Efecto contaminación de plomo en el buitre leonado

 Información preparada por la alumna LAURA GOMEZ GUIJARRO  de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica

 

EFECTO DE LA CONTAMINACIÓN POR PLOMO EN EL BUITRE LEONADO.

Las fuentes antropogénicas de plomo se han visto implicadas en la muerte de muchas especies de aves, sobre todo está documentado en aves acuáticas. Sin embargo, también supone un desafío especial para las aves de rapiña debido a que sus poblaciones son naturalmente bajas y la pérdida de unos pocos individuos puede afectar la viabilidad de la población. El envenenamiento por plomo ganó especial atención durante los años 70 y 80 para los cóndores de California, cuya fuente probable de plomo eran balas y fragmentos de bala en la carroña consumida (Carpenter et al., 2003).

El plomo es uno de los metales pesados más tóxicos para los seres vivos. Su ubicuidad y persistencia ambiental y su acumulación en organismos y biomagnificación a lo largo de la cadena trófica implican exposición continua. La exposición a elevados niveles de metales constituye una de las principales amenazas para las aves necrófagas (Alcántara, 2008). Esta exposición se produce, por ejemplo, en los sitios de eliminación de residuos (como en Aznalcóllar, España, en 1998) o a través de la ingestión de perdigones, pesos y carne de caza impactada con fragmentos de municiones de plomo (García-Fernández et al., 2005).

En el estudio de García-Fernández et al. (2005) se analizó el plomo en sangre de 23 buitres leonados (Gyps fulvus) para evaluar la exposición al plomo en la población de buitre del Parque Natural de Cazorla. Se observó que la población de buitres estaba sufriendo una exposición subclínica al plomo, con algunos individuos expuestos a un alto riesgo de toxicidad y se concluyó que la ingestión de plomo en forma metálica es suficiente para producir altas concentraciones de plomo en la sangre. Para las conclusiones compararon los valores de plomo en sangre que obtuvieron con el trabajo de Franson (1996) sobre el nivel mínimo de plomo en sangre necesario en Falconiformes para considerar efectos fisiológicos.

No solo encontramos una exposición al plomo por parte del buitre leonado en Cazorla. También en Extremadura se realizó un estudio donde se midió la concentración de plomo en el hígado, junto a otros metales pesados tóxicos como el cadmio y el mercurio. Se concluyó que el buitre leonado está expuesto a concentraciones elevadas de plomo, en comparación con los otros metales, con posibilidad de causar toxicidad clínica o subclínica (Sacristán, 2012).

La intoxicación aguda por este metal puede causar mortalidad y la exposición crónica al plomo puede afectar indirectamente a las poblaciones de aves al alterar el éxito reproductivo, el comportamiento, la respuesta inmune y la fisiología (García-Fernández et al., 2005). Además, en un estudio de Espín et al. (2014) se vio que elevados niveles de plomo en sangre pueden tener efectos sobre biomarcadores del estrés oxidativo. Además del plomo se ha observado que otra causa de mortalidad de los buitres leonados es el envenenamiento por el uso ilegal de pesticidas (Alcántara, 2008).

La solución más recomendada es la prohibición de la munición con plomo para la caza mayor a fin de preservar la población de buitres (García-Fernández et al., 2005).

Una limitación del trabajo es que existe un desconocimiento de las referencias sobre los niveles de plomo en sangre en buitres leonados, que generalmente se comparan con los datos de otras especies de aves silvestres. Por lo que una futura línea de investigación podría ir encaminada por ese camino. También sería importante realizar una biomonitorización continua de plomo en esta especie principalmente en aquellas poblaciones que se encuentren en declive (Sacristán, 2012).

BIBLIOGRAFÍA

Alacántara, M. (2008). Plan de acción para la erradicación del uso ilegal de venenos en el medio natural en Aragón. Actas del Seminario Mortalidad por intoxicación en aves necrófagas. Problemática y soluciones. Aínsa, Huesca.

