Araña escorpión

IMG_20181021_203112.jpgPertenecen al orden Amblypygi y son conocidos también como escorpiones sin cola o amblipigios.
Se conocen fósiles de amblipigios desde el Carbonífero superior (hace unos 300 millones de años).
Son arácnidos, entre 136 y 160 especies según fuentes.Propios de climas tropicales desde Ámerica, África y Asia.

Su tamaño oscila entre los 0,4 y los 4,5 cm. El cuerpo está deprimido y es de color castaño; muestra dos regiones diferenciadas, el prosoma y el opistosoma, que están separadas por una estrecha cintura. El prosoma es ancho y aplanado, en forma de escudo, con dos ojos centrales y tres a ambos lados, próximos al margen frontal; algunas especies carecen de ojos. El opistosoma consta de 12 segmentos; el orificio genital se abre en el segundo esternito y está cubierto por un gran opérculo, bajo el cual también desemboca el primer par de órganos respiratorios (filotráqueas), mientras que el segundo par se abre en el tercer esternito.

 

 

Fuente del texto:http://bichos-v.blogspot.com/2008/06/araa-ltigo.html?m=1

La vida de un triops

En este video se muestra la vida completa de un Triops longicaudatus. 

Triops es un género de pequeños crustáceos notostráceos de la clase Branchiopoda. Los Triops tienen dos ojos compuestos internos y uno naupliar, un caparazón achatado cubriendo la cabeza un cuerpo segmentado y numerosas patas articuladas. Su morfología externa (fenotipo) aparentemente no ha cambiado desde el Triásico (por ejemplo, Triops cancriformis, de 220 millones de años); probablemente es la «especie animal viviente más vieja sobre la Tierra».1

Referencias:

1.-Kelber, K.-P. (1999). Triops cancriformis (Crustacea, Notostraca): Ein bemerkenswertes Fossil aus der Trias Mitteleuropas. — In: Hauschke, N. & Wilde, V. (eds.): Trias – Eine ganz andere Welt, III.16383-394. Verl. Dr. F. Pfeil, Munich.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Biología en la Universidad Rey Juan Carlos.

Microfauna de musgo.

En este vídeo se puede ver una muestra de agua procedente de un cultivo de musgo esfagno, que contiene varios organismos.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Biología en la Universidad Rey Juan Carlos.

Tardígrado y rotífero

En este vídeo se puede ver a un tardígrado y un rotífero, procedentes de una muestra de agua de un cultivo de musgo Sphagnum.


El contenido es creación propia del autor (Gerardo Ramón Asensio) estudiante de Ciencias Experimentales en la Universidad Rey Juan Carlos.

Cenotes: paraísos en peligro

Los cenotes constituyen una abertura al exterior de una compleja red fluvial subterránea en la que se puede mezclar agua dulce y salada, incluso cuando estos se sitúan a kilómetros de la costa. En cuanto a su formación, son el resultado del colapso de las cavernas y cuevas generadas por la disolución de la roca caliza (relieve kárstico). En México, la mayoría se concentran en la península del Yucatán, ya que esta zona cuenta con plataformas calizas que filtran con facilidad el agua procedente de la lluvia, la cual desciende hasta el manto freático formando acuíferos.  Existen también en Australia y en las Bahamas, pero son conocidos como blue holes (agujeros azules) (www.ramsar.org).

Cenote es un término que sólo se utiliza en México y proviene de la palabra maya “dzonot” que significa “abismo”. Para la cultura maya, los cenotes eran considerados fuentes de vida pues proporcionaban el líquido vital, el agua; constituían una entrada hacia otro mundo y eran centro de comunión con los dioses. Algunos cenotes poseen restos arqueológicos, por lo que los investigadores creen que han sido lugar de culto y rituales para civilizaciones como los mayas (www.gob.mx).

Estas masas de agua son especialmente vulnerables a la contaminación antropogénica, la cual puede ser de origen agrícola y ganadera (en su mayoría plaguicidas), industrial, hospitalaria y fecal. Se ha detectado la presencia de plaguicidas organoclorados (clordano, aldrín, dicloro difenil tricloroetano o DDTs, endosulfán y hexaclorociclohexanos o HCH), medicamentos, metales pesados…Muchos de estos compuestos actúan como disruptores endocrinos. También se ha encontrado cafeína, cocaína, naproxen e ibuprofeno (ambos medicamentos), nonilfenol…; además del DDT, HCH, endosulfan y el clordano que también pueden actuar alterando la función hormonal. Esto pone en riesgo la calidad del agua y, por ende, la salud de los organismos de vida silvestre y del ser humano debido a la exposición a estos compuestos, ya que los cenotes constituyen una importante fuente de agua dulce para las poblaciones cercanas. Unas buenas prácticas contribuirán al uso sostenible del agua y la preservación del ecosistema (Rendón, 2016).

La fauna y flora de los cenotes se ha desarrollado conforme a unas características concretas: ausencia/presencia de luz, profundidad de la haloclina (interfase entre el agua salada y dulce) o ausencia de ella, tipo de roca y suelo, subida/bajada del nivel de agua, etc; y se ven altamente perjudicadas por el turismo y la contaminación.

Las especies que habitan en la columna de agua (fitoplancton) varían estacionalmente debido a la escorrentía en las estaciones lluviosas que vierte nutrientes y produce que las aguas de los cenotes puedan observarse verdes, azules, cafés o transparentes, dependiendo de la época del año. Existe también vegetación flotante y sumergida, microalgas, dinoflagelados, invertebrados microscópicos, esponjas, bivalvos y gasterópodos, algunos peces marinos y peces ciegos (estos últimos en peligro de extinción). La fauna acuática es un buen indicador de las condiciones ambientales del cenote ya que por sus características de aislamiento, las especies, particularmente las habitantes de las cavernas, han desarrollado adaptaciones específicas para las condiciones en las que viven, pudiendo ser sensibles al deterioro del ecosistema (Medina-González, 2016).

Estos paraísos naturales son especialmente sensibles a los desechos generados por la actividad humana, por lo que debemos dotarlos de un marco legislativo así como concienciar a la población, con el objetivo de protegerlos y preservar su fauna y flora únicas.

Bibliografía:

Gobierno de México. Tzukán, la serpiente protectora de cenotes. Recuperado el 1 de abril de 2017 de https://www.gob.mx/conagua/articulos/tzukan-la-serpiente-protectora-de-cenotes?idiom=es

Medina-González, Roger M. (2016). Aspectos biológicos de los cenotes de Yucatán.

Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Yucatán. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://www.seduma.yucatan.gob.mx/cenotes-grutas/documentos/BiologiaCenotes.pdf

Rendón, J. (2016). Contaminación de cenotes con plaguicidas en la Península de Yucatán. Instituto EPOMEX, Universidad Autónoma de Campeche. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/Docs/2016/oceanos/Informe-cenotes-GP_final.pdf

Sitios RAMSAR en México. Recuperado el 1 de abril de 2017 de http://archive.ramsar.org/cda/en/ramsar-documents-list-anno-mexico/main/ramsar/1-31-218%5E16517_4000_0__