, podrían informarnos de las consecuencias que conlleva su uso ya que parecen ser muy útiles, pero bastante perjudiciales.

Referencias bibliográficas:

Fernández Muerza, A. (2016). “El 80% de toda la basura que llega al mar son plásticos”. La Gran Época. Disponible en: http://www.lagranepoca.com/medio-ambiente/81903-bizkaia-azti-ong-contaminacion-reciclaje-plasticos-residuos-80-basura-mar-plasticos.html [Última fecha de acceso: 18 Feb. 2017].

León, E. (2012). “La contaminación marina por fuentes terrestres: un problema global” Revista NEJ – Electrónica, Vol. 17 – n. 1 – p. 113 -124. [Última fecha de acceso: 15 Feb. 2017].

Las basuras marinas son una grave amenaza para los ecosistemas.” Ecologistas en Acción Área de Medio marino (2017). Disponible en: http://www.ecologistasenaccion.org/article33543.html   [Última fecha de acceso: 15 Feb. 2017].

GESAMP (Grupo Mixto de Expertos sobre los Aspectos Científicos de la Protección del Medio Marino), Reports & Studies (2010). “Proceedings of the GESAMP International Workshop on Microplastic particles as a vector in transporting persistent, bioaccumulating and toxic substances in the ocean” UNESCO-IOC, Paris. No. 82. [Última fecha de acceso: 15 Feb. 2017].

“Océanos y playas de plástico” | El Plástico Mata. Disponible en: http://elplasticomata.com/oceanos-y-playas-de-plastico/ [Última fecha de acceso: 15 Feb. 2017].

Invasión del jacinto de agua

Información preparada por el alumno RORBERTO LÓPEZ RUBIO de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica.
 

El jacinto de agua (Eichhornia crassipes) también conocido como camalote, es una especie de planta acuática de la familia de las  Pontederiaceae, originaria de la cuenca del Amazonas y otros cuerpos de agua dulce del trópico de América del Sur. Alrededor del mundo, ha sido introducida en numerosos estanques de parques y jardines a modo de planta ornamental, desde donde se ha expandido pero también a ríos y lagos naturales. Está incluida en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Por lo tanto, es un ejemplo de contaminación biológica.

Es una especie acuática flotante con una capacidad de proliferación muy elevada, lo que le permite ocupar con gran efectividad grandes superficies de lagos y remansos de ríos caudalosos en poco tiempo. Se encuentra introducida en Estados Unidos, Centro-américa, el lago Victoria, Etiopía, Europa, China y gran parte del trópico asiático, incluyendo la India o Camboya. Concretamente, España también se ve afectada por esta invasión, principalmente en el Guadiana y el Guadalquivir. Su uso como ornamental en parques y jardines fue el responsable de que llegara a entrar en contacto con los cauces de agua natural (Téllez et al., 2008). Además de su alto potencial invasivo, el jacinto de agua tiende a proliferar en aguas eutrofizadas o ricas en nitratos y fosfatos. Por lo tanto, su expansión está relacionada con el enriquecimiento de nutrientes provenientes de la agricultura o las aguas residuales.

Su problemática no solo afecta a la ecología, sino que también tiene efectos económicos y sociales. La presencia del jacinto de agua, que ya de por sí suele aparecer en aguas eutrofizadas, favorece el aumento de este proceso. La explicación es que esta planta se expande de manera tupida por toda la superficie del agua, por lo que reduce el intercambio gaseoso, impide la entrada de luz, reduciendo la capa fótica, y obstruye el curso de agua. También afecta a actividades humanas, ya que imposibilita el paso de embarcaciones, contamina pozos de agua potable, afecta a la agricultura y a la acuicultura, bloquea tuberías, canales y desagües y limita varias actividades recreativas. Incluso puede llegar a afectar a la salud humana, pues en las zonas invadidas actúan como refugio de ratas y de insectos como los mosquitos que pueden llegar a convertirse en verdaderas plagas (Patel, 2012).

Para su eliminación se han utilizado pesticidas, herbicidas, productos químicos e incluso la introducción de especies animales exóticas para que depreden sobre las plantas (Chu et al., 2006), pero la mayoría de ellas no solo no eliminan el problema, sino que añaden contaminación química y/o biológica adicional al medio. En la mayoría de situaciones, la eliminación física es la que ha resultado más efectiva, pero tiene unos costes más elevados.

Por otra parte, se está estudiando esta especie con el objetivo de utilizarla para fitorremediación de aguas contaminadas y bioacumulación de metales pesados. Debido a su enorme capacidad colonizadora y rápida proliferación, además de en fitorremediación se cree que podría tener beneficios en la producción de biocombustibles y en la alimentación, por la elevada cantidad de biomasa que genera.

Biblografía

Chu, J. J., Ding, Y., & Zhuang, Q. J. (2006). Invasion and control of water hyacinth (Eichhornia crassipes) in China. Journal of Zhejiang University Science B, 623-626.

Patel, S. (2012). Threats, management and envisaged utilizations of aquatic weed Eichhornia crassipes: an overview. Reviews in Environmental Science and Bio/Technology, 249-259.