Carpenter, J. W.; Pattee, O. H.; Fritts, S. H.; Rattner, B. A.; Wiemeyer, S. N.,;Royle, J. A.; & Smith, M. R. (2003). Experimental lead poisoning in turkey vultures (Cathartes aura). Journal of Wildlife Diseases, 39(1), 96-104.

Espín, S., Martínez-López, E., Jiménez, P., Maria-Mojica, P., García-Fernández, A. J. (2014). Effects of heavy metals on biomarkers for oxidative stress in Griffon vulture (Gyps fulvus). Environmental Research, 129: 59-68.

Franson, J. C. (1996). Interpretation of Tissue Lead Residues. Environmental contaminants in wildlife: interpreting tissue concentrations, 265.

García-Fernández, A. J.; Martínez-López, E.; Romero, D.; Maria-Mojica, P.; Godino, A.; Jimenez, P. (2005). High levels of blood lead in griffon vultures (Gyps fulvus) from Cazorla natural park (southern Spain). Environmental Toxicology, 20: 459–463.

Mateo, R.; Vallverdú-Coll, N.; Ortiz-Santaliestra, M. E.; (2013). Intoxicación por munición de plomo en aves silvestres en España y medidas para reducir el riesgo. Ecosistemas 22(2):61-67.

Sacristán, I. (2012). Concentraciones de metales pesados (Pb, Cd y Hg) en hígado de buitre leonado (Gyps fulvus) de Extremadura. Serie Congresos Alumnos, 4 (15): 75.

Salvador, A. (2015). Buitre leonado – “Gyps fulvus”. Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid.

 

Contaminación por plásticos y las poblaciones de albatros de Laysan

 Información preparada por el alumno  JORGE ROMERO GARCIA de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica

Introducción

Desde mitad del siglo XX en la zona del Pacífico norte se ha venido observando un incremento de la cantidad de contaminación por plásticos, hasta tal punto de formarse lo que actualmente se conocen como “islas de plástico”, que son los lugares donde se concentran los residuos plásticos movidos por las corrientes, estas concentraciones tienen numerosas afecciones al medio ambiente y la biodiversidad (Gregory 1999).

Algunos estudios tratan de localizar el origen de estos plásticos (Nilsen et al. 2014), esta tarea no es fácil pues provienen de prácticamente todos los países y tienen un tiempo de residencia en el medio marino muy largo, esto hace de este problema algo global, con multitud de focos de emisión.

El albatros de Laysan (Phoebastria immutabilis), un ave autóctona de Hawaii se ha visto afectada desde el inicio del incremento de las concentraciones de plásticos en el mar, su forma de alimentarse hace que involuntariamente los plásticos flotantes sean tragados por estas aves. Desde finales del siglo XX se ha observado como las cantidades de individuos fallecidos con plásticos en su interior alcanza el 90%. (Fry et al. 1987; Auman et al. 1997).

Problemática

A los problemas que genera el hecho de la ingesta directa del plástico, como puede ser la asfixia o la formación de úlceras que producen la muerte de los individuos (Fry et al. 1987), hay que añadir problemas de reciente descubrimiento como la intoxicación de individuos por la ingesta de plásticos con metales pesados asociados, por lo que la ingesta de plásticos se ha convertido en una ruta de entrada para los metales traza en el organismo. Esto se ha demostrado en más de 170 especies de aves marinas, por lo que es una vía importante para la entrada de estos metales en la cadena trófica (Lavers & Bond 2016).

En el caso concreto del albatros de Laysan el hecho de que sea una especie autóctona de Hawaii y cuya población principal se encuentra en la isla de Laysan hacen que si este problema se agudiza la especie pueda tener problemas de conservación, pues actualmente un alto porcentaje (más del 25%) de los individuos jóvenes de esta especie ya superan las tasas de ingestas de plásticos que permiten una vida saludable para las aves (Lavers & Blond 2016).

Este problema en lugar de reducirse, como cabría de esperar tras el descubrimiento del problema el siglo pasado, se va aumentando, pues los residuos y la consecuente ingesta siguen subiendo también. Además aunque los datos existentes para el albatros de Laysan no son representativos de otras especies pues no existe una tasa fija de ingesta de plásticos, es lógico pensar que otras especies podrían llegar a verse amenazadas también si no se le pone solución al problema, por lo que podría suponer un riesgo para la biodiversidad.

Referencias

Gregory, M. R. (1999). Plastics and South Pacific Island shores: environmental implications. Ocean & Coastal Management, 42(6), 603-615.

Fry, D. M., Fefer, S. I., & Sileo, L. (1987). Ingestion of plastic debris by Laysan albatrosses and wedge-tailed shearwaters in the Hawaiian Islands. Marine Pollution Bulletin, 18(6), 339-343.

Auman, H. J., Ludwig, J. P., Giesy, J. P., & Colborn, T. H. E. O. (1997). Plastic ingestion by Laysan albatross chicks on Sand Island, Midway Atoll, in 1994 and 1995. Albatross biology and conservation, 239244.

Nilsen, F., Hyrenbach, K. D., Fang, J., & Jensen, B. (2014). Use of indicator chemicals to characterize the plastic fragments ingested by Laysan albatross. Marine pollution bulletin, 87(1), 230-236.

Lavers, J. L., & Bond, A. L. (2016). Ingested plastic as a route for trace metals in Laysan Albatross (Phoebastria immutabilis) and Bonin Petrel (Pterodroma hypoleuca) from Midway Atoll. Marine pollution bulletin, 110(1), 493-500.

Contaminación electromagnética en aves

 Información preparada por el alumno  ALEJANDRO HIROSHI MONTERO MARTIN de la asignatura de Contaminación Ambiental y Biodiversidad del Máster Oficial en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica
  

Los seres vivos suelen ser buenos conductores de la electricidad gracias a que en los  fluidos internos y externos a la célula hay corrientes iónicas, las cuales provocan campos magnéticos de muy baja intensidad, siendo un ejemplo las células neuronales.  Además, en los sistemas biológicos existen estructuras magnéticamente influenciables como los radicales libres que presentan propiedades paramagnéticas (1). Todas estas estructuras pueden ser afectadas por diferentes campos magnéticos. Muchos trabajos muestran que los campos magnéticos de 60 Hz provocan efectos sobre los sistemas biológicos  y que afectan a una gran variedad de procesos bioquímicos. Algunos de estos efectos son cambios en la síntesis de ADN, ARN y proteínas (2), alteraciones en la producción de hormonas y modificaciones de la respuesta inmune y en el grado de crecimiento y diferenciación celular (3).

Sin embargo, la contaminación electromagnética no solo afecta a escala celular, sino que también puede afectar a escalas más grandes. Un ejemplo de esto son la alteración en los mecanismos de orientación y de detección de presas de los tiburones y rayas (1, 4). Aun así, los animales más afectados por este tipo de contaminación son las aves, cuyos efectos son conocidos desde hace muchos años (5). Algunos autores demuestran que la exposición a los campos magnéticos reducen el crecimiento del plumaje,  aparición de tumores en el sistema nervioso, reducción de la natalidad, aumento de la mortalidad en las crías y aumento en la debilidad en el cascarón de los huevos (4). Por el contrario, hay casos en los que aumenta la natalidad pero las crías son más pequeñas y tienen menos peso (6), lo cual no se puede asegurar si el efecto es beneficioso o perjudicial, solo se puede afirmar que existe un efecto.

En España, un gran ejemplo es la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), que construye sus nidos en núcleos urbanos en lugares muy elevados y muy expuestos a los campos electromagnéticos provocados por las antenas de telefonía movil. Para medir el efecto de esta contaminación se utilizó la natalidad como bioindicador. Los resultados obtenidos en trabajos como (4) muestran una reducción significativa de la natalidad en las cigüeñas que tenían los nidos cerca de uno o más focos de contaminación electromagnética, junto a un aumento de la mortalidad de las crías en las primeras fases del crecimiento, encontrandose un 40% de los nidos sin ninguna cría en ellos, mientras que las cigüeñas que tenían sus nidos alejados de dichos focos de contaminación solo se encontraron un 3,3% de nidos vacíos.