Téllez, T. R., López, E., Granado, G. L., Pérez, E. A., López, R. M., & Guzmán, J. M. S. (2008). The water hyacinth,Eichhornia crassipes: an invasive plant in the Guadiana River Basin (Spain). Aquatic Invasions, 42-53.

La contaminación térmica del agua y los riesgos para la biodiversidad

 Información preparada por el alumno Carlos Cano Barbacil de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica

La contaminación térmica es un tipo de contaminación física que produce un deterioro de la calidad del agua y del aire principalmente como consecuencia de una variación de la temperatura.

La principal causa de la contaminación térmica son los sistemas de refrigeración de las centrales termoeléctricas y nucleares, que emplean agua en grandes cantidades para enfriar su fluido de proceso, y la devuelven con un incremento de temperatura entre 5 y 15ºC (Mihursky, 1970). En Estados Unidos, por ejemplo, el 48% del agua empleada en el año 2000, se destinó a refrigerar plantas termoeléctricas (Turpin, 2004). En menor medida, las aguas residuales urbanas, que suelen estar a una temperatura mayor que la del ambiente, e incluso la eliminación de la vegetación de ribera, que provoca la desaparición de la sombra, pueden generar un aumento de la temperatura del agua.

Esta contaminación acarrea graves problemas sobre todo para la biodiversidad acuática, provocando cambios en la composición y calidad de las aguas. En el caso concreto de la energía nuclear, las emisiones térmicas pueden generar hasta el 90% de los todos daños que sufre un ecosistema acuático de agua dulce (Verones, 2010).

Estos efectos, aunque en muchos casos, difíciles de establecer y predecir, llevan estudiándose desde hace largo tiempo. Ya en los años 60 se sabía que los cambios de temperatura en las aguas, generados por vertidos térmicos, provocaban un aumento en la incidencia de determinadas enfermedades sobre los peces. Un incremento en la temperatura de las aguas estimula la actividad y proliferación bacteriana y parasitaria, mientras que aumenta la susceptibilidad de los peces a sufrir cualquier enfermedad o infección. Este es el caso del parásito Kudoa clupeidae, que infecta al arenque con mayor frecuencia cuando este está sometido a un estrés térmico (Mihursky, 1970).

Los peces y otros organismos acuáticos pueden verse afectados por la falta de oxígeno en el agua, ya que al aumentar la temperatura disminuye la solubilidad de los gases en el agua, alterando su tasa de respiración. Los vertidos térmicos pueden provocar además cambios en la tasa de crecimiento, alimentación, reproducción y desarrollo embrionario, afectando así al ecosistema en su conjunto y a su distribución espacial. Esto provoca, tal y como se ha demostrado en la Bahía Grande de Ilha (Brasil), diferencias significativas entre las comunidades de dos zonas control y otra afectada por vertidos térmicos, donde la riqueza y diversidad de especies de peces es mucho menor (Teixeira, 2009).

Otros efectos conocidos son el blanqueo de la Tridacna gigas o almeja gigante, que convive en simbiosis con las algas unicelulares zooxantelas. Un incremento en la intensidad de la luz y de la temperatura del agua provoca una disminución del número de zooxantelas por unidad de superficie y de su contenido en clorofila (Dubinsky, 1996).

Un efecto similar al anteriormente citado ocurre con la ruptura en la relación simbiótica entre el microalga dinoflagelada Symbiodinium spp. y los corales, pues algunas especies de Symbiodinium son sensibles al aumento de temperatura, generando mayores cantidades de peróxido de hidrógeno (H2O2) y provocando el blanqueamiento del coral (Suggett, 2008).

Se ha probado que tanto la riqueza como la diversidad de especies de foraminíferos está correlacionada negativamente con la contaminación térmica de las aguas (Arieli, 2011).

Un aumento en la temperatura de las aguas puede al mismo tiempo favorecer a poblaciones de determinadas especies, provocando la invasión y colonización de ecosistemas en los que no se encontraban originalmente (Slynko, 2002).

Las soluciones a este problema son complejas, pues pasan principalmente por reducir el uso de la energía nuclear y de las plantas termoeléctricas, apostando por energías renovables como la eólica, o la solar para generar electricidad. Otra forma de reducir el problema, aunque sin eliminarlo plenamente, es implementar condensadores con mayores eficiencias que permitan reducir el caudal de agua de refrigeración empleada. En la actualidad, la mayoría de centrales cuentan con una torre de evaporación con la que se consigue reducir en parte la temperatura del agua mediante la cesión de calor latente de vaporización; sin embargo esto acarrea otra serie de problemas asociados como la concentración de sales y la modificación de las propiedades físico-químicas del agua.

Como se ha comprobado, la contaminación térmica puede provocar severos daños sobre las diferentes poblaciones y comunidades de los ecosistemas tanto marinos como dulceacuícloas.

BIBLIOGRAFÍA

Arieli, R. N. et al. (2011). The effect of thermal pollution on benthic foraminiferal assemblages in the Mediterranean shorface adjacent to Hadera power plant (Israel). Marine Pollution Bulletin 62: 1000-1002.