Para terminar, estos son algunos ejemplos de los efectos producidos por la contaminación electromagnética en las aves. Por lo tanto, no se han incluido los estudios que sugieren que este tipo de contaminación tiene efectos en la salud humana. Sin embargo solo se han descrito efectos directos, es decir, todavía nos faltan por documentar y estudiar todo tipo de efectos indirectos en la biodiversidad que pueden terminar en problemas de salud pública.

Bibliografía
1- Lin J.C. 1994. Advances in electromagnetic fields in living systems. Volume 1. First Edition. Plenum Press. N.Y. pp. 18-20.

2- Trosko J.E. 2000. Human health consequences of enviromentally-modulated gene expresion: potential rules of ELF-EMF induced epigenetic versus mutagenic mechanisms of disease. Bioelectromagnetics. 21: 402-406.

3- Tenforde T.S. 1991. ELF field interactions at the animal, tissue, and cellular levels. Electromagnetics in biology and medicine. 39: 225-245.

4-Balmori A. 2005. Possible Effects of Electromagnetic Fields from Phone Masts on a Population of White Stork (Ciconia ciconia). Electromagnetic Biology and Medicine, 24: 109–119.

5-Tanner, J.A. 1966. Effect of microwave radiation on birds. Nature, 210, 636.

6-Kondra, P.A.; Smith, W.K.; Hodgson, G.C.; Brag, D.B.; Gavora, J.; Hamid, M.A.; Boulanger, R.J. 1970. Growth and reproduction of chickens subjected to microwave radiation. Can. J. Anim. Sci. 50, 639–644.

El arrendajo y el ratón de campo: los arquitectos de los bosques templados

Un mejor conocimiento sobre las interacciones planta-animal durante el proceso dispersivo de semillas es fundamental para comprender la ecología de las especies y la dinámica de las poblaciones. La dispersión es un proceso clave que determina la distribución espacial de las semillas y, por tanto, la probabilidad de reclutamiento de nuevos individuos. Actualmente, debido al frecuente abandono de zonas agrícolas, muchas especies de fagáceas nativas (Quercus) están recuperando el terreno en campos de cultivo viejos.

Ratón de campo, Apodemus sylvaticus
Ejemplar de ratón de campo (Apodemus sylvaticus). Es un gran depredador y dispersor de bellotas en los bosques mediterráneos. Milos Andera. Rescatada de: http://www.naturephoto-cz.com/raton-de-campo-picture_es-11422.html

Los mayores contribuidores al reclutamiento de nuevos individuos en los bosques mediterráneos son el ratón de campo (Apodemus sylvaticus) y el arrendajo (Garrulus glandarius). Se podría llegar a pensar, sin estar del todo equivocado, que ambas especies se caracterizan por ser depredadores de bellotas, estableciendo como consecuencia una relación antagonista con la planta por la gran pérdida de efectivos. Sin embargo, en muchos estudios se ha podido comprobar que son los bancos de semillas que construyen estos animales los que posibilitan en mayor medida la supervivencia de los frutos de los depredadores y los que crean condiciones climáticas adecuadas para la germinación y establecimiento de las plántulas. Estos almacenes son creados con la finalidad de disponer de una fuente de alimento segura en momentos de escasez, como la época invernal. La apuesta de la planta es confiar en que los dueños y conocedores de la localización del banco de semillas olviden su posición, debido al gran número de almacenes que pueden crear en un periodo tan corto de tiempo o que no sobrevivan.

Arrendajo y bellota.
El arrendajo (Garrulus glandarius) al contrario que el ratón de campo, es un dispersor a largas distancias llegando a dispersar un solo individuo miles de bellotas hasta 1 km. Phil Winter.

En el medio natural, la diversidad de especies, y, por tanto, el establecimiento de interacciones ecológicas asociadas más complejas suele estar relacionado con un mejor equilibrio ecológico. En el caso de las especies del género Quercus, poseedoras de un fruto altamente nutritivo y cotizado por los depredadores, disponer de especies dispersoras de semillas distintas se puede traducir en una mayor probabilidad de supervivencia de las bellotas. En el caso del ratón de campo, dado a su alto riesgo de ser depredado en áreas con poca cobertura vegetal, suelen desplazarse y dispersar las semillas en zonas más matorralizadas a poca distancia del foco de emisión de semillas. En cambio, el arrendajo puede llegar a desplazar los frutos a distancias mucho mayores, con preferencia sobre zonas más abiertas, probablemente por una menor presencia de roedores que pudiesen depredar las semillas almacenadas. Mientras que desplazamientos cortos promueven la regeneración local, desplazamientos a gran distancia pueden permitir que la población llegue a colonizar otros puntos más lejanos a lo largo del territorio. De esta manera, la planta dispone de dos tipos de dispersores distintos de los que se ve beneficiada siendo las bellotas transportadas tanto a distancias cortas como más alejadas. Además, en función del microhábitat donde sean depositadas (determinado en gran medida por el comportamiento del dispersor) las condiciones de germinación o exposición a la depredación variarán, presentando más posibilidades de que la dispersión y el establecimiento de plántulas sea efectiva. Este rápido desplazamiento de semillas, acompañado del hábito almacenador de estos dispersores ha permitido que las semillas escapen al consumo por otras especies estrictamente predadoras o al daño provocado por agentes abióticos que actúan cuando la semilla queda expuesta sobre el suelo (temperaturas demasiado bajas, exceso de insolación…). Por otro lado, el consumo parcial de las semillas se ha visto que estimula la germinación de las mismas, permitiendo una reducción del tiempo de exposición a las inclemencias del tiempo o a agentes nocivos. Se piensa que el desproporcionado tamaño de los cotiledones ha sido seleccionado de manera evolutiva no solo para favorecer la germinación y el establecimiento de plántulas, sino también como reserva energética complementaria para saciar a los consumidores, permitiendo que el embrión permanezca intacto sin afectar a la viabilidad de la semilla.

Por todo lo anteriormente comentado, podemos concluir que la relación establecida entre el arrendajo y el ratón de campo con especies del género Quercus podría ser considerada de mutualista, pues tanto el animal como la planta se ven beneficiados del resultado de la interacción. Ser conocedores de las relaciones planta-animal son claves para prever posibles implicaciones sobre las especies implicadas a nivel poblacional, con claras aplicaciones de cara a la restauración pasiva de paisajes agrícolas. Las especies con comportamiento dispersor-almacenador ejercen un servicio ecosistémico fundamental en la restauración y establecimiento de efectivos en el bosque templado mediterráneo.

La vida de un triops

En este video se muestra la vida completa de un Triops longicaudatus. 

Triops es un género de pequeños crustáceos notostráceos de la clase Branchiopoda. Los Triops tienen dos ojos compuestos internos y uno naupliar, un caparazón achatado cubriendo la cabeza un cuerpo segmentado y numerosas patas articuladas. Su morfología externa (fenotipo) aparentemente no ha cambiado desde el Triásico (por ejemplo, Triops cancriformis, de 220 millones de años); probablemente es la «especie animal viviente más vieja sobre la Tierra».1

Referencias:

1.-Kelber, K.-P. (1999). Triops cancriformis (Crustacea, Notostraca): Ein bemerkenswertes Fossil aus der Trias Mitteleuropas. — In: Hauschke, N. & Wilde, V. (eds.): Trias – Eine ganz andere Welt, III.16383-394. Verl. Dr. F. Pfeil, Munich.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Biología en la Universidad Rey Juan Carlos.

Microfauna de musgo.

En este vídeo se puede ver una muestra de agua procedente de un cultivo de musgo esfagno, que contiene varios organismos.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Biología en la Universidad Rey Juan Carlos.

Tardígrado y rotífero

En este vídeo se puede ver a un tardígrado y un rotífero, procedentes de una muestra de agua de un cultivo de musgo Sphagnum.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Ciencias Experimentales en la Universidad Rey Juan Carlos.