Dubinsky, Z. et al. (1996). Marine pollution and coral reefs. Global Change Biology 2:511-526.

Mihursky, J. A. et al. (1970). Thermal pollution, aquaculture and pathobiology in aquatic systems. Journal of Wildlife Diseases 6: 347-355.

Slynko, Y. V. et al. (2002). The Caspian-Volga-Baltic invasion corridor. Invasive Aquatic Species of Europe: 399-411.

Suggett, D. J. et al. (2008). Photosynthesis and production of hydrogen peroxide by Symbiodinium (Pyrrhophyta) phylotypes with different thermal tolerances. Journal of phycology 44: 948-956.

Teixeira, T. P. et al. (2009). Effects of a nuclear power plant thermal discharge on habitat complexity and fish community structure in Ilha Grande Bay, Brazil. Marine Environmental Research 68: 188-195.

Turpin, J.R. (2004). A solution for thermal pollution. Engineered Systems: 44-50.

Verones, F et al. (2010). Characterization factors for thermal pollution in freshwater aquatic environments. Environmental Science & Technology 44: 9364-9369.

Aclarando algunas cuestiones sobre el incendio de Seseña

Es posible que a raíz del incendio en el vertedero de neumáticos de Seseña originado la madrugada del 13 de mayo hayan surgido dudas tales como: ¿Qué sustancias se liberan a la atmósfera en ese proceso de combustión? ¿Qué riesgos suponen esas sustancias para la salud? ¿Y para el medio ambiente? Desafortunadamente no es el primer incidente de este tipo, pero al menos tenemos la suerte de contar con estudios científicos que nos ayudan a dar luz a las cuestiones planteadas previamente:

En el verano de 2012 se produjo un incendio de 1.3 millones de neumáticos en Iowa (Estados Unidos), durante el cual investigadores de la Universidad de esta misma ciudad llevaron a cabo una serie de mediciones in situ para caracterizar las emisiones de gases y partículas. Encontraron concentraciones significativas de monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2), dióxido de azufre (SO2), hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs o PAHs en inglés) y partículas finas (PM2.5, menores a 2,5 micrómetros) con alto poder de penetración en las vías respiratorias. Otro estudio llevado a cabo por el mismo equipo de investigación cuantificó el impacto del incendio sobre la calidad del aire, propuso un Índice de Calidad para su uso en otros incendios y caracterizó los riesgos asociados a estos contaminantes. Los autores además dieron una serie de recomendaciones para responder a posibles futuros incidentes comparables, sin embargo, pusieron de relieve el grado de variabilidad en los mismos debido, por ejemplo, a las condiciones meteorológicas.

Se sabe que muchas de estas sustancias son tóxicas (como el caso del CO), pueden causar problemas respiratorios (PM2.5), cáncer y/o mutaciones (PM2.5, HAPs). Además, los riesgos para la salud son superiores cuanto mayor sea la proximidad a la fuente de emisión y menor el grado de dispersión, y por tanto más elevada sea la concentración de los contaminantes. Esto depende, a su vez, de la dinámica de la atmósfera ya que en caso de estabilidad atmosférica (anticiclón), la escasez de viento dificulta que los contaminantes se dispersen, lo cual conlleva impactos sobre la salud más graves en poblaciones sensibles como los niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Además, con la ayuda de las precipitaciones, estas sustancias podrían llegar a contaminar cultivos e incluso aguas subterráneas. Otros problemas a tener en cuenta son aquellos derivados de la evolución de estos contaminantes en la atmósfera, ya que algunos de ellos como el CO2 o el SO2 pueden transformarse químicamente en otros compuestos que contribuyen a procesos de mayor escala como el incremento del efecto invernadero o la lluvia ácida.

Como podréis observar, el incendio del vertedero de neumáticos de Seseña implica no sólo pérdidas económicas considerables, sino también riesgos importantes para la salud y el medio ambiente. Es importante señalar que estudios como los anteriormente citados proporcionan información valiosa por su mayor aproximación a la realidad que otros basados en experimentos de laboratorio, así como por su contribución a la mejora de técnicas de monitorización y modelización de la dispersión de estos contaminantes y de la evaluación de riesgos para la salud pública.

Fuente:

 

 

Daño mitocondial, contaminación del aire y bajo peso del recién nacido

Un estudio en el que han participado investigadores españoles de la cohorte INMA encuentra correlaciones entre el bajo peso al nacer de niños cuyas madres han respirado aire contaminado continuamente durante su embarazo y daños en la mitocondrias de las placentas de estos niños. Esta correlación abre la puerta a nuevos estudios que confirmen que la causa del bajo peso es efectivamente la deficiencia en mitocondrias causada por la contaminación para poder contrarrestar este efecto. Aunque en cualquier caso la prevención es la mejor solución: debemos mantener un aire limpio tanto en nuestras casas como en nuestras ciudades ¿Estamos concienciados de evitar las emisiones contaminates de vehículos, calefacciones, industrias, etc?

Origen: EHP – Prenatal Air Pollution and Reduced Birth Weight: Decline in Placental Mitochondria as a Potential Mechanism